La semana pasada se presentaba la cooperativa del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona. Entrevistamos para la ocasión a Lamine Bathily, uno de sus portavoces y miembro de la cooperativa.

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate
Lunes 19 de marzo de 2018

La semana pasada se presentaba la cooperativa del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes. Con este motivo, aprovechamos para entrevistar a Lamine Bathily, portavoz y una de las caras más visibles de esta organización, en pleno Raval de Barcelona, donde tienen situada su tienda.
Como apunte importante, cabe remarcar que esta entrevista fue realizada 24 horas antes de la muerte de Mmame Mbage, razón por la cual no hay ninguna referencia a los hechos y protestas de los últimos días en la misma.
Con Lamine hablamos de todo el proceso de organización de la cooperativa, de como piensan ellos que les puede ser de ayuda y que objetivos se marcan a corto y medio plazo. Pero, además, profundizamos sobre como eran sus vidas en sus lugares de origen y como una vez aquí enfrentan la criminalización a la que son sometidos y el endurecimiento de las leyes migratorias en un momento de auge reaccionario y xenófobo en gran parte de Europa.
¿En qué consiste el proyecto de la cooperativa de vuestro sindicato?
Hace nueve meses que estamos preparando la cooperativa. Algunos hemos estado aprendiendo a diseñar, a estampar y otros a llevar la tienda y manejar las redes sociales. Somos 15 personas dentro de esta cooperativa. En realidad, la marca Top Manta está lanzada desde hace tiempo. Lo que queremos hacer ahora es lanzar diferentes líneas de diseños que significan mucho para nosotros. Si miras bien la ropa que hemos lanzado, el lema dice: ’ropa legal hecha por gente ilegal’ y el diseño es una manta con su cordón característico. Está diseñado por uno de nuestros compañeros que vende en la calle.
Ahora mismo no somos una cooperativa al uso, ya que lo que hacemos es lanzar una campaña económica a través de ’goteo’ para que todos los sectores sociales que quieran nos ayuden. Así podemos empezar a trabajar. Estamos impulsando la cooperativa a través del apoyo social. En el futuro, este proyecto lo que pretende es formar una auténtica cooperativa. Esto ahora mismo es imposible porque los que estamos comprometidos somos todos “ilegales”. El objetivo es que los que formamos parte de la cooperativa podamos conseguir la “legalización” y para ello, nos hemos constituido como asociación para llevar adelante todo el proyecto.
Antes decías que habéis estado trabajando previamente nueves meses, ¿cómo ha sido todo el proceso?
En todo este tiempo nos hemos estado preparando, haciendo cursos de formación para realizar nuestros propios productos o como llevar las redes sociales y el mantenimiento de una tienda. Pero sobretodo haciendo campañas sobre el proyecto. Hemos hecho un montón de charlas y actos explicando lo que queremos hacer a través de la marca Top Manta. Un trabajo de concienciación para la gente previamente al lanzamiento. Y eso, ahora ya lo hemos lanzado, esperamos que salga bien.
¿Creéis que a través de la cooperativa pueden mejorar vuestras condiciones laborales?
Yo creo que sí. No solo las 15 personas que formamos parte de la cooperativa se pueden beneficiar de ello. Sino que lo hacemos sobre todo para la gente, nuestros compañeros, que están en la calle con el top manta. Esperamos que algún día los manteros dejemos de vender falsificaciones y vendamos nuestra propia marca como ahora estamos empezando a hacer. En el futuro queremos hacer todo tipo de productos, no solo camisetas, sino zapatillas deportivas, bolsos... Queremos que todos los manteros puedan vender su propia marca y que no seamos acusados de vender falsificaciones.
Sin embargo, que exista la cooperativa no implica que deje de existir la venta ambulante en las calles de Barcelona.
En la calle habrá manteros, esta lucha va para largo, pero la estamos manteniendo. El objetivo primero de la cooperativa es que podamos vender nuestra propia marca Top Manta.
Volvamos al lema de la marca, ’ropa legal hecha por gente ilegal’. Esto dice mucho de vuestra realidad...
Es así. Es justo lo que te decía, los que estamos haciendo la estampación o los diseños, los que nos encargamos de la tienda, las redes y todo lo demás, somos “ilegales”. La ropa es legal, pero nosotros no.
Además, lo que queremos demostrar es que nosotros no estamos explotando a nadie. Es una marca que no explota laboralmente a nadie ¿Las grandes marcas que hacen? Explotar a sus trabajadoras y trabajadores en Thailandia, en China,... Al mismo tiempo, lo hacemos gente “ilegal” pero sin explotar a nadie, esto es lo que queremos reivindicar también. Ahí está la denuncia al capitalismo.
