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Red Internacional
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Magisterio. Reforma educativa e impasse parlamentario, ¿qué hacer?

Mario Delgado anunció que por ahora no se discutirá el dictamen de reforma educativa en la Cámara de Diputados.

Arturo Méndez Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Martes 2 de abril de 2019

Hasta ahora la CNTE ha impedido, mediante bloqueos al Palacio Legislativo de San Lázaro la semana pasada y la antepasada, la votación en el pleno de la Cámara de Diputados del dictamen sobre la nueva reforma educativa aprobado por las comisiones unidas de Educación y Puntos Constitucionales.

Las acciones del magisterio, principalmente de la Sección 22 de Oaxaca, se deben a que el proyecto de reforma presentado contiene diversos elementos de continuidad con la reforma educativa de Peña Nieto. Así lo reconocieron legisladores del PRI, por lo que no tuvieron problema en votarlo en comisiones.

Cuidándose de no aparecer como represor, López Obrador ha evitado el uso de la fuerza pública contra la CNTE, aunque insiste una y otra vez en calificar como conservadores a los maestros que se movilizan.

Pero una mirada atenta al dictamen que se pretendía llevar al pleno el 28 de marzo, muestra que el conservadurismo está más bien ahí y en quienes lo defienden, como el Presidente de la República, el titular de la SEP, los partidos del Pacto por México, Mexicanos Primero y la OCDE, pues:

  •  Preserva en el artículo tercero un régimen de excepción laboral para los maestros, por fuera del artículo 123 constitucional, apartado B, referente a los trabajadores al servicio del Estado.
  •  Niega el derecho de los normalistas egresados a una plaza automática y basificable.
  •  Se crea una nueva carrera magisterial, de cuyos cursos y evaluaciones dependerán los aumentos salariales.
  •  Se crea un nuevo organismo descentralizado en sustitución del INEE, pero con el mismo personal, los mismos recursos materiales y financieros y con funciones análogas y extendidas.
  •  Le da cobijo constitucional al negocio de la certificación, que viene a sustituir la idoneidad.
  •  Queda la puerta abierta a la injerencia de la iniciativa privada para decidir en cuanto a la educación pública y sus trabajadores.
  •  Se mantienen conceptos provenientes del mundo empresarial, como el de “excelencia”, que se incorpora en lugar de “calidad”.
  •  Se avalan en la Carta Magna los requisitos -como el examen de admisión- con los que las instituciones de educación superior restringen el acceso a este nivel educativo.

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    Sin embargo, AMLO dice cumplir con su compromiso de cancelar la reforma educativa, y desde sus conferencias matutinas viene llamando al diálogo para resolver el asunto.

    Por su parte Mario Delgado, coordinador de la bancada del Morena en San Lázaro, anunció ayer que en la Cámara de Diputados se acordó que el dictamen sobre la reforma educativa no se llevará al pleno sino hasta que haya pleno acuerdo con la CNTE, pues “no hay prisa”; mientras tanto, continuarán sus trabajos legislativos.

    Se abre así la posibilidad de un escenario de diálogo entre las partes, aunque es necesario advertir que eso no necesariamente llevará a resolver las demandas del magisterio, sino que puede conducir a una dinámica de desgaste de la lucha, en la que el gobierno, como lo viene haciendo, trate de volcar a la opinión pública en contra de los maestros, responsabilizándolos de que no se pueda aprobar la nueva reforma y de que, mientras tanto, se siga implementando la de Peña Nieto.

    Por lo pronto, la CNTE se ha declarado en alerta máxima ante las pretensiones de que se apruebe el dictamen, y convoca a una marcha nacional para el viernes 5 de abril, del Zócalo a la Cámara de Diputados, a las 9am.

    Para que los posibles diálogos no se conviertan en una trampa que lleve al desgaste y al retroceso de la lucha, desde Nuestra Clase opinamos que la clave está en generar una correlación de fuerzas favorable.

    En un escenario marcado por procesos de lucha en el sector educativo, como las huelgas de cinco sindicatos universitarios, el paro de 72 horas que inician hoy los docentes de asignatura en los CCH`s con apoyo estudiantil, y por otras luchas como las que se mantienen en Matamoros o la del hospital Fray Bernardino, la CNTE puede salir del aislamiento convocando a la coordinación de todos estos sectores y a discutir un plan de lucha unificado, llamando a los sindicatos que se reclaman democráticos como los de la Unión Nacional de Trabajadores, la Nueva Central de Trabajadores y el minero, a integrarse y a ponerle fecha a un paro en solidaridad.

    La movilización unitaria de la CNTE junto a los demás sectores en lucha puede romper la inercia y animar la salida a las calles de las comunidades escolares que se mantienen a la expectativa, pero que mientras tanto seguimos padeciendo en la escuelas el Nuevo Modelo Educativo, los grupos saturados, plantillas incompletas, falta de recursos y equipamiento, daños por los sismos, falta de médico escolar y orientación educativa, o por ejemplo tener cooperar en muchos casos para el internet y hasta para el papel de baño; todo lo cual no parece tener solución con la reforma educativa de la “Cuarta Transformación”.