En sintonía con el Gobierno de Macri y Vidal, Alicia Kirchner persiste con su plan de ajuste y ataque a los trabajadores. Al mismo tiempo que aumenta su sueldo y el de sus funcionarios.

Celeste Vazquez @celvazquez1
Viernes 10 de marzo de 2017
Alicia Kirchner es gobernadora por el Frente Para la Victoria (FpV) en Santa Cruz desde fines del 2015. Y de esa fecha en adelante no se ha cansado de tomar medidas en contra del conjunto de los trabajadores y el pueblo provincial. En los primeros días de este mes, distintos sectores de trabajadores (docentes, estatales, jubilados, petroleros, entre otros) llevan adelante medidas de fuerza en reclamo de paritarias libres y del pago de salarios adeudados. Pero para la gobernadora estos reclamos no son nuevos. Con idénticas medidas y reclamos, durante los primeros meses del año pasado, los trabajadores de esa provincia sostuvieron una dura lucha, en la que tuvieron que soportar la represión, persecución policial y la confección de “listas negras”.
Hoy la situación es similar a la de ese entonces. Los docentes no han iniciado las clases y en el día de hoy un plenario provincial, en la ciudad de Las Heras, del gremio docente Adosac resolverá las próximas medidas de fuerza en reclamo de un aumento salarial de $ 20.500 para un docente recién recibido y el pago de salarios adeudados. Los docentes también debatirán en el plenario otras demandas como las pésimas condiciones edilicias y la falta de titularización de cargos. Pero los docentes no son los únicos movilizados por estos días, ya que el Gobierno provincial ha decidido no pagar o pagar desdoblados los sueldos de gran parte de los trabajadores estatales y también de los jubilados. Recién a partir del lunes pasado, luego de una importante movilización que agrupó a docentes, judiciales, estatales y jubilados, el Gobierno anunció el pago del dinero adeudado a los jubilados, a quienes el presidente de la Caja de Previsión, Ariel Ivovich, les explicó que “debían tener paciencia”, ya que “no estaban los fondos”.
También los trabajadores petroleros realizaron medidas de fuerza contra despidos y sueldos adeudados. Por estos días realizaron cortes y bloqueos en oficinas y puntos estratégicos de las empresas YPF y Sinopec para rechazar despidos y suspensiones en ese sector. Actualmente se encuentran en conciliación obligatoria.
Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago
El 1 de marzo Alicia Kirchner inauguró las sesiones legislativas de la provincia y brindó un discurso de contenido muy similar a los del presidente Mauricio Macri y la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal. Convocó a un “acuerdo social”, pero la verdad es que sólo llamó a paritarias docentes para el 13 de marzo, y no así para el resto de los trabajadores. Como era de esperar, atacó la lucha de los docentes, a quienes al mismo tiempo que les pidió que “piensen en los chicos” y “vuelvan al aula”, no les aseguró el pago en tiempo y forma de sus salarios porque “hoy la plata que el Estado recauda, no alcanza para cubrir en tiempo el actual gasto salarial”.
El cinismo de la gobernadora no tiene límites. En primer lugar, porque Santa Cruz está gobernada hace más de 25 años por gestiones kirchneristas con consecuencias lamentables para los trabajadores. Un ejemplo de ello es la desfinanciación de la Caja de Previsión Social, intervenida desde los años 90, razón por la cual todos los trabajadores estatales tienen problemas en su cobertura médica. Y en segundo lugar, porque hace días trascendió que mediante un decreto decidió aumentarse el sueldo (retroactivo a enero) y el de todos sus funcionarios. Según una información dada a conocer por el diario Nuevo Día de Santa Cruz, el salario de febrero de la gobernadora fue de $ 97.733,43 y eso sí, en un solo pago, nada de cuotas.
Pero el cinismo no es solo de la gobernadora. ¿Cómo definir sino a los dirigentes kirchneristas que critican las políticas de ajuste de Cambiemos, pero se callan la boca sobre el ajuste de Alicia Kirchner?