"Lo que la gente no sabe es que los dirigentes políticos de Senegal firman pactos con la Unión Europea para que puedan venir a nuestras costas a pescar. Antes de que nosotros vayamos a Europa y nos persigan, ellos ya han venido a Senegal a quitarnos la comida y el trabajo."
Entiendo. Además, las mismas grandes marcas que explotan a millones de personas, son las mismas que en Europa impiden y encabezan la persecución hacia una forma de subsistencia como es la venta ambulante. ¿Es así?
Sí. Te persiguen porque eres negro o asiático. Es como si nosotros solo tuviéramos el derecho a ser explotados con el agravante de que aquí ni siquiera podemos trabajar como manteros, ya ni te digo en otros sectores donde tu situación tiene que estar en regla. Hay compañeros que llevan muchos años aquí. Muchos ya han cumplido los tres años hace muchísimo tiempo pero siguen sin conseguir los “papeles”. Sin papeles es imposible trabajar.
Yo siempre lo digo, nos joden en nuestro país y nos joden más aquí. Por ejemplo, muchos de nosotros somos pescadores en nuestro lugar de origen, en Senegal mayoritariamente se subsiste a través del sector de la pesca. Pero lo que la gente no sabe es que los dirigentes políticos de Senegal firman pactos con la Unión Europea para que puedan venir a nuestras costas a pescar. Antes de que nosotros vayamos a Europa y nos persigan, ellos ya han venido a Senegal a quitarnos la comida y el trabajo. Esto no se dice nunca ¿A nadie le importa de donde proviene el pescado que se consume en Europa?
A un nivel más municipal, ¿en qué punto está la situación de persecución policial hacia vuestro colectivo?
Actualmente más tranquilo. Pero espera a que llegue Semana Santa y volveremos a ver persecución y conflicto por las calles. La persecución es por temporadas. En invierno, ya sea por el frio o por la menor cantidad de turismo, hacemos pocas ventas. Sin embargo, en las fiestas de Navidad, aumentan las ventas y por eso también aumenta la criminalización. En verano igual. En un mes, los grandes medios de comunicación volverán a hablar del Top Manta, situándose en el foco principal de la criminalización a nuestro colectivo.
"Nosotros con el Ayuntamiento no tenemos ninguna relación."
Sin embargo, hace dos veranos fue como el grado máximo de la campaña de persecución policial e institucional. Diferentes portavoces del Sindicato estuvieron en prisión, otros fueron detenidos,...
Exacto. En ese momento estábamos formando el sindicato. Nuestros portavoces se exponían mucho y no teníamos ninguna protección. Ahora mismo, seguimos estando perseguidos pero entendemos que contamos con una mayor fuerza social. Los medios de comunicación alternativos y el tejido social nos está ayudando para protegernos más de la persecución. El apoyo ha crecido mucho y no estamos tan solos.
Y el Ayuntamiento de Barcelona en Comú, ¿qué papel ha tenido en cuanto a la cooperativa?
Nosotros con el Ayuntamiento no tenemos ninguna relación.
Pero había planes del Ayuntamiento de Barcelona en Comú de formar una cooperativa...
Sí. Son los planes para formar la cooperativa Diomcoop con compañeros nuestros. Pero nosotros no esperamos nada del Ayuntamiento. La cooperativa Diomcoop está manejada por el Ayuntamiento pero no tiene nada que ver con nuestra cooperativa. Nuestra cooperativa, impulsada desde el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes, la estamos levantando de forma independiente.
Ahora mismo esa cooperativa está funcionando. Hay una serie de “ex-manteros” que están trabajando fuera de la calle. Pero esto es posible a través de la lucha que dio el sindicato de manteros.
De todas formas, nosotros no esperamos nada del Ayuntamiento, ninguna ayuda. Nuestra cooperativa y nuestra marca ha sido posible gracias a nuestro esfuerzo por levantar una campaña durante nueve meses y también por el apoyo social que hemos recibido de todos los colectivos de Barcelona y de otras partes de Europa.
Nosotros hacemos charlas cada fin de semana. Incluso intentamos que los niños entiendan lo que estamos haciendo y se pueda trasmitir a todo el mundo. Hay colegios y alumnos que se han volcado con nosotros.
¿Crees que hay intención del Ayuntamiento de contar con vuestro apoyo para las próximas elecciones municipales en 2019?
En las estaciones de metro hay manteros, en las plazas y calles sigue habiendo manteros. Quiero decir que el Ayuntamiento ha hecho poco para ayudar a nuestra situación. Desde el Ayuntamiento han lanzado los planes de ocupación, no lo vamos a negar, otros ayuntamientos pasados no hicieron ni eso, pero sirve de poco mientras no estemos en una situación legal.
