El miércoles CIPER Chile publicó un informe reservado de la Dirección de Inteligencia de Carabineros, en el que la policía durante el año 2015 analizó a un grupo de agricultores que se estaban coordinando para defender “sus tierras” en conflicto con el Pueblo Mapuche. Esto días después del cobarde ataque propiciado por los grupos de corte fascista ligados a los gremios agrícolas y forestales contra los mapuche en Curacautín el sábado pasado en la noche. Ante los ataques de estos grupos organizados ligados a empresarios y sectores de extrema derecha se abre un debate importante en torno a la necesidad del derecho no sólo a la autodeterminación del Pueblo Nación Mapuche, sino también del derecho a la defensa ante los ataques racistas.

Martín López Trabajador del Litio
Domingo 9 de agosto de 2020
El informe secreto del año 2015, identificó a 35 personas que tenían reuniones de coordinación para poder defender “sus tierras” ante la lucha histórica por la recuperación de los territorios del Pueblo mapuche. Según el documento, el análisis apuntaba a una preocupación a que esa articulación inicial “pueda evolucionar en un grupo de naturaleza paramilitar”, una preocupación que en la práctica es una falsedad, más allá de que no hayan sido grupos paramilitares quienes atacaron el sábado pasado en la noche a los mapuche que se encontraban en la toma de la municipalidad en Curacautín, los acontecimientos ocurrieron a vista y paciencia de Carabineros, falsa preocupación que se traduce en la permanente militarización por parte de las FF.EE en el Wallmapu, que ha cobrado vidas como la de Camilo Catrillanca.
Siguiendo con el documento, uno de los nombres que se encontraban dentro de este grupo de agrícolas oligarcas, es el nombre de Gloria Naveillán, quien es vocera de los agricultores de Victoria-Malleco, vinculada a la Asociación Para la Paz y la Reconciliación de la Araucanía (APRA), la misma mujer de la que se filtraron los audios con indicaciones como “hay que ir con palos o con lo que necesiten para defenderse. Pero la muni la tenemos que recuperar hoy día”, la misma noche del ataque cobarde en Curacautín. Naveillán, militante UDI, es la misma que durante el asesinato de Camilo Catrillanca, publicaba en redes sociales que era un “maldito” y un “delincuente”, en un contexto donde esta misma declarara a El Mercurio, que estaban haciendo “juntas de vigilancia”.
El documento de la DIPOLCAR, que “alerta” sobre una posible escalada en la violencia de La Araucanía, ante la intención de los dueños de fundos que se coordinaban -o coordinan- para defenderse de la lucha por la recuperación de las tierras ancestrales del Pueblo mapuche, devela entre medio la intención del grupo de agrícolas, que buscarían la vía necesaria para enfrentar a los mapuche, además de identificar a los grupos e individuos dirigentes de esta reaccionaria coordinación, con la costumbre de portar escopetas o pistolas en sus cinturones.
Algunos de los nombres que aparecen en el informe son:
Entre otros que pueden revisar en la publicación de CIPER Chile.
A este informe y a los ataques contra el Pueblo mapuche, también se le suma a declaración de hace dos días de la Multigremial Nacional compuesta por 165 gremios patronales, quienes en una tónica de amenaza, exigieron a los Poderes del Estado actuar y resolver el conflicto en La Araucanía por la “paz social” de la región, de lo contrario tomarían acciones por su cuenta. Lo que deja entrever la polarización que se está produciendo en el lugar, donde las históricas familias que han arrebatado las tierras a los mapuche, los apellidos que se repiten desde la oposición a la Reforma Agraria del año 72’, muestran que están dispuestos a defender con sus garras los intereses y ganancias efectuados a través del saqueo de los recursos naturales y la usurpación de las tierras ancestrales.
Ante esta amenaza y las acciones racistas, violentas de grupos reaccionarios del sábado pasado en Curacautín contra los comuneros que se encontraban en la toma de la Municipalidad en solidaridad con el Machi Celestino Córdova que se encuentra en huelga seca, las reuniones secretas del grupo de agricultores que buscan tomar en sus manos la defensa de sus intereses, hacen necesario abrir la discusión y reflexión en torno a la cuestión de le autodefensa y la importancia de la alianza estratégica de la clase obrera, mapuche y popular.
