Un hito histórico. El próximo 29 de noviembre miles de estudiantes, profesoras y trabajadoras se movilizarán en un referéndum sobre la monarquía en la Universidad Autónoma de Madrid, en una votación que nunca antes se había realizado en un recinto universitario.
Martes 27 de noviembre de 2018
Foto: Rueda de prensa en el Teatro del Barrio de Madrid de representantes de algunas de las plataformas que celebrarán referéndums sobre la Monarquía. ID
Un hito que se está extendiendo como la pólvora a otras universidades del Estado y que también va a tener su continuación en las diferentes consultas que se realizarán en distintos barrios y distritos de Madrid. El movimiento republicano está en marcha.
Decía Gramsci, el que fuera secretario general del PCI que murió en las cárceles fascistas, que es mientras el viejo mundo se muere y el nuevo tarda en aparecer cuando surgen los monstruos. Los Trump, los Salvini, los Bolsonaro. Los Abascal. Estamos ante una encrucijada histórica. El viejo orden se tambalea a causa de la profundización, en estos últimos años de crisis, de una ofensiva neoliberal a escala planetaria que sojuzga a los pueblos. Pero la respuesta democrática tarda en aparecer. Aquí es donde surgen las bestias, quienes intentan instalar en el corazón de los golpeados por la crisis el odio hacia el eslabón más débil de la sociedad, hacia los diferentes, a los parias.
Pasarán los años y llegará un día en que nos pregunten qué hicimos. Nos reclamarán explicaciones para saber cuál fue nuestra reacción cuando el fascismo quería volver a campar a sus anchas por el mundo. ¿Agacharemos la cabeza y les diremos que no tuvimos más remedio que resignarnos? ¿O les diremos que tomamos partido y que les vencimos?
Votaremos por la república porque queremos transformarlo todo. No queremos únicamente que el jefe del Estado deba tener una legitimidad democrática, que no sea una institución medieval y que no hubiera jurado lealtad a los principios del 18 de julio para que todo siguiera “atado y bien atado”. El pilar fundamental del Régimen del 78 es el monarca y sabemos que, si él cae, caerá con él todo el entramado posfranquista.
Queremos terminar con este régimen y construir uno nuevo, nuestro, de la gente común. No nos vale con poder decidir solamente sobre la jefatura del Estado y construir una república a la francesa, en donde todo siga igual. Queremos decidirlo todo.
Por eso votaremos por la República, porque estamos hartas de este Régimen que encarcela por terroristas a raperas y tuiteras y no a fanáticos francotiradores. Porque estamos hartas de la política penitenciaria del Estado español; de los presos políticos catalanes, de los jóvenes de Altsasu, de la dispersión de los presos vascos. Porque estamos hartas de la democracia de los grandes ricos y de sus lacayos embusteros que venden a su pueblo en esa cloaca que llaman parlamento. Nunca nos han representado. Abriremos las puertas de las cárceles y sacaremos de allí a las demócratas, a las que han sido injustamente condenadas por una casta judicial que está al servicio de los banqueros, y no volveremos a cerrar las puertas de la prisión hasta que no hayan entrado los que son los culpables de nuestra miseria, de nuestro dolor, que no son otros que los grandes empresarios y sus políticos secuaces. Son iguales que los bandidos, los maltratadores y los asesinos.
Votaremos por la República porque estamos hartas de este Régimen que nos condena a trabajos precarios, a salarios de miseria y a tener que cotizar 40 años para cobrar 600, 700, 800 euros de pensión y ver que no alcanza. Tendremos buenos trabajos, una vida digna de ser vivida y el fruto de nuestro trabajo será, al fin, nuestro, de todas y no de los capitalistas.
Votaremos por la República porque estamos hartas de este Régimen que castiga a las mujeres a ser humilladas, golpeadas, violadas. Estamos hartas de manadas judiciales. Reescribiremos sus leyes injustas, se creerá a las mujeres y nunca más tendrán que soportar miradas, gestos, ni comentarios condescendientes.
Votaremos por la República porque estamos hartas de la indefensión a la que este Régimen castiga a las lesbianas, a los gays, a las bisexuales y a las transexuales. Estamos hartas de ser despreciadas por la forma en que vestimos, por la forma en la que hablamos, por la forma en la que sentimos. Nunca más se oprimirá a nadie por la manera en la que ama.
Votaremos por la República porque estamos hartas de este Régimen que fomenta el odio a las diferentes naciones del Estado. Estamos hartas de esa España casposa y reaccionaria, nacional-católica y monárquica que no deja que los pueblos determinen libremente su futuro. No habrá fraternidad entre pueblos sin república. No habrá república sin fraternidad entre pueblos.
Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones, es el del 15-M, el de las Marchas de la Dignidad, el del 8 de marzo y será el del 29 de noviembre. Si tomamos partido, los monstruos no surgen. No les dejaremos. No pasarán.
Votaremos República para cambiarlo todo.
* David Sánchez es estudiante de la Universidad Autónoma de Madrid e integrante de la plataforma Referéndum UAM