Laura Cano, médica generalista en el Hospital Cestino de Ensenada e integrante de la comisión directiva de Cicop, el gremio de los profesionales de la salud de la provincia de Buenos Aires, se pronunció sobre los anuncios del presidente de este miércoles. “Los trabajadores de la salud vemos con preocupación los anuncios del Gobierno, necesitamos medidas de fondo y urgentes, que no son las que informó Fernández”, sostuvo.
Jueves 15 de abril de 2021 01:28
Cano también cuestionó que “el discurso pone la carga en la responsabilidad individual, pero los trabajadores de la salud sabemos que la responsabilidad es estatal. La partida de salud sufrió un recorte del 12 % en el presupuesto 2021, avalado por la oposición patronal. Eso significa menos camas, insumos, salarios miserables y precarización. Faltan trabajadores de la salud en todos los hospitales y los que estamos en primera línea estamos agotados, mal pagos y precarizados”.
“El presidente habló de relajamiento del sistema de salud… ¡una barbaridad! Tenemos 500 compañeros fallecidos y más 80.000 infectados, trabajamos sin vacaciones ni descanso. Las demandas no covid que se atendieron todo este tiempo son situaciones que no pueden esperar tampoco, hablamos de pacientes con enfermedades graves, muchas crónicas, que también necesitan ser atendidos y hemos tenido faltante de medicaciones básicas, para atender muchas otras enfermedades. Estamos viviendo una situación muy crítica y el presidente habla de relajamiento, que venga a los hospitales y vea en qué condiciones trabajamos”, dijo la profesional.
La médica de Ensenada agregó que “comienzan a faltar camas en algunas regiones, como la nuestra. La ciudad de La Plata ha comenzado a derivar pacientes, porque se encuentra al borde de la ocupación total. Es imperiosa la necesidad de centralizar ya el sistema de salud, para que todos los recursos disponibles estén al servicio de la población, sean éstos públicos, privados, o de obras sociales. Las camas no pueden ser un privilegio, ni un negocio privado”.
Respecto de la falta de medidas sociales anunciadas este miércoles, Cano planteó que “el Presidente anunció restricciones en la circulación de personas para bajar con ello la circulación del virus. Pero nada dijo de restituir medidas como el IFE, que debería ser de al menos de $ 40.000 para que los millones que viven en la informalidad laboral en país no sean los que paguen con más pobreza estas restricciones. Junto con esto deberían anunciarse la efectiva prohibición de despidos y suspensiones, para que no sigan siendo los trabajadores y el pueblo quienes paguen las consecuencias de esta crisis”.
Por último, la médica, que es referente de la Corriente de Izquierda por la Salud pública, detalló que “el tiempo ganado con medidas restrictivas no sirven, si mientras tanto las vacunas siguen siendo monopolio de un puñado de laboratorios. En Argentina se produce el principio activo de la vacuna patentada por la multinacional AstraZeneca, y es exportado en su totalidad. Junto a personalidades de la salud reclamamos que esa producción quede en el país, donde pueda incluirse su envasado para que la vacuna sea un bien social para las mayorías y no un negocio de laboratorios”.