Trabajadores del ámbito de la salud anunciaron el lanzamiento de un nuevo agrupamiento, del cual transcribimos su boletín inicial.
Viernes 1ro de diciembre de 2017

Somos trabajadores de la salud pública de diferentes sectores. Nos organizamos para poner en pie una corriente en salud que enfrente los ajustes del macrismo, el desfinanciamiento que dejó el kirchnerismo y la connivencia con el sector privado.
Entendemos que esta pelea no la debemos dar solo en nuestro sector porque los ataques son al conjunto de los trabajadores, como hicieron con el intento de hacer pasar la reforma laboral; o la reciente votación en el Senado de la reforma previsional (incluso con la mano en alto de sectores que se dicen de la “oposición” como el PJ y el FpV) que es un claro ataque para los jubilados.
Partimos de entender a la salud de una manera integral, relacionada a las condiciones de vida: al acceso a la vivienda, a cloacas, al acceso a la educación y a un trabajo digno. Y por lo tanto que la posibilidad de un sistema de salud pública único y de calidad solo podrá garantizar conquistar esos derechos básicos para el pueblo trabajador; pero sabemos también que no es política de los partidos tradicionales brindar esos derechos. Tanto los partidos como el PJ, el kirchnerismo y hoy el macrismo permiten y sostienen negociados con los grandes empresarios, quienes lucran con la salud del pueblo pobre; tanto con la medicina privada, como con la gran empresa de producción de medicamentos, favoreciendo sus intereses en desmedro de la vida de millones.
Hoy en día los hospitales y centros de salud presentan serios problemas de infraestructura y están vacíos de medicamentos, insumos básicos, aparatología y recurso humano. Incluso el escaso recurso humano se encuentra precarizado o bajo flexibilización encubierta.
El gobierno de Macri aplica medidas de ajuste que repercuten directamente en el sector. El presupuesto 2017 para la salud de la provincia disminuyó de un 6,36% a un 5,60% del PBI, profundizando la crisis y creando las condiciones de colapso y desprestigio necesarias para la privatización de la salud. Hoy el presupuesto no superaría el 6,3% para el 2018.
En esta misma sintonía acelera la puesta en marcha del decreto 908/16 de la Cobertura Universal de Salud (CUS), buscando desmantelar y privatizar las áreas rentables de los hospitales públicos y mercantilizar la salud para beneficio del empresariado de la salud privada. Junto con ello intenta avanzar sobre los aspectos más progresivos de la Ley de Salud Mental, retrocediendo siglos en lo que los trabajadores entendemos como derechos de los pacientes.
Tanto las direcciones de Cicop como ATE vienen llevando una política impotente, con medidas aisladas, sin un plan de lucha que unifique los reclamos del conjunto de los trabajadores. Alertamos que es un grave error dividir los conflictos por sector. Necesitamos un gran frente único para enfrentar al macrismo y todas sus políticas de ajuste
Junto a estos puntos desarrollamos aspectos del programa que nos definen como corriente y los invitamos a sumarse.
1. Que mantenga la más absoluta independencia del Estado, de los partidos políticos patronales y de la conducción burocrática de las centrales sindicales. Necesitamos golpear con la fuerza de todos los sectores para derrotar el ajuste. Necesitamos conquistar sindicatos combativos, democráticos, con representación de las minorías y basados en mandatos de asambleas. Donde los dirigentes cobren igual que un trabajador, puedan ser removidos de sus cargos, y vuelvan a trabajar tras ocupar un cargo.
2. Que pelee contra la reforma laboral y se organice en la defensa de los derechos de los trabajadores con otros sectores en lucha.
