Repudiamos el ataque a la lucha mapuche. Es momento de la solidaridad y de la movilización. ¡Libertad a los presos políticos!
Domingo 2 de agosto de 2020
En la noche de este sábado se produjo un cobarde ataque de algunos centenares de matones organizado por grupos ligados a organizaciones latifundistas y grupos de extrema derecha de la región, amparadas por los aparatos represivos, en el contexto de las tomas por parte de comunidades mapuche de las municipalidades de Curacautín, Victoria,Traiguén y Collipulli en apoyo a la extensa huelga de hambre de los presos políticos mapuche.
No es casualidad que la acción se haya realizado luego del viaje del nuevo Ministro del Interior y Seguridad, el pinochetista Víctor Pérez Varela, quien negó la existencia de presos políticos mapuche. De hecho, la organización de extrema derecha “Asociacion de Paz y Reconciliación en la Araucanía” (APRA) difundió el 31 de julio que “Tras una reunión que sostuvo el alcalde José Bravo, presidente de la Asociación de Municipios de La Araucanía, Amra, con el ministro del Interior, Víctor Pérez, y el subsecretario de esa cartera, Juan Francisco Galli, se acordó el desalojo de los municipios en en toma”.
No cabe duda que la visita de Pérez a la región de la Araucanía, vino preparar un escenario de mucha polarización que desembocó en el accionar racista liderado por grupos de colonos, latifundistas y agricultores, algunos de ellos organizados en la APRA, quienes mantienen profundos vínculos con la oligarquía chilena asentada en el Gobierno y con las grandes forestales así como los camioneros, que constantemente hacen campañas contra un supuesto “terrorismo” mientras avalan la militarización y la opresión histórica contra el pueblo mapuche.
Responsabilizamos no solo al Gobierno de Piñera de este escenario, si no a cada gobierno de turno que profundizó la militarización del territorio mapuche, criminalizando su lucha con montajes y allanamientos a las comunidades, al mismo tiempo que con leyes amparadas por esta constitución de Pinochet, favorecen a las grandes transnacionales del rubro forestal y energético, explotando no solo los territorios sino también su fuerza laboral, muchos de ellos trabajadores explotados de las mismas comunidades mapuche. Hoy la región de la Araucanía es un de las más pobres del país, mantenida en el atraso para mantener sus condiciones de explotación y opresión.
Pero quienes estamos junto al pueblo mapuche somos muchos más que el puñado de cobardes que no sólo agredió a mapuche sino que quemó sus vehículos e incluso la municipalidad. Su bandera fue un símbolo de nuestra rebelión donde hemos gritado por la libertad de los presos, contra el racismo y la opresión, y por el derecho a la auto-determinación frente a la opresión histórica del pueblo mapuche. Sabemos que tanto los anhelos de la rebelión de Octubre que buscan derribar este modelo neoliberal y capitalista, como la lucha ancestral por las reivindicaciones históricas del pueblo mapuche, tendrán una dura respuesta por parte del Estado, los aparatos represivos y los grupos de choque organizados por grandes empresarios y latifundistas, tal como lo demostró lo sucedido la noche del sábado. A ese fascismo institucional y colonial hay que decirle fuerte y claro: ¡No pasarán!
Por eso debemos ser claro. Este ataque no puede pasar. Si lo dejamos pasar la derecha y los grupos de choque quedarán envalentonados para nuevas acciones, no solo contra nuevas comunidades y sus luchas, sino también contra la clase trabajadora, contra pobladores, mujeres y jóvenes que se organizan por sus derechos. Si dejamos pasar este ataque, seremos más débiles y se fortalecerá la represión estatal.
Por eso es momento de desplegar una enorme solidaridad y movilización repudiando este ataque y en solidaridad con la causa mapuche, por la libertad de los presos. Una enorme solidaridad es la única forma de frenar esto.
Por eso el llamado a los sindicatos y organismos de trabajadores como la CUT, Mesa de Unidad Social, Unión Portuaria, trabajadores forestales, comunidades y organizaciones como Asambleas Territoriales y populares, estudiantiles como la Confech, ACES y CONES, de Derechos Humanos y de la izquierda debemos convocar asambleas, ahora ya a movilizaciones en defensa y una amplia campaña por la libertad a los presos mapuche.
Esta pelea debe ser ahora. Las organizaciones de masas no pueden mirar para el lado, sería criminal. En la región de Temuco, desde la Asamblea Popular de Temuco debemos convocar a la acción con un llamado unitaria, y convocar además de todas las organizaciones, buscando convocar a esta lucha a los obreros forestales, que son una gran fuerza en la región que puede equilibrar a nuestro favor esta y otras luchas. Los sindicatos de trabajadores de la región no pueden caer en el juego de sus patrones y gremios que vociferan por mayor mano dura. La alianza debe ser con el pueblo mapuche, sus comunidades, la juventud y el pueblo movilizado. Los empresarios hoy atacan a las y los comuneros, pero no dudarán en buscar atacar las huelgas y movilizaciones como lo hicieron contra los trabajadores forestales con el asesinado de Rodrigo Cisternas.
Los hechos de este sábado y la brutal represión de las movilizaciones en apoyo al pueblo mapuche de este domingo, muestran la necesidad de preparar la autodefensa coordinando comunidades, sindicatos, asambleas territoriales y comités de emergencia, contra los grupos fascistizantes ligados a gremios agrícolas y forestales, que como quedó de manifiesto en audios filtrados y como se ve en las acciones callejeras por el rechazo, actúan bajo el amparo de Carabineros.
Tenemos la convicción de la importancia de la alianza estratégica del pueblo mapuche con la clase trabajadora, ya que será a través de esa unidad obrera y popular, que se abre la posibilidad de una expropiación a las grandes industrias bajo control de las comunidades y los trabajadores, tomando en sus manos el derecho a decidir el futuro de esas industrias en su derecho a la autodeterminación nacional y territorial mapuche, pelea que va ligada a la lucha por una verdadera Asamblea Constituyente Libre y Soberana y la movilización del conjunto del pueblo trabajador junto a las comunidades mapuche.