La fotografía se ha utilizado para representar no sólo los malestares sociales y discriminación que vivimos, sino también para exponer la belleza del homoerotismo al igual que los rostros de las adicciones, la violencia y el desamor.
daniel sputnik @daniel_sputnik
Domingo 9 de octubre de 2016
Wilhelm Baron Von Gloeden -considerado el artista homosexual más importante antes de 1900- desarroparía los primeros retratos homoeróticos de la historia.
Obsesionado con la cultura romana utilizó como fondo ruinas de esta cultura para sus fotografías, siempre con modelos varones y de veinte años aproximadamente; pionero también el maquillaje, el cual elaboraba mediante una mezcla de leche, aceite de oliva y glicerina lograba unas de las composiciones más complejas y elaboradas de la época y el uso de la luz natural.
Abiertamente homosexual vivió en un pequeño pueblo al sur de Italia donde ejerció libremente su pasión hacia esta expresión artística.
Aproximadamente 50 años después, ya finalizada la Segunda Guerra Mundial y en el auge de los clubs gay clandestinos en Nueva York; surge el trabajo de Robert Mapplethorpe, inspirado en la figura de Miguel Ángel.
En su estudio retrató a las estrellas de Hollywood de la época, como a los actores más icónicos de la pornografía de aquellos años, siempre interesado por retratos de desnudos frontales acompañados de orquídeas y lirios de agua además de su afición de retratar prácticas como el sadomasoquismo, trajo un gran revuelo que pronto la comunidad LGBTTTI adoptó como icono. Defendía a la diversidad sexogénerica asumiéndose como parte de ella al igual que retratar por primera vez desnudos de gente afrodescendiente.
Para la década de 1970 y ya con nuevos avances en las técnicas fotográficas Mark Morrisroe experimenta con las fotografías instantáneas.
Su principal inspiración sería el mismo, abordando su homosexualidad y época en la que se dedicaba a la prostitución masculina, creando composiciones íntimas y llenas de una carga fuerte y sin miedo a exponer lo difícil y mórbido de ser homosexual en esos años.
Tras ser agredido por uno de sus clientes el cual le disparó en un cuarto de hotel, después de este hecho deja la prostitución y comienza a introducir junto con sus amigos y amantes la cultura punk y drag en Boston bajo su seudónimo de “Sweet Raspberry”. Realizaba shows musicales para la comunidad LGBTTTI; perteneciente al llamado “grupo de Boston” falleció en 1989 debido al sida.
En esa misma época y también perteneciente al “grupo de Boston” Nan Goldin comienza su carrera fotográfica.
Tras el suicidio de su hermana mayor y el derrumbe de su “perfecta vida americana”. Nan comienza a retratar a sus amigos cercanos de manera íntima, en sus casas, en clubes nocturnos gay y mientras se trasviste, sus retratos siempre con una fuerte carga sentimental, triste, de pobreza y desamor se dedicaría a revelar los retratos de la violencia, enfermedad y diversidad.
Después de vivir una temporada con su familia adoptiva (un grupo perteneciente a la comunidad TTT) decide comenzar a retratar en 1986 a paciente y amigos víctimas del sida, siendo ella la cronista del avance y deterioro de lo que en aquella época aún era una enfermedad desconocida.
Abiertamente bisexual también se ha tomado autorretratos de la violencia que ha sufrido por sus parejas y de la dependencia sexual que ha vivido; Goldin es una académica de la Universidad de Yale y un icono de la fotografía que ayudó a dar a conocer y defender a la diversidad sexogénerica en todo el mundo.