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Estado Español

DEBATE INVESTIDURA. Rajoy: un discurso cansino para una investidura que se espera fallida

Mariano Rajoy, presidente en funciones, llamó al Congreso a asumir la “responsabilidad” para la formación de gobierno. No convence a nadie. Tiene 170 votos, pero no es suficiente.

Martes 30 de agosto de 2016

El presidente del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, apeló este martes al consenso para superar la "encrucijada" y se dirigió a todos los diputados del Congreso llamándolos "corresponsables".

El discurso no trajo nada nuevo, nadie lo esperaba, y los 170 votos que suma el PP con Ciudadanos y Coalición Canaria no alcanzan para garantizar la investidura. Rajoy necesitaría este miércoles 6 votos positivos que sumen, o la opción de 11 abstenciones el próximo viernes. Salvo sorpresas, no parece que los vaya a conseguir.

La Cámara baja reanudará este miércoles el debate con la intervención de los partidos en la oposición y celebrará una ‘votación de confianza’ al candidato, en la que todo apunta al fracaso de Rajoy.

El actual gobierno lleva “en funciones” 253 días, desde que se disolvieron las Cortes para la convocatoria a las elecciones del 20D. Pero nada parece indicar que se pueda salir del estancamiento en que está sumido el régimen español los últimos 8 meses. Por eso el fantasma de terceras elecciones va cobrando cuerpo.

"Difícilmente se me ocurre mayor daño a los ciudadanos que tener que repetir las elecciones por tercera vez (...) Nos corresponde la obligación de dar cumplimiento a ese mandato y no volver a defraudarles", sostuvo Rajoy, en un discurso que no buscaba convencer a nadie, pero trataba de descargar sobre el PSOE la responsabilidad si no se forma gobierno.

Rajoy armó su discurso en base a la propuesta de siete pactos de Estado en varias áreas: empleo, educación, pensiones, energía, igualdad entre regiones, lucha contra la violencia de género y reforma de las instituciones. Pura hipocresía cuando ha sido este el gobierno el que ha atacado sin cesar las condiciones laborales con la reforma laboral, la educación, la salud y los derechos de las mujeres.

En materia de corrupción, el discurso del líder del PP rayaba en lo absurdo, asegurando que ha puesto en marcha mecanismos para recuperar "hasta el último euro robado por los corruptos", cuando su partido es el más hundido en los escándalos de corrupción que siguen estallando.

La reacción de los partidos de la oposición tampoco salió del libreto que vienen ejecutando. El portavoz del socialista PSOE, Antonio Hernando, acusó a Rajoy de tener el discurso de un "burócrata" y un "político cansado" con un proyecto "agotado".

El PSOE se mantiene en el “no” a Rajoy y asegura que no cambiará de posición, más allá de las fuertes presiones del establishment, encarnado en los grandes empresarios españoles y el grupo PRISA desde los editoriales de El País, a los expresidentes del PSOE que apuestan por la abstención. La jugada de Sánchez, mantenerse en el “no”, no responde a ninguna oposición de principios, sino a la intención de preservar al partido en el papel de oposición, evitando su liquidación por derecha y por izquierda.

Por su parte, el líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, consideró que los argumentos del Rajoy a la reelección se han basado en el dilema de "el caos o yo". Podemos sigue en una actitud casi suplicante, pero nada convincente, exigiendo al PSOE de Sánchez que busque una “alternativa” de gobierno de “cambio”.

El discurso de Rajoy fue conservador, aburrido y rutinario. Hasta el portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, con cuyo partido liberal conservador ha alcanzado el PP un acuerdo, le reprochó a Rajoy que no haya hecho "ni una sola referencia" al PSOE para pedirles apoyo, y haya mostrado una "falta de fe" en su candidatura que el partido liberal no entiende. "Si no se pone la voluntad y la energía para ser investido, no la pondrán por él".

Este miércoles la sesión contará con la intervención del resto de partidos, de mayor a menor representación parlamentaria. Una vez finalicen todas las intervenciones, tendrá lugar la primera votación y, de no salir adelante, como es previsible, se celebrará una segunda el viernes. Si como es de esperar ambas votaciones son fallidas, durante un periodo de dos meses se pueden presentar otros candidatos o repetir Rajoy, pero si ninguno resulta elegido el Parlamento se disolverá el 31 de octubre y las elecciones tendrán lugar el 25 de diciembre.

El régimen español está sumido en un espiral de repeticiones de votaciones parlamentarias que no llevan a ningún sitio, con un régimen que busca una recomposición conservadora que despierta cada vez más hastío entre la población.

Fuente: EFE/RTVE/Agencias