Ante las diversas elaboraciones de los economistas al servicio del capital para ocultar nuestra condición de esclavos asalariados, trataremos de dar luz a ciertas denominaciones confusas.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Miércoles 10 de agosto de 2016
Los economistas a sueldo del gobierno han creado todo tipo de definiciones para hacer oscura una materia que en realidad a todos nos ocupa: la economía.
Dificultar el acceso a la comprensión de esta ciencia es un arte que se han esmerado en desarrollar, y tiene una intención política: que los explotados y los oprimidos no comprendamos cómo funciona el sistema capitalista.
En un interesante folleto, “¿Qué es la economía?”, la revolucionaria Rosa Luxemburgo explica:
“La base de la economía y sus objetivos, son… satisfacción directa de las necesidades humanas. Va de suyo que el tipo de trabajo necesario para lograr este propósito se adecua a los resultados que se quieren obtener.”
En este caso, despejaremos las sombras sobre la diferencia entre salario nominal y salario real.
El salario según Marx
Es el “precio de la fuerza de trabajo”. Durante el tiempo que el trabajador labora para el empresario, produce una determinada cantidad de mercancías, que encierran el “valor” que le da las horas de trabajo humano requeridas para su fabricación. Se supone que la magnitud del salario corresponde al valor de los medios de subsistencia que requieren el trabajador y su familia para vivir.
“La fuerza de trabajo en acción, el trabajo mismo, es la propia actividad vital del obrero, la manifestación misma de su vida. Y esta actividad vital la vende a otro para asegurarse los medios de vida necesarios. Es decir, su actividad vital no es para él más que un medio para poder existir. Trabaja para vivir. El obrero ni siquiera considera el trabajo parte de su vida; para él es más bien un sacrificio de su vida. Es una mercancía que ha adjudicado a un tercero. Por eso el producto de su actividad no es tampoco el fin de esta actividad. Lo que el obrero produce para sí no es la seda que teje ni el oro que extrae de la mina, ni el palacio que edifica. Lo que produce para sí mismo es el salario.” Marx, Trabajo asalariado y capital (1849).
En nuestros tiempos, los empresarios han impuesto una reducción cada vez mayor al salario, así es que por ejemplo, el salario mínimo no cubre para nada las necesidades básicas de una familia trabajadora.
Nominal y real: ¿cuál es la diferencia?
El salario nominal es la cantidad de dinero que recibe un trabajador de su patrón a cambio de las horas de trabajo en las que se dedicó a producir bienes o servicios.
Este salario puede aumentar (o no), pero si los precios de la canasta básica aumentan, en realidad su poder adquisitivo no aumentó. No puede adquirir más bienes y servicios que antes, a pesar del aumento.
Por el contrario, el salario real es el salario nominal en comparación con los precios. Si aumenta el salario real, su poder adquisitivo aumenta. Si disminuye, podrá adquirir menos cosas.
En palabras de Marx:
“La expresión monetaria del precio del trabajo, el salario nominal, no coincide con el salario real, es decir, con la cantidad de mercancías que se obtienen realmente a cambio del salario. El salario se halla determinado, además y sobre todo, por su relación con la ganancia, con el beneficio obtenido por el capitalista: es un salario relativo, proporcional. El salario real expresa el precio del trabajo en relación con el precio de las demás mercancías; el salario relativo acusa, por el contrario, la parte del nuevo valor creado por el trabajo, que percibe el trabajo directo, en proporción a la parte del valor que se incorpora al trabajo acumulado, es decir, al capital.” Trabajo asalariado y capital (1849)
Así es que mientras el trabajador recibe como salario apenas lo necesario para subsistir –y no siempre– eso representa tan sólo una mínima parte de lo que obtiene el empresario al vender las mercancías producidas por el trabajador. La inmensa mayoría se lo queda el empresario. Es lo que se conoce como plusvalía, el tema que abordaremos en la próxima entrega.