Con motivo de la próxima cumbre de la OTAN en Madrid los próximos 29 y 30 de junio y la manifestación contra ella que tendrá lugar este domingo en la capital, charlamos con Santiago Lupe, director de Izquierda Diario y dirigente de la Corriente revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras.
Jueves 23 de junio de 2022
Hace no muchos años, en 2016, escuchábamos a Pablo Iglesias en uno de sus programas de televisión recordar como Felipe González en 1891 decía cosas como:“no queremos que España forme parte de la Alianza Atlántica”, entre otras razones “porque los objetivos estratégicos de la OTAN son diferentes a los objetivos estratégicos de nuestro país” o “no garantiza nuestra unidad territorial”. Lo hacía para poner en evidencia al PSOE de “OTAN, de entrada no”. Lo hacía antes de ser vicepresidente del gobierno junto al PSOE de la OTAN ¿Qué te parece el discurso de Iglesias en la actualidad sobre esta organización internacional que se reunirá en Madrid dentro de una semana?
Iglesias debería explicar su propio “de entrada no”, por todo lo que va hacer después de aquellos programas televisivos contra la OTAN. Fue él quien puso de candidato de Podemos a Julio Rodríguez en dos elecciones generales, recordemos un general de la OTAN, responsable de su mando aéreo y, de entre otras cosas, los bombardeos sobre Libia en 2011. Rodríguez, que era el portavoz de la política de defensa de Podemos, dejó claro por activa y por pasiva que no ponían en cuestión ni la pertenencia a la OTAN, ni el resto de compromisos militares del Estado español. En los programas de Podemos se decía lo mismo.
Ahora Iglesias vuelve a un discurso de rechazo a la OTAN, pero no en clave antiimperialista, sino en clave de que el imperialismo español y europeo tendrías que tener su propia alianza militar, independiente de EEUU, para la mejor defensa de sus intereses. Lo que Iglesias nos demuestra es que se puede estar en contra de la OTAN y no ser antiimperialista.
Sobre la Cumbre de Madrid ¿Cuáles son para ti los grandes objetivos de esta importante reunión de la OTAN que se celebra a cuatro meses de la reaccionaria invasión rusa sobre Ucrania?
Estamos delante de una gran ofensiva de la OTAN, que está reviviendo con fuerza aprovechando esta reaccionaria invasión. El objetivo es claro, reforzar las posiciones de EEUU, que es quien hegemoniza esta alianza imperialista, y de las potencias de la UE frente a Rusia, y por elevación frente a China, en el marco de un conflicto geoestratégico que está escalando, con la conformación de bloques… Todo esto se va a traducir en muchas decisiones que se tomarán en Madrid. Esta cumbre es una cumbre histórica, casi con la misma trascendencia que la fundacional de 1947. Se va a definir un nuevo concepto estratégico, una hoja de ruta que se aprueba cada 10 años, que seguramente tendrá graves consecuencias paras las próximas décadas, si no para el resto de siglo XXI.
¿Cuales serán esas decisiones que se tomarán este 29 y 30 junio?
Por un lado, la continuidad de la ampliación de la Alianza hacia el este, la ampliación escandinava incluyendo a Finlandia y Suecia, lo que ampliará la frontera con Rusia. No olvidemos que el actual conflicto muchos defensores de la OTAN, como Henri Kissinger, reconocen que hunde sus raíces en la permanente ampliación hacia el este en las últimas dos décadas. También para ello, se quieren reafirmar todos los planes de rearme imperialista que están aprobando los gobiernos europeos, con Alemania a la cabeza, y aquí el gobierno de PSOE y Unidos Podemos también.
Está toda la cuestión relativa a la guerra económica en marcha, y en particular de la guerra por los recursos energéticos, sobre todo el gas. Vamos a volver a ver nuevas guerras “por petróleo”, o por el gas en este caso. La ampliación escandinava tiene que ver con esto, aumentar la presencia del imperialismo europeo y norteamericano en el Ártico, donde están las mayores reservas de gas sin explotar del mundo y que el cambio climático comienza a hacerlas accesibles.
Y otros temas, como el que pone sobre la mesa el gobierno español con mucha insistencia de que el norte de África se incluya como un área prioritaria al nivel de lo que ya es el este de Europa. Lo hacen con una justificación nada humanitaria, que los Estados europeos se tienen que defender de amenazas híbridas como el terrorismo - la excusa típica con la que se han justificado la mayor parte de las intervenciones imperialistas en los últimos años - pero también otras como la inmigración. Las consecuencias de esta guerra que se van a ver en hambrunas como las que se anuncian en África y Oriente Próximo se quieren combatir a cañonazos. Si los gobiernos de la región no hacen bien su trabajo de gendarmes de frontera esto podrá ser considerado una agresión y justificar una intervención militar de la Alianza.
Por tanto, el papel del gobierno “progresista” en la cumbre es bastante relevante en la discusión y aprobación de esta agenda imperialista ¿no?
El gobierno del PSOE y Unidas Podemos están en plena sintonía atlantista, a un nivel muy similar al que vimos con Aznar en 2003. Desde el inicio del conflicto ucraniano se han ubicado con un alto nivel de beligerancia, enviando tropas, cazas, fragatas… a las misiones de la OTAN en Europa del este y armas al gobierno Zelensky, y anunciando el aumento del gasto militar. Pero además, como te decía, el gobierno español está a la vanguardia de este otro eje de la cumbre, junto a otros países como Italia. Me refiero al de incluir la lucha contra la inmigración por medios militares como prioridad.
