Una vez hecha efectiva la detención y el ingreso en prisión del rapero Pablo Hasel indagamos en el perfil de los jueces que redactaron la sentencia.
Miércoles 17 de febrero de 2021
El Régimen del 78 ha conseguido detener a Pablo Hasél en la madrugada de este martes 16 de febrero, el rapero que lleva años denunciándolo, un auténtico ataque a las libertades políticas y de expresión.
Un ataque en el cual el poder judicial ha jugado su parte, aplicar las leyes liberticidas legisladas en el Congreso de los Diputados. Todas esas leyes que configuran el código penal a las que se sumaron la famosa Ley Mordaza. Sí, justo, esa misma que Unidas Podemos iba a eliminar cuando era oposición y ahora que es Gobierno parece que no sabe bien cómo… Una hipocresía sin límites.
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Pero siguiendo con los protagonistas de toga y maza sus currículums nos encontramos con detalles interesantes. Hablamos de Concha Espejel y Nicolás Poveda.
En el caso de la magistrada Espejel, cuenta entre sus logros con una condecoración de la Guardia civil y otro menos tangible, pero igual de importante, como es una estrecha relación con María Dolores de Cospedal en particular y con el Partido Popular en general.
De hecho la magistrada Espejel ha formado parte del Consejo General del Poder Judicial, ese organismo tan efusivamente apoyado por el PP. Además siempre ha tenido una “habilidad” para estar en el lugar adecuado en el momento adecuado, especialmente para beneficio del PP. Una de sus últimas muestras de “habilidad” es que Concha Espejel modificó el sistema de reparto y elección para que le tocara el caso Gürtel, lo que propició que tuviera que ser apartada por “proximidad al PP”.
En definitiva es bien conocida su dureza en las sentencias por enaltecimiento y la brocha gorda en sus resoluciones al respecto ha sido ampliamente criticada. No hay que olvidar que es una magistrada que consideró como “terrorismo” la pela de bar en Altsasu.
No se queda atrás Nicolás Poveda. Este juez, miembro del ala más conservadora del poder judicial , se presentó a unas elecciones bajo las siglas de la Falange, y ya en su juventud estudiantil formó parte del FES (Frente de Estudiantes Sindicalistas) que se reclamaba sucesor del SEU (Sindicato Español Universitario) falangista.
Obviamente, como no podía ser de otra manera, tuvo fuertes encontronazos con colegas de toga al oponerse a la retirada de su amiga Espejel del caso Gürtel. Entre sus “habilidades” cuenta con la de haber sido nombrado juez por el Cuarto Turno sin haber pasado el trámite de opositor al cargo.
Estos dos ejemplos saltan a la luz por la detención de Pablo Hasel que están conllevando masivas movilizaciones en diferentes puntos del Estado Español.
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Pero lo cierto es que estos casos son solo un ejemplo de la convivencia entre el poder político y el poder judicial y como este, tras más de 40 años de democracia burguesa, sigue contando entre sus filas con franquistas de todo pelaje que se han cobijado al calor de un Régimen y de unos partidos políticos que agradecen sus servicios con un silencio cómplice.