Ayelén Córdoba es candidata a intendenta por el FIT-U en Esteban Echeverría, y combina su trabajo en el aeropuerto de Ezeiza con la militancia. Anteriormente llevó a su fuerza política al tercer puesto en el distrito, algo de lo que toma nota el equipo del intendente Gray.
Martes 25 de junio de 2019 14:18
Ayelén Córdoba trabajadora aeronáutica, es la candidata por el Frente de Izquierda-Unidad a la intendencia en Esteban Echeverría. Fue en la elección de 2017 cuando la postulación de la izquierda llevó a la dirigente en cuestión como primera concejala. En aquel momento sorprendió por su capacidad oratoria y las propuestas “revolucionarias” que descolocaron a más de uno en el distrito. Finalmente, con la elección de medio término consumada, se confirmó el batacazo con un contundente tercer puesto que desplazó a un remoto cuarto lugar el sello del propio PJ. Dato nada menor para el peronismo que opera en el distrito.
Cuentan sus allegados la sorpresa de aquel día: “Nuestro bunker de campaña empezó a llenarse de gente que no conocíamos, eran de las otras listas, venían a felicitarnos y querían conocer a la Aye. Nuestro bunker se vio colapsado, pero Ayelén no llegaba”. Relatan sus compañeros, con cierta gracia que la muchacha “se negó a dejar sus deberes de fiscal y esperó hasta llenar la última planilla en una escuela de El Jagüel, el barrio que la vio nacer”. Hoy la militancia del Frente de Izquierda-Unidad se propone superar aquella jugada y dará pelea contra los grandes aparatos territoriales de la zona.
Son las 9 AM y la cara de cansancio la delata. Sucede que trabaja en el turno noche y la tormenta la agarró en la fría intemperie de la pista aeroportuaria.
Pero ¿quién es esa chica que clavó a un bunker entero en aras de fiscalizar hasta la última mesa y finalmente nunca apareció al festejo de su propio batacazo? La Aye, como le dicen, es trabajadora y referente política y sindical en el aeropuerto de Ezeiza. Allí se hizo conocida por la defensa de los trabajadores tercerizados y está definitivamente enfrentada a la conducción del gremio UPADEP. Un sindicato que, todos coinciden, pregona una línea gremial pro patronal y tiene múltiples lazos con el macrismo. Lo suyo no son palabras: se puso a la cabeza de los mediáticos piquetes de la Riccheri en defensa de los puestos de trabajo toda vez que apareció el fantasma de los despidos, y desde aquella visibilidad alcanzada estrechó lazos con los luchadores de Cresta Roja, entre quienes también es muy reconocida.
Cuando finalmente concretamos la entrevista con Ayelén notamos lo obvio: no se trata de una “política profesional”. Son las 9 AM y la cara de cansancio la delata. Sucede que trabaja en el turno noche y la tormenta la agarró en la fría intemperie de la pista aeroportuaria. No obstante, no deja de sonreír y cuenta sus vivencias como militante política de la clase trabajadora (como gusta definirse).
“Siento que es una pelea doble, porque a las trabajadoras y trabajadores nos hacen creer que no podemos hacer política, que a lo sumo todo se reduce a votar cada dos años a los que después aplican el ajuste a nuestro bolsillo”. Y sentencia “digo doble porque no sólo cargamos con el ajuste sobre nuestras espaldas sino también con la necesidad de enfrentarlo, y ahí es cuando vienen la persecución y el apriete de las patronales y los sindicatos. Nuestra intención es llevar esa pelea que damos todos los días al escenario electoral”.
Cuando indagamos más sobre los lineamientos nacionales responde sin dudarlo: “Hemos sumado, hemos logrado mayor unidad de la izquierda, nuestro Frente va dar pelea contra la falsa opción del mal menor”. Y vuelve sobre el punto: “hay desde el peronismo una insistencia en el discurso de la resignación, te dicen que no queda otra y que hay que negociar con el FMI… y ya sabemos en qué termina eso. La izquierda no se va resignar, y en este punto nuestra pelea excede el planteo electoral: nosotros queremos aprovechar la tribuna electoral para promover la movilización contra el ajuste anunciado por las dos principales opciones”. Reconoce, sin embargo, las contradicciones reales y dice que “el macrismo fue brutal con los trabajadores y los de abajo, y es sobre esa base que hay importantes ilusiones en algunos sectores en la fórmula Fernández - Fernández, pero es nuestro deber advertir que son solo ilusiones”.
"A las trabajadoras y trabajadores nos hacen creer que no podemos hacer política, que a lo sumo todo se reduce a votar cada dos años a los que después aplican el ajuste a nuestro bolsillo".
Ayelén también se destaca en la lucha del movimiento de mujeres y es una de las fundadoras de la Comisión de Mujeres Aeronáuticas. Luego de explayarse y contar sus batallas por el aborto legal seguro y gratuito y contra los abusos y acosos en los lugares de trabajo, confiesa otra faceta bastante peculiar. Ella se destaca como jugadora de fútbol y estuvo a la cabeza de varios eventos deportivos, buscando abrir aquel deporte a las mujeres, y suelta una reflexión acreca del tema: “Siempre me pareció una paradoja que los hombres pusieran fútbol en la tele, en la radio. Que jugasen en la esquina o en la canchita, pero las pibas ni una pelota podíamos tocar; por suerte eso empieza a cambiar”. Y confiesa que ya se enlistó en un club de barrio “para perfeccionar la gambeta”. Quienes la conocen dice que es una muralla jugando en la defensa y el medio campo, y que tiene garra en aquel deporte.
Como fuere, Ayelén Cordoba derrocha un optimismo que contagia. Vale la pena el apoyo a su candidatura; un verdadero revés a la casta política profesional enquistada en Esteban Echeverría. Cualquiera fuera el resultado, uno quisiera que esta militante siga un largo trecho. Sucede que apostar por esta joven obrera es apostar por un futuro donde las trabajadoras y trabajadores estén fielmente representados. Como cierre nos quedamos con esta definición: “Vamos a pelear por el voto, pero más que eso: queremos que todos nuestros conocidos y amigos sean sujetos de esta campaña, queremos que la tomen en sus manos, porque queremos hacer algo verdaderamente revolucionario y para eso tenemos que ser sujetos de nuestro propio destino”. Que así sea.