Si temas tan delicados como la vivienda o la asistencia social siguen estando muy por debajo de las necesidades de la gente, imagínate donde quedan las necesidades de los manteros y los inmigrantes.
Si que el Ayuntamiento está utilizando Diomcoop, y lo utiliza en contra nuestra. Utilizan a compañeros nuestros contra nosotros. El problema es que hay dos cosas diferentes. Nosotros no estamos al lado del Ayuntamiento, nosotros somos un sindicato independiente.
¿Qué criterio de selección tuvo el Ayuntamiento para elegir a los compañeros que formarían parte de su cooperativa?
Hubo un poco de conflicto en la selección de las personas y en la formación de la cooperativa en general. Nosotros vemos esta cooperativa un poco como un engaño. A nosotros nos parecía que la cooperativa tenía que trabajar con ropa africana, con diseños de allí. No hubo entendimiento y entonces nosotros les dijimos que no queríamos formar parte de esta cooperativa en la que no pudiéramos decidir y ahí es donde decidimos formar nuestra cooperativa independiente.
Aun así, nosotros llevamos una lista de compañeros que creíamos que podían estar y de ellos tan solo cogieron a dos. Discriminaron a algunos de nuestros portavoces argumentando que tienen más nivel que otros compañeros. A la vez, metieron a compañeros que ya tienen papeles. Es gente sin “papeles” la que debe estar allí. Muchos de los que hay en esa cooperativa no son vendedores ambulantes o son contrarios a la construcción del propio sindicato.
¿Las organizaciones sindicales han estado apoyando vuestra lucha y la formación de la cooperativa?
Solo hemos tenido el apoyo de CNT. Los demás no. Y en Bilbao, el sindicato vasco LAB también nos ha estado apoyando desde el principio. De hecho, a través de LAB pudimos tener contacto con manteros de la ciudad y ayudarlos a organizarse.
Después de formar nuestro sindicato aquí, nosotros empezamos a viajar para hablar con los manteros que trabajan en otros puntos del territorio español. En Madrid, por ejemplo, se formó el sindicato de manteros y lateros. En Zaragoza se están organizando, en Málaga, Sevilla,... y lo hemos tenido que hacer sin la ayuda de grandes organizaciones sindicales.
¿Cuáles son los objetivos máximos del Sindicato de Vendedores Ambulantes?
Ahora mismo lo que queremos, lo que necesitamos es tener nuestro contrato, tener los papeles en regla. Muchos son gente que lleva más de quince años aquí. El objetivo ahora es ayudar a todos estos compañeros y a sus familias. Después de esto, intentar lograr cambiar la mercancía que estamos vendiendo, que podamos vender, todos, nuestra propia marca.
Para finalizar, ¿cómo luchar por todo esto en un momento en el que las leyes de extranjería son mucho más reaccionarias?
Nosotros, primero de todo, lo que hacemos es un trabajo de concienciación para que nuestros compañeros no caigan en trampas. El primer paso es siempre saber protegerse de la policía, no caer en provocaciones. Porque el problema no es que te requisen la mercancía, el problema es la identificación que viene después, cuando te toman las huellas, luego estás jodido. Con la Ley Mordaza, estás tres años para librarte de este antecedente. Nosotros como sindicato estamos haciendo este trabajo con nuestros compañeros e intentando que cada conflicto individual en las calles podamos resolverlo de forma organizada. Es como podemos tener más fuerza.
Por otra parte, estamos intentando organizarnos entre todos los colectivos y sindicatos de manteros que hay en todo el territorio. Hace un mes, precisamente, estuvimos en el Parlamento de Bruselas denunciando el endurecimiento de las leyes de inmigración. Yo creo que si luchamos unidos no nos podrán derrotar.
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Esta entrevista fue realizada el día anterior a los hechos ocurridos en Madrid el 15 de marzo. Ese jueves, Mmame Mbage, vendedor ambulante y miembro del Sindicato de Manteros y Lateros de Madrid, moría durante el transcurso de una persecución policial.
A raíz de la muerte de Mbage se encendió la ira entre sus compañeros manteros, los inmigrantes de Lavapiés, vecinos y jóvenes que se encontraban en ese momento en el barrio, desatando una protesta espontánea que terminó con duras cargas policiales.
El Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona reaccionó de forma inmediata a los hechos ocurridos. Desde el colectivo de vendedores ambulantes de Barcelona se hizo bandera en la solidaridad hacia sus compañeros de Madrid, sumándose al llamamiento en apoyo a la protesta que se había desatado y denunciando la persecución policial, así como la criminalización de la protesta.
El viernes, menos de 24 horas después de los hechos que acabaron con la muerte de Mbage, el mismo Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona junto a todo el colectivo de manteros de la ciudad convocaba a una gran manifestación en repudio hacia el racismo institucional y en memoria del compañero Mmame Mbage.