El jefe de los senadores peronistas pidió que la CGT y el ministro Triaca vayan al Congreso cuando se traté la norma consensuada. "Nosotros no fuimos parte”, se atajó el rionegrino.
Martes 21 de noviembre de 2017

Por más que gobierno y la conducción de la CGT se esfuercen por mostrar que la reforma laboral no perjudica a los trabajadores, se sabe que es así.
Precisamente por eso los legisladores que tienen que convertirla en ley quieren compartir el costo político de votar una norma que ataca claramente las condiciones laborales de la clase trabajadora.
En ese marco, fue Miguel Ángel Pichetto el que pidió que tanto la CGT como el ministro Triaca se hagan presentes en el Congreso cuando se trate el proyecto de ley que consensuaron.
"Nosotros no fuimos parte, esto lo acordaron la CGT y el Gobierno; entonces queremos que vengan ellos a defender y avalar el acuerdo al Senado si es que quieren que el bloque lo apoye", afirmó el rionegrino.
Quien fue el jefe de la bancada kirchnerista por más de una décadas busca cubrirse de las consecuencias de votar esta norma. Al mismo tiempo, busca a la jefatura de la central sindical como aval frente a las críticas del moyanismo.
Precisamente había sido Pablo Moyano quien había hablado de “la Banelco” para referirse a la contrarreforma laboral. La mención a la forma en que se aprobó un proyecto de características similares bajo el gobierno de Fernando De la Rúa despertó luces de alarma en el Senado.
Hay que señalar que el fuerte discurso del dirigente de Camioneros no se corresponder, por el momento, con medidas de lucha a la altura de enfrentar el ataque en curso. Ayer, en una reunión convocada por la Corriente Sindical en Luján, anunció que participaría de una reunión….que no tiene fecha.
Volviendo a Pichetto, el senador peronista también pidió que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, se haga presente en el Congreso para defender el proyecto.
Esta semana Héctor Daer y Juan Carlos Schmid estarán en Roma para ser parte de una jornada mundial convocada desde el Vaticano. En este marco y atendiendo al reclamo de Pichetto, el proyecto podría no tratarse en el recinto.
Estas idas y vueltas reflejan los costos políticos de votar y aprobar una norma abiertamente anti-obrera. Pichetto no quieren pagarlos él solo.