La necesidad de preparar la autodefensa
Los hechos ocurridos el sábado 1 de agosto, junto a la brutal represión de las movilizaciones en apoyo al Pueblo mapuche, muestran la necesidad de preparar la autodefensa, ante un Estado que no está dispuesto más que a defender a sus amigos empresarios agrícolas, latifundistas y forestales. Claro quedó con la visita del pinochetista Ministro del Interior, Víctor Pérez, a La Araucanía en una total provocación declaró que no existen presos políticos mapuche, como tampoco en otros lugares del país. desconociendo los más de 2 mil presos de la revuelta, en su mayoría sin pruebas ni testimonios más que los de la Policía, la misma que torturó, mutiló y asesinó a nuestros luchadores y luchadoras de octubre.
Y es que el Estado, como planteaba Marx “es un órgano de dominación de clase, un órgano de opresión de una clase por otra, es la creación del “orden” que legaliza y consolida esa opresión, apaciguando los conflictos entre las clases”, pero ese “orden” que legaliza y consolida, como diría Lenin, responde a la clase que detenta el poder para fortalecer y asegurar su dominio dentro de una sociedad con contradicciones irreconciliables. El Estado es una fuerza que surge donde están esas contradicciones y que para mantener la consolidación de la opresión y la explotación, necesita de un “grupo especial de hombres armados”, el Ejército y la Policía, por lo que devela su naturaleza represiva y coercitiva que garantice el orden capitalista.
Por lo tanto, no se puede esperar de que sea el Estado y sus instituciones represivas, la que en nombre de la “justicia” defiendan y protejan a los mapuche de las garras de patrones agrícolas y forestales, pues es la misma institución de Carabineros que mantiene sitiado el Wallmapu y constante han asesinado a comuneros. Por lo que, no es casual que las acciones cometidas por grupos ligados a estas patronales y la extrema derecha hayan actuado en última instancia con la venia de Carabineros, mientras quemaban las camionetas de los comuneros e incluso la Municipalidad misma. Como planteaba el revolucionario León Trotsky, en momentos muchos más álgidos de la lucha de clases en los años 30’ respecto al fascismo y la defensa de la clase obrera atravesada por una situación revolucionaria, pero que expresa en un menor nivel acontecido ese 1 de agosto en Curacautín “cuando se dan crisis serias, la policía invariablemente adopta respecto a las bandas contrarrevolucionarias una amistosa neutralidad, cuando no colabora con ellas directamente”.
Por lo que para nosotros no puede haber ni un tipo de esperanza de que los propios organismos del Estado de los capitalistas y su justicia, van defender a los pueblos oprimidos como los mapuche, cuando los intereses de por medio en la usurpación de las tierras ancestrales no son más que las ganancias de los mismo empresarios forestales y agrícolas, por lo que pensar aunque sea un instante en esa defensa no es nada más que una ilusión.
Es por lo mismo, que ante los últimos acontecimientos contra el pueblo mapuche, las amenazas de acción propia de la Multigremial Nacional, muestra la necesidad de preparar la defensa, pero una autodefensa coordinando a las comunidades, sindicatos, Asambleas Territoriales y Comités de Emergencia contra los grupos fascistizantes ligados a los gremios patronales, que actúan bajo el amparo de Carabineros.
La coordinación entre la comunidades mapuche y los organismos de la clase trabajadora, la juventud y las mujeres, debe expresarse en una la alianza estratégica del pueblo mapuche con la clase obrera, ya que será a través de esa unidad obrera y popular, que se abre la posibilidad de una expropiación a las grandes industrias bajo control de las comunidades y los trabajadores, tomando en sus manos el derecho a decidir el futuro de esas industrias en su derecho a la autodeterminación nacional y territorial mapuche, pelea que va ligada a la lucha por una verdadera Asamblea Constituyente Libre y Soberana y la movilización del conjunto del pueblo trabajador junto a las comunidades mapuche.