Dentro de su cuenta pública, Piñera anunció 8 medidas al sector de salud, entre las que se encuentran la reforma al sistema de financiamiento y reformas a la Atención Primaria, ambas propuestas no exentas de críticas.

Natalia Sánchez Concejala Antofagasta por el Partido de trabajadores Revolucionarios, Médico del Hospital Regional de Antofagasta y parte de la Agrupación de Trabajadores de Salud "Abran Paso"
Domingo 3 de junio de 2018
La cuenta pública del viernes pasado ha traído las primeras repercusiones en el ámbito de la salud en donde Piñera anunció ocho medidas, que ya se conocían cuando se concretó la primera jornada de la Mesa de Acuerdo por la Salud el pasado 10 de Mayo.
Dentro las medidas se encuentran: El Registro Unificado de Pacientes, que promete reducir los tiempos y listas de espera, una reforma a la Atención Primaria de Salud, con un nuevo portal Ciudadano de entrega de información, el Programa Nacional de Telemedicina, modernización de FONASA, un AUGE del Adulto Mayor y repotenciar el programa Elige Vivir Sano, caballito de batalla de Cecilia Morel durante el mandato anterior de Piñera.
Pero dentro de todas estas nuevas medidas, que se encuentran aún en discusión dentro de la Mesa de Acuerdo por la Salud, hay dos que han generado las primeras críticas, una por parte del gremio médico y otra asociada al contexto nacional de movilización feminista, en donde la derecha ha buscado apropiarse de la lucha, pero dando un golpe directo a la clase media.
La nueva especialidad médica, ya existente
Dentro de las medidas de reforma a la APS, Piñera sorprendió con el anuncio de la creación de una nueva especialidad para Médicos de Atención Primera, a la cual se sumarían nuevas unidades médicas para suplir el déficit de médicos especialistas en oftalmología, traumatología, anestesia, etc. Lo primero sorprende, ya que en el Modelo de Atención de Salud Público en Chile existe una especialidad que cumple con las necesidades que requieren los CESFAM, la cual es Medicina Familiar, programa de pos título presente en el país desde los años 80.
Es por esto que el Colectivo de Médicos de Medicina Familiar y Comunitaria, han respondido tanto al Ministro de Salud y como al Presidente, a través de una carta en donde declaran que: “Consideramos inaceptable que las autoridades y asesores de salud desconozcan la existencia del Médico Familiar como el especialista de Atención Primaria y las funciones y roles que este ejerce.”
Este es un ejemplo, de cómo la derecha pretende entregar medidas “innovadoras”, pero con un total desconocimiento de la realidad del sistema de salud público chileno, y sin una consulta a los verdaderos especialistas en el tema.
Reformas en el negocio de la salud
Dentro de su discurso, Piñera declaró: “No es justo que las responsabilidad de los costos de la maternidad en nuestro país recaiga casi exclusivamente en nuestras mujeres, esto tiene que ser una responsabilidad compartida entre hombres y mujeres”, esto haciendo alusión a la reforma en el sistema de Isapres.
Esto también en el contexto de movilización nacional feminista, en donde el negocio de la Salud no ha estado exento de críticas, más aún posterior a las declaraciones del ministro de Salud Emilio Santelices, quién confirmo un alza de las cotizaciones de los hombres para igualar los costos con las mujeres. Un ataque directo a la clase media, en beneficio de los grandes empresarios que han aumentado sus ganancias a través de las Isapres en los últimos años.
Además Piñera anunció la creación de un Plan Universal de Salud, un sistema de Compensación de Riesgos Sanitarios y un Portal de Transparencia que permita comprar planes y precios de las diferentes Isapres. Este plan universal permitiría contar con valores únicos establecidos por el Gobierno para todas las prestaciones en salud, sean públicas o privadas, donde además se podrá contar con beneficios complementarios según capacidad de pago, para así elevar la cobertura o la calidad de esta. Básicamente, una reforma al mismo sistema mercantil, en donde empresarios se ven beneficiados a costa de la salud de la gente.
Es claro que las “mejoras” de Piñera intentan maquillar la crisis sanitaria de la Salud Pública Nacional, más aún en un contexto en donde ha habido una fuga de recursos públicos a los bolsillos privados con tal de poder suplir a la alicaída red de Hospitales en Chile. Y a pesar de que, en parte, los beneficiados de esto son los mismos usuarios, ¿Tiene que ser esto a costa de llenar los bolsillos de los grandes empresarios?.
Es necesario una mejora al Sistema de Salud, una en la cual el estado garantice una cobertura total a la clase trabajadora, pero sin la intervención del sector privado junto al sistema de Isapres, que en muchos casos deja de lado la calidad de su servicio con tal de solo sumar en el aspecto monetario. Por eso debemos organizarnos por conseguir un Sistema Único de Salud Pública, financiado con la nacionalización de los recursos nacionales, y sin intervención de los privados que por años han visto a la Salud como un nicho de negocios en donde engrosar sus arcas millonarias.