Bajo gritos de “queremos test”, “no nos representan” y “sanidad pública” fueron recibidos Díaz Ayuso y Martínez-Almeida por los sanitarios del Ifema.
Elías Lavín Madrid
Viernes 1ro de mayo de 2020
La clausura del hospital de campaña se ha convertido en una multitudinaria ceremonia propagandística del Gobierno madrileño, que a pesar de continuar en periodo de confinamiento ha congregado a decenas de políticos y periodistas. A pesar de su labor, la plantilla de sanitarios y trabajadores del Ifema tuvieron prohibida la entrada a la rueda de prensa. La pandemia deja en Madrid 61.829 infectados, 40.293 pacientes que han necesitado hospitalización y 8.222 fallecidos.
Al acto de clausura en el Ifema fueron invitados por el Gobierno de la Comunidad todos los medios de comunicación y los 132 diputados de la Asamblea como colofón a su campaña propagandística. Multitud de trabajadores, entre ellos celadoras y periodistas, se quejaron de la cantidad de gente concentrada sin guardar las distancias de seguridad. Un alto cargo del Ayuntamiento exclamaba: “Esto es un puto desastre”.
Los representantes del Gobierno de la Comunidad de Madrid pronunciaron varios discursos y soflamas propagandistas, alabando la labor de los sanitarios, los equipos de limpieza, la policía y el ejército. El gobierno del PP en la comunidad de Madrid lleva las últimas semanas haciéndose propaganda a sí mismo en torno a lo que denomina “el milagro Ifema”. Es el mismo Partido Popular que continúa defendiendo el modelo neoliberal y que llevó a cabo los más contundentes recortes de la sanidad pública en la comunidad de Madrid, conduciendo a que la Comunidad tenga ahora 2.000 camas menos (el equivalente a dos “Ifemas”).
Realmente, y lejos de todo milagro, el Ifema solo ha sido posible con el trabajo sin descanso y continuado de miles de trabajadores, en unas condiciones laborales que lejos están de ser modélicas, con escaso material de protección y elevado número de contagios, que, para más inri, ha ido en detrimento del mantenimiento los centros de Atención Primaria, de donde muchos de ellos han sido derivados. En el pabellón 5 y posteriormente en los pabellones 7 y 9 del recinto ferial, han trabajado un millar de sanitarios, muchos de ellos derivados de los centros de Atención Primaria. En estas improvisadas instalaciones se han habilitado 1.300 camas (16 de ellas de cuidados intensivos).
El gobierno, lejos de contribuir a paliar la crisis sanitaria, se ha dedicado a “reducir, reusar y reciclar” los recursos con los que ya contaba la sanidad pública, y que ya eran escasos antes de la pandemia, en vez de recaudar fondos a través de impuestos a las grandes fortunas. No sólo no ha hecho esto, sino que ha aprovechado para permitir mayores exenciones fiscales a grandes empresas a través de donaciones y publicitarlas en su web.
El PP es uno de los principales culpables de la saturación de los hospitales y del excesivo número de fallecidos, muchos de ellos evitables. Es por ello que multitud de sanitarios y trabajadores mostraron su rechazo a la presencia de los líderes políticos en el recinto bajo abucheos y gritos de “que no nos representan”, “queremos los test”, “postureo, postureo”, o “Sanidad Pública”. Desde el 21 de marzo, unos 4.000 contagiados han pasado por el Ifema.
Bajo la música de “Oh sole mio” este viernes abandonaban las instalaciones los últimos ingresados, cuatro mujeres y un hombre. Una de ellas, Patrocinia de 73 años, les deseo suerte a los sanitarios y trabajadores, “tengo pena por los chiquitos que andan por aquí con contrato de un mes. A ver si puede ser que se lo arreglen”, confesaba haciendo alusión a la precariedad laboral de los sanitarios, especialmente de los jóvenes contratados. Las cada vez más deterioradas condiciones de trabajo de sanitarios, y personal no sanitario, han sido denunciadas por los trabajadores de la salud durante los últimos años, y especialmente durante las manifestaciones de 2012, en las que fueron duramente reprimidos por la policía.
Los trabajadores de los centros de salud y centros hospitalarios denuncian que, a pesar de los aplausos y discursos de los políticos, una vez que ha comenzado a aplanarse la curva de contagios, el Gobierno de la Comunidad no ha cambiado de política respecto a la precariedad en la que se mantienen los servicios de salud pública. Consideran que necesitan refuerzos de personal y recursos, así como mejores condiciones laborales, para poder hacer frente a lo que viene, sin embargo, esto no está siendo garantizado ni por la Comunidad ni por el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos.