En distintos puntos del mundo y en el país, se vive un rebrote del coronavirus, llevando a retrocesos en las medidas de flexibilización de la cuarentena. Sin embargo, Jujuy, no solo a volvió a la fase 1, si no que a diferencia del resto, se abrió una crisis política en el gobierno de Gerardo Morales.

Gastón Remy Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.
Miércoles 24 de junio de 2020 17:22
Editorial en Pateando El Tablero, 101.7 Jujuy FM
- En distintos puntos del mundo y en el país, se vive un rebrote del coronavirus, llevando a retrocesos en las medidas de flexibilización de la cuarentena. Sin embargo, Jujuy una de las provincias más adelantadas en materia de flexibilización de actividades pasó en cuestión de días, no solo a volver a la fase 1; si no que a diferencia del resto, dio lugar a una crisis política en el gobierno de Gerardo Morales.
- Todo parecía encaminado a un retroceso por parte del Gobernador en cuanto a asumir que nadie es infalible y que su plan de “fronteras seguras” había tenido alguna falla o filtración. Pero el anunció del origen del rebrote asociado a un policía que acompañó al propio Gobernador en una gira por la Puna durante los primeros días de junio, con el paso de los días derivó en una denuncia penal contra éste y otro policía que según el gobierno habrían violado la Ley al romper las medidas de protocolo sanitario. ¿El motivo? Cruzar la frontera en búsqueda de hojas de coca para su posterior comercialización.
- La acusación efectuada por el Gobernador como es habitual comenzó por TV en la conferencia del COE (Comité Operativo de Emergencias) del lunes pasado por la noche. En el día de ayer finalmente se trasladó a una denuncia efectuada a través del Ministerio Público de la Acusación sobre los dos policías.
- La primera respuesta que se hizo llegar de los uniformados fue desde distintas localidades del interior de la provincia, donde sectores de las fuerzas policiales expresaron el malestar con el gobierno por el trato dado ante las sospechas de estar contagios de coronavirus y la falta de testeos y condiciones de seguridad sanitarias. No está claro a dónde puede llegar esta herida abierta por el Gobernador con la fuerza policial, a la vez que aceleró las denuncias penales, horas después anunció un pago extra para los uniformados, si las imputaciones son “más circo a falta de pan” o el inicio de una mayor crisis; pero lo que si comienza a quedar en claro es que el propio Morales, en su conducta de buscar los errores en el “otro”, está empezando a jugar con fuego. Vale recordar que se trata de una fuerza profundamente vinculada a todo tipo de actividades ilícitas, corrupción, entre tantas otras cuestiones oscuras.
- Por otro lado, el juego de Morales, buscando como “chivo expiatorio” a los policías, no solo le puede dar cierto respiro en su cuarentena sin brújula, si no que se inscribe en la costumbre de todos los gobiernos. Cada uno a su manera busca convencer a la población que el problema con las fuerzas de seguridad son en realidad las personas que las integran. Recordarán la frase, “hay buenos y malos policías”, “buenos y malos militares”, etc., con tal de salvar a la institución como tal, la cual, expresa en forma corpórea y material la defensa acérrima de la propiedad privada de los dueños de la provincia y así lo mismo en cada rincón del país y del mundo. Un adelanto de ello lo recibimos cada vez que las fuerzas de seguridad reprimen al pueblo trabajador y a la juventud. Algo que a diario vienen denunciando las víctimas de los atropellos policiales, incluso durante la pandemia.
- El método de Morales de ubicar el problema en el “otro”, en este caso, puede permitirle reafirmar las medidas punitivas y penales que descarga el propio Estado haciendo mella sobre la clase trabajadora y los sectores populares, incluso con sectores que en forma inicial empiezan a expresar el malestar por las políticas del gobierno y de los empresarios. Un ejemplo reciente es la sanción del municipio capital a recolectores por hacer una asamblea ante la falta de medidas de seguridad. Quieren meter miedo en aquellas y aquellos que más padecen la crisis económica desatada por la pandemia que ha dejado a miles sin empleo, un 40% busca trabajo en la provincia y todo indica que los grandes empresarios seguirán avanzando con más despidos y precarización.
- En otras editoriales nos referimos al régimen policíaco montado por Morales desde su llegada al gobierno, persiguiendo a la oposición y, en particular a la izquierda y a los sindicatos y organizaciones sociales, desde que detuvo en forma ilegal a Milagro Sala. Con el Código Contravencional en mano que redactó el gobierno de Fellner no ha dejado de armar causas a todos aquellos que lo cuestionan o por el hecho de ganarse la vida vendiendo en la calle.
- Es este pilar de su gobierno que tiene de su lado al PJ como columna vertebral, el cual pretende utilizar a modo de generar más temor y evitar que se cuestione la falta de inversión en materia sanitaria, apenas un 3,4 % fue el gasto por Covid respecto del presupuesto de salud, una verdadera vergüenza. Las consecuencias de la falta de inversión se cobran en contar solo con 51 camas con respiradores de emergencia y que las propias enfermeras, enfermeros y médicos no cuenten con los materiales de seguridad elementales para no contraer el virus como denuncian en cada ruidazo.
- No se puede naturalizar el avance persecutorio y represivo del Estado, hay que enfrentarlo con la unidad de los trabajadores, jóvenes y mujeres; a la vez, que se pelea por la implementación del testeo masivo de todos aquellos que presenten síntomas de gripe, están más expuestos al virus, como también por poner en pie comisiones de seguridad e higiene en cada lugar de trabajo. Los recursos están y eso implica afectar las fortunas de las mineras, ingenios, terratenientes y grandes productores de tabaco. Para ello, se trata de fortalecer la organización de clase trabajadora en su pelea contra las consecuencias de la crisis que en materia económica y social se va acercando a los niveles de caída del año 2001. En este sentido la izquierda viene impulsando encuentros de trabajadores para coordinar a ocupados y desocupados, jóvenes y precarios para preparar una salida propia ante la crisis.
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Gastón Remy
Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.