El 8 de septiembre de 2011 se promulgó la Ley 14.294 que declara su protección, pero al día de la fecha las organizaciones vecinales reclaman su aplicación efectiva.
Viernes 2 de septiembre de 2016
A lo largo de la última década y como respuesta al avance del extractivismo y la proliferación de emprendimientos de empresas multinacionales orientados a la explotación de nuestros bienes naturales, surgieron diversos movimientos vecinales organizados de forma asamblearia que asumieron la titánica tarea de hacerles frente, conscientes del deterioro que estos producían en el medio ambiente y en la salud, además de incumplir todas las promesa de generación de empleo y desarrollo de las economías regionales.
Tal fenómeno de resistencia social y organización del pueblo trabajador frente a empresas privadas que avasallan su derecho a la salud en pos de las ganancias económicas se dio también en la zona sur del conurbano bonaerense, como puede verse reflejado en la larga lucha por el predio Santa Catalina, en Lomas de Zamora.
Santa Catalina es un predio de 650 hectáreas que incluye un bosque implantado mixto cuya especie predominante es el Tala y una laguna de gran importancia por su biodiversidad y por contribuir a la prevención de inundaciones al actuar como “esponja” almacenando el agua de las lluvias. Además posee un importante valor histórico al contar con varios edificios que datan del siglo XIX y ser el lugar donde se instaló el primer instituto Agronómico-Veterinario del país, siendo por esto declarado Lugar Histórico Nacional en el año 1961.
Las tierras fueron donadas al Estado Nacional por una colonia agrícola de inmigrantes escoceses que se habían establecido en el lugar aproximadamente en el año 1825. Más tarde, en el año 1902, el Estado Nacional le cedió estos terrenos a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Durante los años 70 una parte del predio fue utilizado para construir la sede de la Universidad de Lomas de Zamora, mientras que los espacios que comprenden tanto la laguna como el bosque quedaron en poder de la UNLP.
El conflicto surge cuando en el año 2008 la empresa de recolección de residuos Covelia SA le compra a la Universidad Nacional de La Plata 300 hectáreas del predio, en las cuales está incluida la totalidad de la laguna, con la intención manifiesta de establecer allí una planta de tratamiento de residuos. Con el tiempo comenzaron los rumores acerca de que las verdaderas intenciones de la empresa era el establecimiento de un barrio privado.
Dicha venta fue de carácter ilegal, al estar el lugar declarado Espacio Verde Público desde 1983 por el Concejo Deliberante de Lomas de Zamora, siendo que la Ley N° 8912 de la Provincia de Buenos Aires establece que ningún predio al que se le haya otorgado tal nomenclatura puede ser vendido.
Enterados de esta situación alumnos de la Universidad de Lomas de Zamora junto al profesor Alberto de Magistris comenzaron a organizarse para denunciar la venta fraudulenta del predio, y con el tiempo, diversas organizaciones sociales, partidos políticos e independientes comenzaron a sumarse a la lucha conformando lo que fue la Multisectorial “Todos x Santa Catalina”, cuyos reclamos eran el abandono del lugar por parte de la empresa Covelia SA y la creación allí de una reserva natural provincial. Desde dicho espacio se impulsaron numerosas movilizaciones, tanto en Lomas de Zamora como en la ciudad de La Plata, y se recolectaron más de 50.000 firmas que fueron entregadas a la Gobernación. Luego de largos años de lucha en el año 2011 las dos cámaras legislativas de la Provincia de Buenos Aires votaron por unanimidad la Ley N° 14.294 declarando la creación de la Reserva Natural de Santa Catalina, y que fue promulgada en septiembre del mismo año por el entonces gobernador Daniel Scioli.
Sin embargo, a pesar de esta conquista por parte de la movilización popular, al día de hoy la reserva provincial aún no existe como tal, dejando en evidencia el nulo compromiso por parte del Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (quien debe encargarse de poner en funcionamiento la reserva), y la falta de voluntad política por parte del anterior gobierno provincial. Mientras que, por un lado, desde el actual gobierno aún no se han pronunciado al respecto, quedando sin respuestas todos los pedidos de información realizados hasta el momento por parte de los vecinos, por otro lado, la empresa Covelia SA sigue instalada en el predio, aunque con una orden judicial que le impide realizar cualquier tipo de modificación en el terreno (con esto se logró detener el relleno de la laguna que estaba llevando a cabo la empresa).
En la actualidad, la Multisectorial Todos por Santa Catalina devino en la conformación de dos asambleas ambientalistas distintas: la ONG Pilmayqueñ, de Llavallol - que actualmente está en un litigio legal con Covelia SA con el fin de que la empresa se haga cargo económicamente de los daños causados en la laguna -, y la asamblea “Vecinos en Defensa de Santa Catalina” que, además de continuar el reclamo por la reserva natural, toma actualmente participación en otras luchas impulsando junto a organizaciones históricas del municipio - como el Foro Hídrico de Lomas de Zamora -, un programa orientado a solucionar diversas problemáticas ambientales en la región como la falta de cloacas, los casos de plomo en sangre en barrios aledaños a la cuenca Matanza-Riachuelo y el tratamiento de los residuos sólidos urbanos.
Ambas organizaciones y muchas otras personas de la localidad de Lomas de Zamora que participaron de una u otra forma en esta lucha se encuentran aún a la espera de una pronta respuesta por parte de las autoridades provinciales para poder disfrutar de aquel maravilloso espacio verde que le fue ganado a las ambiciones empresariales y a su lobby político.