El presidente colombiano aludió a las “dificultades” del proceso que intenta desmovilizar y desarmar alrededor de 7.000 guerrilleros.
Jueves 5 de enero de 2017
La implementación del acuerdo de paz de Colombia avanza a pesar de las dificultades logísticas que supone organizar a miles de guerrilleros de las FARC por todo el país para su desmovilización, aseguró hoy el presidente Juan Manuel Santos.
"A pesar de dificultades que son propias de procesos tan complejos, esos trabajos avanzan", dijo Santos tras recorrer la sede de la Misión de Monitoreo y Verficación (MM&V) del alto el fuego situada en la zona veredal transitoria de normalización en La Guajira, una planicie en medio de la nada que es parte del municipio de Mesetas, en el departamento del Meta.
En ese punto, que es el más grande de los 26 lugares en los que se reunirán los guerrilleros como paso previo para dejar las armas y su desmovilización, Santos afirmó que los retrasos logísticos que impidieron la llegada de los miembros de las FARC a los campamentos en los plazos inicialmente previstos no deben alterar el periodo de 180 días para su dejación de armas y desmovilización.
"Me han preguntado también si se va a retrasar el cronograma (...) Vamos a tratar de cumplir el cronograma de dejación de armas, eso es una decisión que tomamos las dos partes", aseguró después de reunirse con alcaldes y líderes comunales de Mesetas, Vista Hermosa y Uribe.
La zona veredal de Mesetas, que albergará 720 guerrilleros, es decir más del 10 % de los cerca de 6.500 que tienen en sus filas las FARC, es una de las ocho en las que las obras están más adelantadas, destacó el presidente.
"Los ojos del país y del mundo están puestos en este momento, que es un momento esperanzador", dijo en una declaración después de visitar la sede de la MM&V, donde ya opera una avanzada de este mecanismo tripartito compuesto por observadores de la ONU y representantes del Gobierno y de las FARC.
El presidente dijo que también se reunió con miembros del Secretariado, máximo órgano de dirección de las FARC, con quienes "se tomaron decisiones importantes" para acelerar las obras.
Con datos en la mano, Santos refutó "la desinformación" sobre lo que cuesta la alimentación de los guerrilleros, así como las versiones sobre alimentos descompuestos y desatención en salud que las mismas FARC han divulgado en días anteriores.
La visita del mandatario a Mesetas se dio en momentos en que las zonas transitorias para las FARC son motivo de polémica en el país no solo por los atrasos en las obras sino por el incidente con tres observadores internacionales de la ONU que fueron grabados bailando con guerrilleras durante una fiesta de Año Nuevo.
Para zanjar la polémica por este incidente que ocurrió en un punto de pre-agrupamiento de las FARC en Conejo, en el departamento caribeño de La Guajira, la Misión de la ONU en Colombia anunció hoy la separación de su servicio de "tres observadores presentes en la ocasión y a su supervisor directo".
Santos no se refirió a este problema, pero las FARC dijeron en un comunicado que retirarán a sus integrantes del Mecanismo de Monitoreo y Verificación de Conejo "hasta tanto la ONU no clarifique el despido de su personal.