3. No se puede desligar a la salud del contexto social y económico; en consecuencia, si el objetivo es transformar la salud de una sociedad, es indispensable un abordaje político para terminar con la pobreza, el desempleo, el hambre, la falta de vivienda y educación de este orden social que lo único que tiene para ofrecer es hambre y miseria. Por eso es necesario defender las libertades democráticas y militar las causas sociales, como la desaparición y muerte de Santiago Maldonado y el asesinato de Rafael Nahuel, la lucha de los pueblos originarios, la violencia laboral, los derechos de las mujeres, etc.
4. Que apoye todos los conflictos hospitalarios que surjan con nuestros compañeros enfermeros, de limpieza, cocina, etc., impulsando el pase a planta de los precarizados (becarios) y la reestatización de los sectores tercerizados de los hospitales. Que recree en la práctica la “unidad de los trabajadores”, impulsando en los lugares de trabajo la realización de asambleas propias y de todos los sectores del hospital. La defensa de la salud pública supera las fronteras corporativas de un gremio. En este sentido, será necesario estimular “por abajo” asambleas conjuntas ATE-Cicop. Que apoye la lucha de los residentes planteando su incorporación a la Cicop (respetando las formas organizativas que ellos quieran darse).
5. Que tenga como perspectiva, para terminar con la división en las filas de los trabajadores, una ley única de salud. Discutida democráticamente en los hospitales y CAPS y que mantenga las conquistas históricas.
6. Que haga eje en la lucha contra la CUS y contra la privatización de la salud pública. Que levante como consigna la defensa irrestricta e incondicional del sistema público de salud, gratuito, igualitario; un Sistema Único de Salud, para terminar con el lucro y la medicina de clases, basado en la APS.
7. Que plantee la producción estatal de medicamentos para terminar con los negociados de los laboratorios.
8. Que luche por presupuesto basado en el no pago de la deuda externa y en impuestos a los ricos. Basta de crisis en la salud. Presupuesto para insumos, infraestructura, aparatología, recurso humano y salario. Condiciones dignas de trabajo, desgaste laboral y 82% móvil para los jubilados.
9. Que luche por la reducción de la jornada de trabajo a 6 horas 5 días por semana, repartiendo horas de trabajo entre todas las manos disponibles, con un mínimo que cubra la canasta familiar. Para trabajar todos.
10. Pensar alternativas para lograr el apoyo y la participación de nuestros pacientes y la comunidad. Que tome la problemática de los pacientes y la defensa de sus derechos. Que problematice la violencia que genera el sistema público de salud tal cual como está hoy, o la violencia obstétrica que padecen cientas de mujeres por falta de recursos y personal.
11. Que luche por la implementación de la Ley Nacional 26.657 de desmanicomialización sin la participación del sector privado. Contra cualquier intento de derogación de la ley. Presupuesto y políticas públicas para su implementación. Jerarquizar la voz de las asambleas de usuarios, familiares y trabajadores de salud mental. Formación para los profesionales del sector y absorción en nuevos dispositivos terapéuticos que prioricen los derechos de los pacientes.
12. Que defienda el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. Que defienda los derechos levantados por el colectivo LGTTBI. Que tome el aborto como problema de la salud pública, la necesidad de legalizarlo y despenalizarlo para evitar más de 300 muertes por año. Que se realice en hospitales públicos contra el negocio del aborto clandestino. Implementación de cupo laboral trans, implementación del protocolo de violencia y de la ley de identidad de género. Que pelee contra todo tipo de violencia hacia las mujeres.
13. Que apoye la legalización integral del uso de marihuana (Cannabis medicinal), permitiendo el auto cultivo. Amnistía para todos los procesados por cultivar.
14. Que plantee la defensa del medio ambiente y la lucha contra los agrotóxicos y las mineras.
15. Que bregue por la unidad entre los estudiantes y los trabajadores y por una universidad al servicio de las necesidades populares.
16. Por ello es fundamental la construcción de una herramienta propia de los trabajadores que pelee por una salida transformadora de la sociedad en línea con el programa del Frente de Izquierda y los Trabajadores.
Corriente de Izquierda por la Salud Pública
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