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Red Internacional
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Esmail Qaani. ¿Quién es el sucesor de Soleimani en Irán?

El líder supremo iraní Khamenei nombró a Esmail Qaani como el reemplazo de Qassim Soleimani a horas de su asesinato el viernes. En una situación de máxima tensión entre EE. UU. e Irán, asume un militar de línea dura.

Santiago Montag

Santiago Montag @salvadorsoler10

Sábado 4 de enero de 2020 13:00

Luego del asesinato en los bombardeos del viernes a un convoy que transportaba a Qassim Soleimani, Irán debe rellenar el vacío en la cabeza de su Ejército en una situación de máxima tensión con EE. UU. El aventurerismo de Trump pareciera estar cediendo a ala de los halcones de combinar una estrategia de ahogo económico feroz con ataques militares selectivos para obligar al régimen teocrático a que abandone sus ambiciones expansionistas y su plan nuclear. Es en este marco que Esmail Qaani, un militar de linea dura, ocupará el lugar de Qassim Soleimani.

El nuevo jefe de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC-QF por sus siglas en inglés) tiene la enorme tarea de suplantar a la personalidad más importante del Ejército iraní. Soleimani, asesinado por el bombardeo norteamericano al convoy que lo transportaba desde el aeropuerto de Bagdad, era un sujeto de alto perfil con enorme influencia ideológica y carismática que lo volvía muy popular, con lo cuál estaba proyectado como un posible sucesor del actual presidente Hassan Rouhani.

La unidad militar, Fuerza Quds, supervisa y/o establece contacto con una serie de organizaciones paraestatales vinculadas a las operaciones de Irán en todo Medio Oriente, entre ellas Hezbollah en Líbano, los Hutíes en Yemen o las Fuerzas de Movilización Popular (Hashd al Shaabi) en Irak. Entre otras de sus tareas está la de conformar un corredor étnico-religioso chiíta afín a la Revolución Islámica iraní, intentando reconfigurar, desde la invasión de EE. UU. a Irak, la composición étnica entre el país persa y el Mediterráneo. De esta manera, su misión es la de extender política, ideológica y militarmente la influencia de Irán. Un trabajo que Soleimani pudo desarrollar a la perfección.

Esmail Qaani, de 62 años, es un reconocido líder militar con una distinguida experiencia operativa en el campo de batalla y larga trayectoria en las IRGC formando parte de diversas unidades. Participó junto a Suleimani en la Guerra de Irak-Irán entre 1980 y 1988 donde finalizó como comandante de la Quinta División Nasr. Una guerra donde perecieron más de 1 millón de personas dejando enfrentados a los sunitas y chiítas (las dos ramas principales del islám) de ambos países. Qaani fue parte de las violenta represión a los levantamientos sociales en el ‘92. Durante la década del ‘90 se dedicó a enfrentar a distintas organizaciones islamistas radicales y cárteles de tráfico de droga proveniente de Afganistán. Por esta razón fue nombrado jefe del Cuerpo de Guardias que operaba en Asia Central, Afanistán y Pakistán.

Por esto, al anunciar a Esmail Qaani, el Líder Supremo iraní Ali Khamenei dijo que "ha sido uno de los comandantes más prominentes de la Santa Defensa y ha servido en la Fuerza Quds con el comandante mártir [Qassem Suleimani] en el área durante muchos años".

Las intervenciones militares en Afganistán e Irak por parte de EE. UU. en 2001 y 2003, liberaron el cerco de enemigos que contenía las aspiraciones expansionistas de Irán. Por un lado los enfrentamientos con los Talibán, y por otro con Saddam Hussein desde la Revolución Islámica.

Qaani es menos popular que Suleimani, ya que este último tuvo mayor presencia mediática al estar encargado de la propaganda iraní y al liderar la campaña militar que derrotó al Estado Islámico en gran parte del territorio sirio e iraquí, perfilándose además como político reconocido. Sin embargo, Qaani jugó un papel importante en la coordinación de Liwa Al Fatimioun, una división de milicias chiítas afganas en Siria y Yemen que fue formada por Irán en 2014. En Siria, lucharon en nombre del régimen de Assad, mientras que en Yemen, lo hicieron junto a los hutíes. Esta división a su vez, estuvo encargada de la limpieza étnica de sunitas en Siria e Irak, manteniendo la línea sectaria e ideológica de Suleimani y Qaani (chiitas).

Qaani desde hace tiempo es un personaje cercano al Líder Supremo Khamenei, quien lo mantuvo como reemplazo de Suleimani en caso de que éste se presentara como candidato a presidente. No esperó mucho para hacer su primera declaración. Según la cadena Al Jazeera, Qaani lanzó este viernes una demoledora amenaza: “Sean pacientes y verán los cadáveres de estadounidenses en todo Medio Oriente”.

Según palabras del Líder Supremo Khamenei, la agenda de la Fuerza Quds "no cambiará desde la época de su predecesor". De esta manera, el nuevo jefe Esmail Qaani, pasa a ser el blanco principal de Estados Unidos e Israel como líder de la extensa red de grupos paramilitares aliados a Teherán en Medio Oriente en momentos en que EE. UU. desplegó 3000 soldados en Kuwait y realizó nuevos bombardeos en la madrugada del sábado a horas de asesinar al considerado héroe nacional.

La agresión imperialista norteamericana a Irán data desde el golpe perpetrado por la CIA contra Mossadegh en 1953 quien había nacionalizado el petróleo, con gran apoyo popular. En esa ocasión la agencia de inteligencia jugó en favor del Sha de Persia. A lo largo de los años las intervenciones militares de EE. UU. no hicieron más que liquidar los procesos de masas contra sus propios gobiernos, así sucedió en Siria, Libia en la Primavera Árabe ocasionando guerras civiles que aún no terminan, y hoy esta nueva agresión puede fortalecer al régimen de los Ayatollahs para aplastar o desviar el proceso de la juventud que comenzó a cuestionarlos en Líbano, Irak y en el propio Irán apoyándose sobre el legítimo sentimiento anti estadounidense. Las perspectivas aún son impredecibles, ningún país quiere la guerra, pero cualquier error de cálculo puede tener consecuencias catastróficas.


Santiago Montag

Escribe en la sección Internacional de La Izquierda Diario.

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