En los últimos días los medios locales han destacando los operativos policiales y de las fuerzas de seguridad en la ciudad. Pero lo que aparece en realidad es una política de hostigamiento, persecución y judicialización de la juventud: el 50% de los detenidos tiene menos de 30 años y casi la mitad están presos sin ninguna condena. Y durante los sucesivos gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, 2778 personas fueron asesinadas por miembros de las fuerzas de seguridad.
Jueves 14 de mayo de 2015
En la vieja ciudad del acero, la industria siderúrgica sigue siendo un eje de la actividad económica. Pero la época de privatizaciones dejó un daño estructural que no se ha revertido. Con una persistente desocupación y la precarización del empleo que afecta especialmente a la juventud, los empresarios gozan de una mano de obra barata que superexplotan con jornadas de 12 y 16 horas de trabajo y básicos de 5700 pesos.
Esta realidad, en los barrios se combina con la falta de infraestructura, de acceso a la salud y a la educación y con la creciente presencia y hostigamiento de las fuerzas policiales. Es que la municipalidad, en manos del kirchnerismo, hace tiempo que viene fortaleciendo una política de mano dura. Primero fue con la apertura de la sucursal de la escuela de policías Vucetich frente a la portería de Siderar, el desembarco de gendarmería en la ciudad y el lanzamiento de la policía comunal. Luego siguió con violentos operativos de tránsitos realizados con la infantería y dirigidos especialmente contra jóvenes de barrios humildes y el desalojo con topadoras de Villa Tranquila.
Las reiteradas notas de policiales en los medios locales buscan justificar este despliegue policial instalando una campaña que estigmatiza a la juventud y señala a varios barrios obreros y humildes como cuna de la delincuencia.
La razzias a los pibes que se juntan en una esquina y las detenciones por “portación de cara” son comunes en la ciudad. Los secuestros de droga con los que luego justifican las detenciones son mínimos, publicando los datos de los detenidos en los medios locales y luego obligándolos a demostrar que es tenencia para consumo. Los operativos de requisas en los colectivos que unen la ciudad con la vecina Villa Constitución son una práctica cotidiana, ensañada especialmente contra jóvenes humildes. A la vez, el 50% de los detenidos en la provincia tiene menos de 30 años, el 45,7 % que está detenido sin condena en ninguna instancia y el 60% sin condena firme. Es decir, las cárceles están pobladas de jóvenes con el derecho a juicio suspendido.
Según el informe 2015 del CELS, organismo afín al gobierno, el 2014 fue el peor año del ciclo kirchnerista en relación a la violencia institucional. En su informe detallan que las detenciones ilegales, el armado de causas, las torturas y abusos en cárceles y comisarías son un procedimiento constante aplicado sobre jóvenes de los sectores populares. Según la CORREPI, bajo el kirchnerismo fueron asesinados 2778 personas por miembros del aparato represivo y las fuerzas de seguridad. Más de la mitad de ellos eran menores de 25 años.
Consultado por La Izquierda Diario, Juany de la Juventud del PTS, sostuvo que “casos como el de Luciano Arruga, Ismael Sosa, Jonathan Herrera o el de David “poro” Vivas en Villa Constitución muestran no es un problema de excesos, que no son casos aislados; las que están podridas son las instituciones policiales y represivas y es necesario que la lucha en defensa de los derechos de la juventud y contra la violencia policial sea una gran bandera de cada Centro de Estudiantes”.