El encuentro que reúne a los ministros de Asuntos Exteriores de los siete países más industrializados del mundo, gira en torno a la crisis en Siria, que escaló la semana pasada luego del ataque químico realizado por el régimen y la respuesta norteamericana con el bombardeo de más de 50 misiles.
Lunes 10 de abril de 2017 15:35
Los ministros y representantes en materia de Asuntos Exteriores del G7 se reúnen lunes y martes en la ciudad italiana de Lucca. Las jornadas servirán de preparación de cara a la cumbre del G7 de mayo en la ciudad siciliana de Taormina.
En la cumbre, los representantes de los Siete Países más Industrializados del mundo (G-7) se intentaron presionar a Rusia para que rompa sus vínculos con el presidente de Siria, Bashar Al-Assad, luego del ataque químico del martes pasado en el que murieron más de 80 personas.
A la reunión asistirán el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Angelino Alfano; el secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson; el ministro de Exteriores de Alemania, Gabriel Sigmar. También el ministro de Exteriores de Francia, Jean Marc Ayrault; el de Reino Unido, Boris Johnson; el de Japón, Fumio Kishida; y la de Canadá, Chrystia Freeland; y la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, la italiana Federica Mogherini.
Siria es uno de los puntos clave que incluye el programa, especialmente después del reciente ataque aéreo de Estados Unidos contra la base de Shayrat, en la ciudad siria de Homs, tras el uso de armas químicas por parte del régimen de Bachar al Assad.
Tanto es así que el ministro del Interior italiano ha convocado a sus homólogos de Turquía, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, Jordania y Catar para celebrar otra reunión paralela que tendrá lugar el martes a primera hora de la mañana. La decisión de organizar esta sesión ha sido tomada por el jefe de la diplomacia italiana en consenso con sus homólogos de Alemania, Sigmar Gabriel, de Reino Unido, Boris Johnson, y de Francia, Jean-Marc Ayrault.
Boris Johnson, secretario británico de Asuntos Exteriores, afirmó a través de su cuenta de twitter que "El apoyo de Rusia a Al Assad centra las conversaciones" de estas sesiones.
"Lo que estamos tratando de hacer es dar a Rex Tillerson, (secretario de Estado norteamericano), el mandato más claro posible como Occidente, Reino Unido, todos nuestros aliados aquí, para decir a los rusos ’esta es su elección: permanezcan con este tipo, con ese tirano, o trabajen con nosotros para hallar una mejor solución’", comentó Johnson tras reunirse con Tillerson.
Por su parte, Tillerson, afirmó que su país pedirá responsabilidades a aquellos que causen "daños a inocentes en cualquier parte del mundo". Y agregó que "Rusia se había comprometido a asegurar que los arsenales químicos de Siria fueran destruidos. Pero no lo ha hecho y esto ha permitido el ataque".
Mientras tanto, Rusia rechazó acusaciones de que Assad haya usado armas químicas contra su propio pueblo y ha dicho que no cortará sus vínculos con el mandatario sirio. "Volver a los seudointentos de resolver la crisis repitiendo mantras de que Assad debe dimitir no puede ayudar a mejorar las cosas", dijo el lunes el portavoz del presidente ruso Vladimir Putin, Dmitry Peskov.
Los ministros se han reunido a puerta cerrada en el Palacio Ducal, donde se ha desplegado un importante operativo de seguridad con agentes y furgones de Policía, militares y miembros de la unidad antiterrorista.
La primera sesión de Exteriores del G7 concluirá previsiblemente a las 18.45 hora local, cuando los reunidos posarán para una foto y después harán una visita al centro histórico de Lucca.
Además de la crisis en Siria, los ministros de Exteriores también hablarán de la inestabilidad en Libia, de la intención de Corea del Norte de seguir desarrollando su programa nuclear y balístico, de las relaciones con Rusia y de la crisis en Ucrania.
En menor medida, aunque también presentes, se estudiarán cuestiones referidas a la situación en Irak y a la integración plena de Irán en la comunidad internacional.