Muy ligado a esto está la cuestión de la enésima y podríamos decir que definitiva venta del pueblo saharaui. El reconocimiento de la ocupación marroquí del Sáhara Occidental es parte de priorizar los acuerdos de todo tipo con Marruecos, el socio privilegiado de la OTAN en la región, para que mantener la “externalización” de la violación sistemática de derechos humanos en la frontera sur de la UE.
Quien lleva el liderazgo de toda esta política imperialista es el PSOE. Unidas Podemos de tanto en tanto se separa con algunas críticas, pero la avala con su permanencia en el Consejo de ministros y ministras. Pero van más allá, en políticas como las de lucha contra la inmigración que estamos hablando no han dicho ni una palabra en contra. De hecho, si tomamos un ejemplo reciente, cuando hace un año se envió al Ejército a Ceuta para frenar la llegada de jóvenes, Enrique Santiago, secretario general del PCE, salió a respaldar la decisión por ser un acto según él de “defensa de la soberanía nacional”.
En este terreno Unidas Podemos acuerda con la política imperialista de la UE de llegar a acuerdos con gobiernos cipayos, como la dictadura marroquí, para que vulneren sistemáticamente la Carta de Derechos Humanos, que reconoce a todo el mundo el derecho a poder salir de su país. Para Santiago, el día que Marruecos dejó de violar este artículo, estaba atacando la soberanía española. Volviendo a la primera pregunta sobre el antiotanismo de Iglesias, la izquierda reformista es progresismo imperialista.
¿Desde la CRT que estáis planteando para frenar toda esta escalada imperialista y la reaccionaria guerra en Ucrania?
La guerra y esta cumbre ponen sobre la mesa que las tendencias del capitalismo aa generar crisis cada vez mayores y peores enfrentamientos entre Estados que nos lleva a guerras se están reactualizando. Por eso no vemos que haya ninguna solución ni dentro de este sistema, ni de la mano de los diferentes gobiernos que gestionan los intereses de sus respectivos capitalistas. Es una tendencia innata y no hay solución con ellos, ni militares, ni tampoco diplomáticas, cumbres de paz… como pide Podemos, el PCE o incluso otros grupos como Anticapitalistas, que comparten esta ilusión diplomática. Como mucho podrían dar una pequeña tregua, pero en ningún caso una solución que detenga esta dinámica secular.
Pero estas crisis y guerras van a volver a abrir la ventana de posibilidad de procesos de la lucha de clases más agudos, e incluso revoluciones. La única manera de parar toda esta maquinaria es esta perspectiva. En lo inmediato es clave impulsar una movilización en todos los países contra la guerra, la injerencia imperialista en el conflicto y todas las consecuencias que se están descargando en la clase trabajadora y los pueblos. Defender un programa anticapitalista e independiente de todos los gobiernos, que se posicione por la salida de las tropas rusas y contra la escalada armamentística de la UE. Que luche en Rusia contra la guerra, aquí contra los envíos de armas y las sanciones y en Ucrania por que emerja una lucha independiente del gobierno Zelensky, que nada tiene que ofrecer en términos de independencia o soberanía nacional, sino más bien convertir el país en un portaviones de la OTAN y una semicolonia de la UE.
Todo esto es parte de poner en pie una izquierda que no vaya detrás de su propio imperialismo o tal o cual bando capitalista. Que luche por la perspectiva de transformar las revueltas en revoluciones, conquistar gobiernos de los trabajadores y no del IBEX35 aquí o el CAC40 en Francia, que nos llevan a una competencia mundial que no es solo económica, sino que está llevando a posibles enfrentamientos armados que pueden repetir escenarios de barbarie como a los que ya nos llevaron en el siglo XX.
La CRT llamáis a participar en la manifestación contra la Cumbre de la OTAN que está convocada en Madrid este domingo ¿Cuál es el mensaje que queréis que se escuche en las calles de la capital?
Así es, somos parte de la Asamblea Popular Contra la Guerra, una de las plataformas convocantes. Es fundamental intentar llenar las calles, a pesar del mega dispositivo represivo desplegado por el gobierno “progresista”, con 10 mil policías.
A la vez hemos plantado que era muy importante que en esta manifestación se expresara una posición independiente como la que explicaba. Así se lo propusimos a los grupos con los que impulsamos la Asamblea, como Anticapitalistas o la CGT, la idea de hacer un bloque contra la OTAN, los planes de nuestro propio gobierno imperialista y la invasión rusa. Este será el contenido de nuestro cortejo e invitamos a todas aquellas personas que lo compartan a que se sumen.
Vemos además fundamental que la manifestación denuncie fuertemente al anfitrión de la cumbre, el gobierno del PSOE y Unidas Podemos. La lucha anti-imperialista comienza por oponerse al imperialismo de tu propio Estado. Esto implica denunciar este rol de anfitrión, el rearme que se plasmará ya en los siguientes Presupuestos Generales del Estado, por la retirada de todas las tropas en el extranjero, el cierre de las bases, contra la venta del pueblo saharaui y el resto de las propuestas imperialistas del gobierno “español” que planteará en la misma cumbre.
Por ello mismo tenemos que denunciar los intentos de instrumentalización que están intentando llevar adelante algunos de los partidos que están en el gobierno, como el PCE, IU o Podemos. Hacen a la vez de anfitriones, avalando estas políticas… y cínicamente quieren venir a lavarse la cara a la manifestación. No les dejaremos, desde la CRT estaremos allí para señalarles y decir bien claro que no queremos ministros y ministras de la OTAN en la manifestación.