La compañía coreana suspendió la venta y producción de los teléfonos Galaxy Note 7 por los incendios de esos dispositivos. Las acciones de la empresa cayeron fuertemente en la bolsa de Seúl.
Martes 11 de octubre de 2016 14:15
Los peligrosos casos de incendios del teléfono Galaxy Note 7 de Samsung Electronics obligaron hoy a la compañía a pedir, a sus usuarios, que no sean encendidos y anunciar que dejará de fabricarlo, con lo que las pérdidas en ventas podrían alcanzar los 15.300 millones de euros.
"Samsung ha finalizado su producción del Galaxy Note 7. Se entiende que de manera definitiva", explicó hoy a Efe un portavoz de la empresa, el mayor productor mundial de "smartphones". La decisión llegó horas después de que anunciara que congelaba las ventas de estos teléfonos y pidiera no usarlos a raíz de conocerse en la última semana varios casos en de dispositivos que la empresa había entregado como reemplazo de los primeros aparatos defectuosos también se habían incendiado.
"Aquellos consumidores que tengan o bien un Galaxy Note 7 original o bien un dispositivo de reemplazo deberían apagarlos y dejar de utilizar los terminales", explicó hoy en un escueto texto publicado hoy por el gigante tecnológico surcoreano.
La crisis con el Galaxy Note 7 comenzó apenas unos días después de que Samsung comenzara a vender el 19 de agosto este "phablet" o "tabléfono" llamado a ser uno de sus productos de bandera para competir con el nuevo iPhone 7.
Al menos ocho de estos teléfonos entregados como reemplazo a clientes de Corea del Sur, Taiwán o Estados Unidos se han incendiado y, tal y como han informado medios locales, algunos ni siquiera estaban conectados para recargar sus baterías.
La compañía comenzó a recibir desde distintos puntos del globo un volumen creciente de reportes de móviles que se incendiaban durante el proceso de carga hasta que el 2 de septiembre, cuando el número de casos ya superaba la treintena, decidió anunciar una retirada sin precedentes del producto.
La gravedad del caso hace complicado calcular el verdadero alcance y el peso que acabará teniendo este problema en la imagen de marca y en los balances de la empresa.
Por esta cancelación definitiva de la producción del Galaxy Note 7 se calcula que Samsung podría dejar de vender en torno a unos 20 millones de teléfonos previstos inicialmente, lo que le supondría dejar de ingresar hasta 15.300 millones de euros/17.000 millones de dólares. Las acciones de Samsung Electronics cayeron hoy un 8,04 por ciento en la Bolsa de Seúl tras conocerse el anuncio de la empresa que suspendía la venta del dispositivo.