Un tema que ha dado que hablar en la ciudad de la eterna primavera, y que expresa con claridad los síntomas que padece el proyecto político de la Nueva Mayoría, hoy en plena bancarrota.

Camilo Jofré Profesor, militante del PTR e integrante de la agrupación de trabajadores de la educación Nuestra Clase.
Martes 29 de agosto de 2017
La máquina política
Después de diversas conversaciones entre las dirigencias de los partidos que integran la Fuerza de la Mayoría (PS, PPD, PC y PRSD), y de la Democracia Cristiana, se dio el visto bueno a la candidatura senatorial del Ex Ministro del Interior, y ex Secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
Esto no ha estado exento de polémicas al interior de la Nueva Mayoría. Se bajaron y subieron candidaturas de un día a otro. Partiendo por Insulza, quien en una primera instancia había rechazado ser legislador por Arica y Parinacota, planteándose el ir por un cupo en Atacama, el cual luego de conversaciones con la DC, y las pocas posibilidades que tenía de salir electo en esta región, optaron por dejar a Yasna Provoste, quien, según algunas encuestas, lo triplicaba en posibilidades, por lo cual Insulza tuvo que redirigir su apuesta a senador por la XV región.
Ante esta decisión, también el PC dio un paso atrás y saco a Carmen Hertz, conocida abogada de DD.HH. para presentarla como diputada en el distrito de Maipú.
¿Salvar a la Nueva Mayoría de la crisis política?
Estas maniobras expresan también los continuos intentos por mantener la unidad dentro de la Nueva Mayoría, acrecentada en gran parte frente a la discusión por la carta presidencial entre Goic y Guiller, por la DC y los demás partidos. Es así como desde la DC hasta el PC tuvieron acuerdo en mantener a Insulza como candidato a senador, para que primara esta “unidad” tan desgastada. En la que Walker (DC) termina diciendo: “Lo hacemos porque entendemos que los tiempos exigen tiempos de grandeza, pensando en la unidad y en la proyección de la centroizquierda”. Además que para la democracia cristiana, Insulza es quien termina encarnando de forma más real el antiguo proyecto concertacionista
A nivel nacional las candidaturas senatoriales tendrán a conocidas figuras, que apostaran el todo por tener un cupo en el parlamento, pero muchas de ellas son parte de “la vieja política”. Sin embargo, siguen siendo parte del desgaste de los proyectos políticos, tanto la Derecha, como la Nueva Mayoría. Al decir de Gramsci, “Lo viejo que no termina de morir”, e intentaran hacer todo lo posible para mantener estos proyectos con vida.
Reacciones en Arica
Si bien ha primado una lógica más de rechazo, frente a que José Miguel Insulza se presente en la ciudad, diciendo que no es de Arica, lo han salido a decir también candidatos como Urrutia, o Durana, de un lado y de otro. Creemos que la discusión precisamente tiene que ser más profunda que esta. Insulza viene a plantear su candidatura en una de las ciudades más precarizadas y con más desigualdad en Chile. Ni siquiera se cuestiona el que como senador cobrara millones de pesos de su dieta parlamentaria, ¿esto no lo convierte realmente en alguien ajeno a la realidad que viven trabajadores, mujeres y estudiantes en Arica?. La intendencia en un informe mencionaba que las pensiones en Arica eran inferiores a los 130 mil pesos promedio, pero ¿no son también ajenos Durana, y Urrutia a la realidad de la ciudad? Juntos comparten los privilegios de toda una casta política que legisla para los empresarios.
Es necesario plantear con claridad en la ciudad, que cada parlamentario gane como un trabajador promedio, para terminar con estos políticos millonarios que seguirán legislando en favor de los intereses empresariales, por sobre los del pueblo pobre y trabajador.