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Red Internacional
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REPRESIÓN. ¿Quiénes son la primera línea y cuáles son los desafíos?

Uno de los sectores que más ha estado en el centro durante el estallido es la primera linea, quienes durante meses han resistido la represión y no han soltado las calles. Pero ¿quiénes son y cuáles son sus desafíos?

Suely Arancibia

Suely Arancibia Auxiliar Hospital Barros Luco.

Jueves 27 de febrero de 2020

Desde el inicio de la revuelta uno de los aspectos que mas ha destacado es la primera línea, aquellos jóvenes, trabajadores, pobladores y “olvidados” de la sociedad quienes día a día ponemos el cuerpo a los gases y perdigones de Fuerzas Especiales.

La rabia contra este sistema que nos relega a trabajos precarios con sueldos miserables que no nos alcanza para llegar a fin de mes, o que nos empuja a tener que trabajar y estudiar al mismo tiempo, o incluso ni siquiera nos da la oportunidad de trabajar y/o estudiar, nos lleva a enfrentarnos con la policía y a seguir movilizándonos para conquistar las demandas que millones hemos gritado en las calles.

El rol de la primera línea durante estos más de 4 meses de movilización ha sido fundamental, como mencionó Kramer en su rutina el primer día del festival “la primera línea nos protege para que podamos manifestarnos” incluso llamándolos “los héroes de la calle”. Y es que la brutal represión que ha dejado miles de mutilados y heridos; con escudos y lasers se resiste para que miles se movilicen.

El amplio apoyo popular que existe y se expreso en la rutina de Kramer, ha hecho que la derecha salga con todo a criminalizarnos, tildando a la primera línea de “delincuentes” y señalando que “Se trata de un grupo extremadamente violento que destruye y genera terror”, como señaló Luciano Cruz-Coke, pero quienes realmente ejercen la violencia son los agentes de este Estado represor que nos gasea, golpea y tortura.

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Los supuestos “delincuentes” que “generan terror” somos quienes nos movilizamos y resistimos la represión para que nuestros abuelos tengan pensiones dignas, nuestros hijos puedan estudiar y podamos acabar con el Chile heredado de la dictadura.

Los desafíos que tenemos por delante son enormes, no basta con solo resistir y organizarnos entre nosotros, tampoco podemos caer en las provocaciones de la policía y el gobierno, quienes buscan aislarnos de nuestros aliados y tomar cada acción para generar rechazo y opiniones en contra.

Si queremos realmente vencer y ser una fuerza imparable, tenemos que unificarnos con nuestros demás compañeros de estudio y trabajo, con los pobladores y el movimiento de mujeres, discutiendo en asambleas y espacios comunes cómo nos movilizamos y conquistamos nuestras legítimas demandas.