El gobernador Daniel Scioli resultó ser el único candidato a presidente por el FpV. Para atraer al electorado k, Scioli señala que está de acuerdo con la política de derechos humanos. Pero veamos cuáles fueron sus expresiones en estos últimos 30 años.

Alejandrina Barry @Barry__Ale - Dirigente del CeProDH e hija de desaparecidos
Martes 23 de junio de 2015
Fotografía: www.malviticias.com.ar
“Por suerte las fuerzas armadas actuaron”, decía Scioli aplaudiendo a los genocidas
En los años ’90, la revista Playboy le realizó una entrevista a Daniel Scioli. Entre las preguntas le consultaron sobre cómo vivió la dictadura, y esto respondió: “Con mucha angustia, con temor, con ansiedad de que se terminara todo de una vez por todas. Había mucha gente que estaba muriendo por ideales absurdos. Por suerte las fuerzas armadas actuaron, porque no sé dónde hubiera terminado todo esto del terrorismo”.
Estas son algunas de las tantas declaraciones de Scioli, quien tiene entre sus antecedentes haber sido el vicepresidente del autor de los indultos a los militares, Carlos Menem.
No es algo que se conozca ahora del consagrado precandidato a presidente. Ya diversos organismos de derechos humanos oficialistas y sectores del gobierno lo sacaron a la luz cuando pretendían que Randazzo fuera el candidato porque, según ellos, representaba la continuidad de la política de derechos humanos contra el conservador Scioli.
También, dentro de esta disputa interna del FpV, desempolvaron los dichos de Scioli cuando se opuso a la anulación de las leyes de impunidad: “en un país serio el Congreso no anula leyes” fueron sus declaraciones, horas después de haberse aprobado en diputados la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final en 2003.
En defensa de Milani
Lo que no utilizaron en su contra fue el apoyo del gobernador de la provincia de Buenos Aires a César Milani, sobre quien pesan pruebas contundentes de su rol en el genocidio. En esto no había diferencias, ya que el gobierno de Cristina garantiza la impunidad del jefe del Ejército a pesar de las querellas de sobrevivientes, que demuestran que Milani participó en secuestros, actuó en centros clandestinos de detención, y en la desaparición del soldado Ledo, como vienen denunciando su hermana y madre hace años.
Sin embargo Daniel Scioli, el “candidato del proyecto”, declaró su apoyo al jefe del Ejército, César Milani, y afirmó que si es electo presidente, lo sostendrá en su cargo. Scioli, además, agregó que “hay un reencuentro del Ejército Argentino con la sociedad, lo veo en las celebraciones, lo he visto en las tareas comunitarias, sociales, ante catástrofes, que necesitan la capacidad, la logística del Ejército Argentino, que la coordinó, las coordina, el general Milani”.
Mientras muchos rifan sus convicciones, seguimos peleando por juicio y castigo y contra el gatillo fácil policial
Pero Scioli no sorprende, porque si hay algo que se le debe reconocer es la coherencia que mantiene desde los ’90. Lo que fue realmente impactante, fue la alineación incondicional de las distintas organizaciones kirchneristas, quienes comenzaron a argumentar que no había ningún cambio y que Scioli iba a ser la continuidad del modelo nacional y popular en todos los aspectos, incluida la política de derechos humanos.
¿Qué valor tienen las convicciones, las ideas? Para los que denunciaron a Scioli por su visión sobre la dictadura y su contraria posición sobre juicio y castigo a los genocidas, parece que no tienen ningún valor, porque de un día para el otro todas estas diferencias se borran y las convicciones no valen nada.
Los militantes por los derechos humanos, hijos, madres, abuelas, familiares de desaparecidos, víctimas del gatillo fácil, venimos luchando hace décadas contra la impunidad y la represión de manera independiente del Estado, los gobiernos y la oposición. Hemos enfrentado en las calles el doble discurso del gobierno sobre derechos humanos.
