El periodista y escritor se vio obligado a pedir disculpas, ante el emplazamiento de estudiantes de la UDP, por los dichos que realizó sobre las movilizaciones de mujeres y feministas.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Domingo 13 de mayo de 2018
Hace pocos días atrás, el columnista Rafael Gumucio señaló en una entrevista que las recientes movilizaciones feministas estaban lideradas por “mujeres más bien solteras, sin hijos ni demasiados problemas económicos ni sociales”. E insistió en que “veo bastante poca seriedad en el tipo de discusiones que se hacen, un poco al voleo, se generaliza a partir de casos específicos”.
Si bien es cierto que las movilizaciones tienen especial fuerza entre estudiantes secundarias y universitarias, las palabras de Gumucio buscan deslegitimar este movimiento, desconociendo las demandas profundas que generan que miles de mujeres se estén organizando y movilizando, como lo es la lucha contra el acoso y el abuso sexual, entre otros puntos.
Asimismo, las palabras de Gumucio representan la reacción de sectores que se sienten amenazados por las demandas del movimiento, sin comprender su profundidad ni lo que expresa: cansancio, hastío y rabia ante siglos de abuso, de acoso, de patriarcado, de opresión hacia la mujer.
Las palabras de Gumucio fueron apoyadas por el creador de 31 Minutos, Alvaro Díaz, quien señaló “Con gusto diría que apoyo a Rafa sólo porque es mi amigo, pero esta vez además le encuentro la razón”. Mientras que el periodista de TVN Matías del Río indicó que “no tiene nada que pedir perdón, no hizo nada malo”.
Reacciones
Las estudiantes de la Facultad de Comunicación y Letras de la Universidad Diego Portales, donde Gumucio hace clases, repudiaron los dichos del periodista y escritor y exigieron su salida de la casa de estudios. Una estudiante indicó "¿Así que por ser soltera y no tener hijos, no tengo derecho a alzar la voz por los abusos y acosos sexuales que se cometen en la universidad contra mis compañeras?".
Ante esto, Gumucio se vio obligado a enviar una carta donde señaló que “en estos días he realizado declaraciones en las redes sociales y en los diarios que no corresponden al tono que debe tener un debate de altura sobre un tema tan importante, urgente y necesario como el abuso sexual en el mundo de la universidad y el rol de la mujer en el siglo XXI”.
Y continuó “Incurrí en generalizaciones inexcusables, más aún teniendo cerca, muy cerca alumnas y alumnos con los que he tratado en estos años de tejer una relación de respeto y colaboración. Se me olvidó que además de polemista o locutor de radio, o ensayista o novelista también soy profesor y que este tema era en el lugar en que trabajo no una entelequia sino una realidad urgente y viva (…) Fue un error, en los que solemos lamentablemente incurrir los periodistas apurados que lanzan cuña por teléfono o usan un sarcasmo no siempre bien calibrado en twitter”.
Las tomas y movilizaciones de mujeres y feministas abren importantes debates, como es la necesidad de organizarse y luchar contra el acoso, abuso, la opresión y el patriarcado. Asimismo, plantean un importante desafío al movimiento de mujeres, como es la necesidad de discutir qué estrategia permite combatir el machismo y el patriarcado, que alianzas establecer para ello y como articular esta importante lucha hacia un horizonte anticapitalista.