El abogado, acusado por sus dichos machistas y homofóbicos, podría ser designado como juez del Colegiado Extracontractual N° 6.
Lunes 12 de marzo de 2018

El 21 de diciembre del año pasado, las mujeres de la Mesa Ni Una Menos de Santa Fe y Rosario, evitaron que el abogado santafesino, Marcelo Germán Gelcich, fuese designado juez en la Asamblea Legislativa.
Según el comunicado emitido por la Mesa Ni Una Menos Santa Fe, Germán Gelcich es conocido públicamente por sus intervenciones en jornadas y charlas de difusión de derechos humanos de las mujeres, en las cuales no sólo se manifiesta contra el acceso a los métodos anticonceptivos y las interrupciones legales del embarazo, debido a su "carácter inmoral", sino que también sostuvo que "las mujeres se creían Dios" y que "sólo Él tiene en sus manos la decisión de la vida". Vale resaltar que también circularon ciertas declaraciones en las que el mismo consideraba que los espacios destinados a la comunidad LGBTTTIQ "alimentan el consumo de sexo, corrompen la dignidad de las personas y ponen en peligro la salud en su concepto integral”, ya que concibe a las mismas como “faltas al pudor y una explícita promoción de la sexualidad reducida al hedonismo”.
Si bien en la ciudad de Santa Fe se logró, a partir del activismo de las distintas organizaciones de mujeres, que Miguel Lifschitz retirase el pliego de Gelcich, ahora el ejecutivo podría nuevamente promover los pliegos en la Legislatura; luego de que éste participase del concurso para juez del Colegiado Extracontractual N°6.
Si bien los resultados en la orden de mérito son óptimos dado que logró salir tercero, hay que ver si se aprueba el pliego en Legislatura.
La disconformidad de las distintas organizaciones de mujeres frente a la probabilidad de que Gelcich consiga el cargo que por razones más que válidas le fue negado, hace que estén ahora en estado de alerta para, si es necesario, tomar medidas al respecto.
Si observamos la composición de la casta judicial, Gelcich encajaría perfectamente, ya que cumple con su estereotipo machista, católico y heteropatriarcal. Si no fuese por la lucha de las organizaciones, podría ser uno de tantos que aplica sistemáticamente la violencia a miles de mujeres que diariamente se ven obligadas a lidiar con la justicia.