Luego de repetidos episodios de violencia homo y transfóbica de parte de gendarmería hacia los y las internas, la corte de apelaciones de Antofagasta acepta la solicitud de manera unánime.
Jueves 16 de febrero de 2017
El pasado 4 de febrero de este año salió a la luz pública una denuncia realizada por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual MOVILH, que revelaba actos de carácter homofóbico y transfóbico al interior de la cárcel de Antofagasta. Los hechos se adjudicaban al personal de gendarmería, quienes abrían perpetuado los abusos a través de golpes, lanzamiento de agua con una manguera de bomberos, rociamiento de gas pimienta y continuos insultos, ejerciendo de esta manera violencia física, psicológica e institucional, debido a la orientación y expresión sexual de los internos e internas que estaban a su cargo.
Ante la exposición de los hechos, la situación fue corroborada por el Tribunal de Garantía de la ciudad, tomándose la decisión de ordenar el traslado de los y las internas a un penal de la ciudad de Arica. Otra medida dispuesta en ese entonces, fue interpelar al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) para intervenir frente a estos procedimientos irregulares, quienes habían tenido que intervenir con anterioridad en el mismo penal por razones similares.
Tras estas graves acusaciones es que se interpone un recurso de protección para tres de las internas afectadas, el cual, fue acogido de manera unánime por la Corte de Apelaciones de Antofagasta.
Junto con esta resolución, la Corte de Apelaciones dispuso otras medidas a efectuarse por parte de la institución en cuestión, dentro de ellas se encuentra la orden de instruir al personal penitenciario en temas de género y sexualidades, así como también, que las medidas de seguridad que respecten a las internas sean efectuadas por mujeres y además, se ordenó que se trate a las internas por su nombre social.
Es importante destacar, que este tipo de hechos forman parte de una cadena de violencia a la que se ve expuesta día a día la diversidad sexual, violencia que es perpetuada por el Estado y sus instituciones donde el machismo y la heteronorma están profundamente arraigados. Además, es precisamente la población trans quién se ve más afectada y desprotegida, quienes hoy en día no cuentan con una Ley de Identidad de género que les permita efectuar el cambio de sexo de manera legal, sufriendo discriminación en la educación, la salud, el ámbito laboral y social quedando condenados y condenadas a una fuerte marginación y situación de precariedad.