120,000 pesos en tres meses. Eso es lo que hay para las familias que lo perdieron todo. Con eso pretende silenciar el descontento el gobierno de Peña Nieto, que ya fue repudiado en varias oportunidades en Oaxaca.
Miércoles 4 de octubre de 2017

Después de que las autoridades anunciaran la conclusión del censo de las viviendas de los 41 municipios afectados por los sismos de septiembre el presidente Enrique Peña Nieto inició este lunes la entrega de tarjetas electrónicas con dinero en efectivo, que sumarán de aquí a enero hasta 120,000 pesos, para que las familias de Chiapas y Oaxaca afectadas por el sismo, puedan reconstruir sus viviendas.
Explicó que el gobierno de la República utilizará el mecanismo de “autoconstrucción” mediante la entrega de tarjetas electrónicas y la firma de una carta-compromiso para el empleo correcto de los recursos, los cuales estarán supervisados por el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi).
Para quienes tuvieron pérdida total de su vivienda, se entregará un total de 120,000 pesos, de los cuales 90,000 son del gobierno federal y 30,000 del gobierno de Oaxaca. Inicia con 15,000 pesos a cada tarjeta, a partir de este mes y finaliza en enero de 2018. Absolutamente miserable la ayuda gubernamental.
Hay mucha gente que aun no ha podido regresar a su trabajo o que directamente lo han perdido. Perdieron sus casas y sus enseres domésticos, con $120,000 no hacen nada.
Pero eso sí, Peña promueve a las constructoras para que “asesoren” o “edifiquen” las nuevas viviendas. Y para el financiamiento ofrece “créditos con tasas flexibles de hasta 100,000 pesos más” a cargo de la banca privada. Otro negocio muy redituable para los banqueros usureros.
Son harto conocidas las prácticas clientelares del PRI, y no pierden la oportunidad ante esta tragedia. Se prevé el condicionamiento de la ayuda a los votos en las elecciones de 2018.
El saqueo que preparan
Mientras tanto, la parálisis económica causada por el terremoto de 8.2 grados ocurrido el pasado 7 de septiembre y el descontento que hay en la región fueron los factores para no incluir al Istmo de Tehuantepec en el del primer paquete de Zonas Económicas Especiales.
La gira del ejecutivo federal por el istmo de Tehuantepec es en realidad la inspección de la zona en la que el gobierno tiene preparada una de las mayores inversiones. El presidente Peña Nieto señaló que “la inversión productiva, la formación de capital humano, la buena educación que reciban la niñez y la juventud de esta región” transformará la realidad que hoy se vive en el Sur-Sureste del país. Una Zona Especial para Explotar los recursos naturales y a los más pobres.
Reconstrucción bajo control de los trabajadores y el pueblo
Contra la rapiña del gobierno, las constructoras y la banca, es necesario luchar por una salida de los de abajo.
La sección 22 en primer lugar, con las organizaciones obreras y populares junto a los damnificados, como decimos acá, deben exigir un fondo de reconstrucción, garantizado por el estado y bajo supervisión de los damnificados, junto a las organizaciones sindicales y populares que se hicieron parte de las tareas de rescate y solidaridad.
Este fondo debe integrarse con impuestos progresivos a las grandes fortunas, el no pago de la deuda externa y la expropiación sin indemnización de las propiedades de los empresarios y funcionarios que tengan responsabilidad en las construcciones que se derrumbaron por fallas de seguridad. Para que ningún damnificado pague un solo peso en la reconstrucción. Esto, junto a luchar por el juicio y castigo a los responsables políticos y materiales, constructoras e inmobiliarias, de las casi 400 muertes.