Mientras su gobierno llevó adelante una dura represión contra los obreros de Lear, Randazzo salió a criticar a Scioli porque es “permeable al poder económico”. Cinismo para todos y todas en la interna peronista.
Sábado 25 de octubre de 2014
El ministro del Interior y Transporte y precandidato presidencial del kirchnerismo, Florencio Randazzo, criticó este viernes la "falta de gestión de (Daniel) Scioli" y se diferenció de su rival interno para definir la sucesión presidencial en el FpV, al señalar que el gobernador bonaerense "es muy permeable" a los "factores de poder económico y mediático".
Un día después de que la Gendarmería al mando de Sergio Berni reprimiera salvajemente a los obreros de Lear para defender a una empresa multinacional representante de los “factores de poder económico”; sin ruborizarse Randazzo salió a atacar discursivamente a su rival en la interna.
El Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich había salido a defender el operativo represivo contra los trabajadores que defienden sus puestos de trabajo, durante la mañana del viernes en su conferencia de prensa habitual, para reafirmar el apoyo del gobierno a los empresarios de Lear.
Gestionando el capital
En un reportaje difundido por el portal de noticias mendocino "MDZ Online"- atribuyó las demoras en la entrega de DNI en territorio bonaerense a "la falta de gestión que tiene Scioli" y cuestionó que "no le pasa solamente con los documentos de identidad, sino que la tienen en educación, en seguridad, en salud. En todos los ámbitos".
Consultado sobre en qué se diferencia de Scioli de cara a la carrera presidencial de 2015, Randazzo dijo que "me diferencia fundamentalmente el origen" en política, mientras se definió a sí mismo como "un militante desde muy joven", dijo que "Scioli emerge en los ’90 con los deportistas famosos irrumpiendo en la política" y que "es muy permeable" a los "factores de poder económico y mediático".
Randazzo admitió que "por supuesto" le tocó votar como peronista a Scioli cuando compartió con Néstor Kirchner la fórmula de vicepresidente y de gobernador, pero insistió en diferenciarse del otro precandidato kirchnerista.
"Me diferencia fundamentalmente, primero, el origen que tenemos cada uno en la política. Yo soy un militante de la política desde muy joven, milito en el peronismo desde 1983. Me enamoré de la democracia, de la posibilidad de que con la política se pudiera transformar la realidad”, afirmó Randazzo.
Parece que la democracia que “enamora” a Randazzo es aquella que apalea a familias trabajadoras, de la mano del nuevo “gendarme de la democracia”, Sergio Berni.
"Pero otra diferencia es que yo creo en la gestión: ese es el mayor capital político, es lo que va a resolver los problemas pendientes de la Argentina”. Olvidó aclarar que su gobierno se convirtió en un “gestor” de las multinacionales.