Convencidos que los genocidas que pudimos encarcelar fue como producto de nuestra movilización, mientras seguimos denunciando que hay miles que siguen en funciones, partiendo del genocida Milani. Nos movilizamos incansablemente, desde que lo desaparecieron, por nuestro compañero Julio López, que la presidenta de la Nación lo desapareció de todo sus discursos. Seguimos exigiendo la apertura de los archivos de la dictadura que este gobierno también se negó a abrir. Denunciamos las represiones, que sufrimos en carne propia, como en la lucha de los trabajadores de Lear, dirigidas por el ex carapintada represor Berni, y por la propia Bonaerense al mando de Scioli. Política avalada por el conjunto del gobierno nacional.
Scioli no sólo ha reivindicado todo esto, sino que como gobernador de la provincia de Buenos Aires es el responsable de una verdadera “guerra” contra los jóvenes de las barriadas populares por parte de su Policía de gatillo fácil, responsable de la desaparición de jóvenes como Luciano Arruga. Lo que es conocido como violencia institucional. Como lo denunció el CELS, el 2014 fue el peor año de todo el ciclo kirchnerista, alertando que si Scioli era presidente esto puede realmente empeorar.
Ese año fue el de mas asesinatos llevadas adelantes por las fuerzas represivas desde 2003 y el aumento más alarmante es justamente en la provincia de Buenos Aires, gobernada por el ahora candidato del kichnerismo.
Estamos hablando de 1.223 muertes denunciadas desde el año 2003, por miembros de la Policía Bonaerense, gendarmes, prefectos o penitenciarios. Esta Policía asesina que está hace ocho años comanda por Scioli, sigue llena de miles de efectivos que cumplieron funciones en la dictadura; eran 9026 en el momento de la desaparición de nuestro compañeros Julio López.
Ninguno de ellos ha sido juzgado.
Los candidatos a gobernador, nada que envidiarle a Scioli
Como continuidad de la política de mano dura y represión, los candidatos a gobernador que competirían serán Julián Domínguez, y su vice, Fernando Espinoza, intendente de La Matanza y responsable de la desaparición y asesinato de Luciano Arruga, como otros cientos de jóvenes. El otro precandidato, Aníbal Fernández: entre sus méritos responsable del asesinato de Darío y Maxi en forma vergonzante acompañado por quién se auto titula progresista como Martín Sabatella.
Realmente y con honestidad, alguien que se indigne por la represión a los trabajadores, a los sectores populares, por el asesinato de miles de jóvenes humildes, ¿puede defender genuinamente a Scioli y los candidatos a gobernadores?
¿Alguno puede explicar, con algún fundamento, las diferencias que tienen con Macri en materia de derechos humanos, de impunidad para los genocidas y de represión brutal a los sectores populares con su Policía metropolitana llena de agentes que actuaron en la dictadura?
Los que sí tenemos convicciones seguiremos luchando, como lo hemos hecho siempre, redoblando nuestra pelea consecuente contra la impunidad a los genocidas, la criminalización de la protesta, la represión y el asesinato de los jóvenes de las barriadas populares.
Junto a nuestro compañero Christian Castillo, nuestros candidatos son referentes en estas peleas, como nuestra gran compañera luchadora Carla Lacorte, víctima del gatillo fácil con quién luchamos años para encarcelar al policía que le disparó y contra todos los casos de gatillo fácil en la provincia, trabajadores que han enfrentado la represión para defender sus derechos, cientos de jóvenes que viven cotidianamente el accionar de estas fuerzas de seguridad que levantaran su voz para enfrentar esta política.
Nuestra lucha, nuestros candidatos expresan realmente a los que tienen un compromiso y luchamos todos los días para enfrentar la mano dura de los políticos de los empresarios de los ricos, como Scioli, Macri y Massa.
* Alejandrina Barry nació en la cárcel de Olmos mientras su madre estaba detenida, previo al golpe, luego de haber estado parte de su embarazo en el Pozo de Banfield. Sus padres fueron asesinados en 1977 por una patota de la ESMA y ella secuestrada para hacer un operativo de prensa de los medios, utilizándola con el fin de legitimar los crímenes del terrorismo de Estado. Hoy es querellante en causa ESMA, contra los civiles de editorial Atlántida entre otros. Viene peleando desde los 13 años contra la impunidad y la represión de ayer y de hoy. Y en estas elecciones es candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires por el PTS en el Frente de Izquierda.

Alejandrina Barry
Diputada de la ciudad por el PTS-FITU