Publicamos respuesta de Violeta Tamayo, integrante de la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas, frente a polémica abierta tras plantearse la necesidad de una movilización con carácter combativo e independiente del gobierno, los partidos patronales del régimen y las ONGs.

Violeta Tamayo Politóloga - Militante de la LORCI y Pan y Rosas
Jueves 17 de noviembre de 2016
Me parece excelente que se haya abierto este debate, pues nos permite sacar a luz las diferencias a las que particularmente, lo repito, desde Pan y Rosas jamás hemos rehuido ni rehuiremos en discutir así como mucho menos apelamos a la calumnia e intrigas como método de discusión, muy a pesar de algunas provocaciones.
1. FRENTE A LAS “ACUSACIONES”, que rayan en lo ridículo, DE SER UNA ORGANIZACIÓN POLÍTICA RESPONDEMOS: ¡PUES CLARO QUE SÍ! ¡CÓMO NO SERLO! ¿No es acaso la lucha anti-patriarcal una lucha política? Solo un análisis superficial de la realidad (o dirigido a la descalificación de la crítica) puede conducir a pensar y afirmar que no es un problema político y que no debe tratarse como tal.
¿Acaso una marcha no busca también interpelar políticamente? ¿Acaso cuando hablamos del patriarcado, el machismo, no hablamos de una construcción social, cultural y política, que se refuerza y apoya sobre cimientos además económicos? ¿Acaso no es la opresión un problema que atañe a cuestiones de poder y privilegios?
Creo que la intensión, por lo menos de muchas compañeras, no es desfilar para hacer acto de presencia o por cumplir formalmente con nuestra conciencia frente a la oleada de feminicidios, muertes por aborto clandestino que también es violencia estatal etc. Muchas no buscamos organizarnos para plasmar “sororidad abstracta” o hacer “sumas” que finalmente terminan restando, para así pasearnos por las calles junto a quienes –hombres o mujeres– refuerzan el machismo y son cómplices de la impunidad de los feminicidas como ser las diputadas y diputados del MAS y la oposición; es decir, desde Gabriela Montaño hasta los y las seguidores de Percy Fernández, entre otros. Muchas buscamos interpelar a todas las instituciones, el Estado y gobierno, la familia, las iglesias, nuestras universidades etc., desde donde se sostiene el machismo que cotidianamente nos humilla a gritos, nos golpea, nos asesina, nos mata y deja impunes a nuestros victimarios, refuerza y naturaliza el machismo en todos sus espacios. Esa limitante y nublada posición deviene, lo repito, de hacer del patriarcado una abstracción, y en esa perspectiva jamás hemos ocultado y no pretendemos ocultar lo que somos: una agrupación de lucha anti-patriarcal y anticapitalista.
2. Ante el ataque lanzado casi como una “investigación” policial hacia nosotras muy parecida al estilo del gobierno que constantemente nos tira agresiones similares, aclaramos y manifestamos que no tenemos miedo en afirmar que Pan y Rosas es y será una agrupación política, internacionalista y que lucha también por una auténtico socialismo que se aleja de la burlesca posición de este gobierno encargado de manchar estas banderas de lucha con su falso discurso del “socialismo comunitario” y la supuesta “despatriarcalización”: burlando la lucha de las mujeres y tomando utilitariamente su bandera, reprimiendo a indígenas, estudiantes y trabajadores, dejando a cientos de obreras y obreros en las calles, y defendiéndose unos a los otros como el caso de la diputada del MAS, Nélida Sifuentes, afirmando que “Percy Fernández le mete mano pero hace buenas obras”.
Ante las preguntas de algunas compañeras (y otras con intenciones de intrigar): sí, estamos en contra de los partidos políticos que conforman el régimen, pues creemos que éstos no solo darán continuidad a la reproducción del sistema que nos oprime y explota, sino que también lo refuerzan y reafirman, cosa demostrada en el pasado por la vieja derecha y hoy por el MAS, y en ese marco, tampoco ocultamos que muchas de las compañeras que integramos Pan y Rosas Bolivia (compuesta por la Liga Obrera Revolucionaria por la Cuarta Internacional “LOR-CI” e independientes) que también militamos en el trotskismo, sí creemos en la construcción de un organización revolucionaria distinta a todas estas variantes de partidos existentes, por lo que tanto en Bolivia como en otros países luchamos por poner esta alternativa en pie (Partido de los Trabajadores Socialistas “PTS” en Argentina, Movimiento de Trabajadores Socialistas “MTS” en México, Partido de Trabajadores Revolucionarios “PTR” en Chile, etc.). No lo ocultamos y sentimos orgullo de nuestra tradición y corriente e invitamos a las compañeras que deseen a debatir también sobre esto en otros espacios.
3. Advierto un segundo peligro latente que es el intento de apropiación de un fenómeno latinoamericano que, así no les guste a las mesas “oficiales” autonombradas de organización, no tiene ni dueñas ni patronas.
En Argentina y otros países (Chile, México y demás que se han mencionado) el fenómeno #NiUnaMenos, que es un despertar regional importante frente a la violencia de género, es una movilización de masas sin instituciones o individuos que burocráticamente se atribuyen vocerías.
Ahí participan diversas corrientes que plantean sus posiciones y donde las organizaciones independientes –como nuestras compañeras de Argentina, México o Chile tal como se ha señalado casi como un regaño a Pan y Rosas Bolivia ;)– también son tajantes con la necesidad de sostener independencia frente al mismo Kirchnerismo, a Macri o a los oportunistas que como Tinelli con facilidad alzan esta bandera en medio de su programación basura que lucran con el machismo mediático, con la cosificación de la mujer. Ojo que acá en Bolivia ese “sumar por sumar” puede llevarnos a buscar esas unidades sin crítica hasta con los “Tinellis y Macris” bolivianos.
En esos escenarios, como debe ser, se ponen sobre la mesa todas estas críticas contra el Estado y el gobierno, las iglesias, los medio de comunicación, los empresarios etc. ¡Sin pedirle permiso a nadie! ¿Entonces por qué tendríamos que haberle pedido permiso a alguien o haber ido a negociar para diferenciarnos de algo que creemos carece de un contenido crítico y combativo?
Repetimos que vamos por un #NiUnaMenos COMBATIVO E INDEPENDIENTE, lo que no creemos que está presente en las instancias autonombradas. Nos negamos a tragarnos el cuento de que la posibilidad de que esto surja, tenga “dueñas o patronas” y no nos sentimos en la obligación de subordinarnos a coordinar ni negociar con ninguna instancia “oficial” nuestro derecho a ser críticas.
Por último, a las compañeras que están por un sano debate, que también crean necesaria un posición crítica e independiente, compañeras de centros estudiantiles, trabajadoras, colectivos, agrupaciones o activistas que sabemos que legítimamente buscan organizarse frente a la indignación que nos produce la violencia machista que cada día se convierte en un problema más y más serio, las invitamos a la reunión abierta que se llevará adelante el día de mañana viernes 18 de noviembre, a las 18:30h en el Aula 1 de la Carrera de Antropología de la Facultad de Ciencias Sociales de la UMSA, para debatir todos estos puntos, con un espíritu de unidad donde sumar a más compañeras y compañeros, sea realmente un avance y no un retroceso.