Los cuerpos de delegados docentes y varios trabajadores de base de la educación nos acercamos para debatir sobre la dura situación que presenta este principio de año para los trabajadores estatales y el conjunto de la clase obrera
Viernes 12 de febrero de 2016
Ayer, en la ciudad de Rosario, los cuerpos de delegados docentes y varios trabajadores de base de la educación nos acercamos para debatir sobre la dura situación que presenta este principio de año para los trabajadores estatales y el conjunto de la clase obrera. Es que al estado de precariedad en el que ya nos encontramos se agregan los tarifazos de los servicios, la inflación que se calcula por encima del 40 por ciento, la represión de los que luchan y la persecución política con despidos y encarcelamientos. A esta ofensiva sobre la vida del pueblo trabajador se suman las declaraciones del gobernador Lifschitz a favor de la estigmatización de los trabajadores del estado con el mote de “ñoquis”.
En este marco, el conjunto de los trabajadores docentes reunidos hicimos un reclamo prácticamente unánime a los dirigentes de AMSAFE para poner en evidencia que las negociaciones deben involucrar los mandatos de las bases del gremio y no llevar a cabo las negociaciones en la “mesa chica”. Esto es lo que siempre hacen las burocracias sindicales, que hablan de porcentajes que rondan el 35 por ciento, a sabiendas que al entrar en la negociación seguramente van a acordar un porcentaje menor, lo que significaría sumar perdida de salario que ya viene perdiendo ante la inflación desde el anterior gobierno, quedando cada vez más lejos de la canasta básica.
En este sentido y ante la pasividad de la burocracia sindical que una vez más como durante los últimos doce años dejan pasar el ajuste, las intervenciones dejaron en claro la necesidad de convocar a un plan de lucha del conjunto del movimiento obrero, con asambleas en las escuelas no solo de los docentes sino de todo el personal involucrado en la educación y que permitan articular la verdadera resistencia de conjunto a los despidos tanto de estatales (con el paro convocado por ATE para el 24 del corriente mes a la vuelta de la esquina) como privados.
Tomando en cuenta esto último tomamos la resolución de realizar el día 18 de febrero asambleas en las escuelas con la premisa de que cada compañero docente tome la situación política recalcitrante para la clase obrera como un actor independiente capaz de mostrar las verdaderas necesidades y empujar desde las bases a convocar jornadas de luchas ante el ajuste en marcha. Otra movilización se convocó para el día 19 contando con la presencia esta última de los gremios de ATE y SIPRUS.
También se hizo mención a la persecución política sufrida por la candidata a gobernadora del Frente de Izquierda Natalia Morales, quien fue despedida de su trabajo, y a la encarcelación de Milagro Sala, expresando la exigencia de que ambas recuperen su puesto de trabajo y su libertad respectivamente.