El presidente de la Xunta ha adelantado este lunes 1 de Agosto las elecciones autonómicas al 25 de septiembre, las cuales coincidirán con las vascas.

Jacobo A. García @Jacobscarface
Jueves 4 de agosto de 2016
Por su parte, Podemos y En Marea preparan su candidatura conjunta después del voto favorable de las bases de Podemos a esta confluencia.
Después de haber reconocido cambiar la fecha con respecto a la predicha para octubre, como consecuencia del anuncio del lehendakari vasco, Feijóo ha optado por hacer coincidir las autonómicas vascas y gallegas. De esta forma, las listas electorales deberán estar presentadas entre el 17 y 22 de agosto y la campaña empezará el 9 de septiembre y finalizará el 23, unos plazos difíciles para En Marea y Podemos.
Los representantes de En Marea sostienen que no les preocupa la fecha elegida por Feijóo "más allá de que cumpla o no con la palabra que dio en su momento de convocarlas en octubre”. Mientras tanto, la candidata del BNG a la presidencia de la Xunta, Ana Pontón, ha tachado al presidente gallego de "irresponsable" por "jugar con la fecha de las elecciones como si fuese un mecano que puede hacer y deshacer".
Los socialistas sí tienen candidato, Xaquín Fernández Leiceaga, elegido en primarias. Sin embargo, existen discrepancias. La gestora, creada tras la renuncia del ex secretario general José Ramón Gómez Besteiro, imputado por delitos de corrupción, y el candidato electo se imponen en A Coruña y Lugo. En Pontevedra el alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha vetado a la portavoz parlamentaria Patricia Vilán y a su sobrino Gonzalo Caballero, afín a Leiceaga.
Lo que es claro es que Alberto Núñez Feijóo ha mantenido la incógnita de la fecha de las elecciones hasta el último momento. Anunció la fecha para octubre y posteriormente la adelantó sabiendo que la oposición, especialmente a la izquierda del PSOE, está teniendo dificultades para llevar a cabo su proceso de confluencia, y que todavía no tienen candidato. El cambio en la elección de la fecha tiene un claro componente táctico para el Partido Popular.
Las dificultades de las “candidaturas ciudadanas” y el BNG
Los resultados de la consulta interna en Podemos Galicia sobre las elecciones autonómicas son los siguientes: ha ganado el "Sí" a una "alianza electoral con otras fuerzas políticas y sociales del cambio como Esquerda Unida, Anova o las Mareas" con un 75% de los votos. La participación fue del del 44,30%, y de unos 6000 electores. La opción de la confluencia ha reunido 4.576 apoyos frente a 1.474 sufragios a favor de presentarse en solitario.
La dirección de Podemos Galicia, no contempla la integración en el partido instrumental de adscripción individual aprobado el pasado fin de semana por la asamblea de las mareas. Carmen Santos es partidaria de una "coalición electoral a la catalana", siguiendo el modelo de En Comú Podem.
A su juicio, el resultado a favor de la confluencia responde también "en parte", a la "apuesta por esa fórmula", que es la defendida oficialmente por la dirección estatal del partido y por los miembros de la ejecutiva gallega. Se trata de que "el polo de Podemos esté presente” y diferenciado dentro de la candidatura de unión". Santos anuncia también la puesta en marcha de un proceso propio de primarias para la elección de candidaturas. "Evidentemente, va a haber primarias en ambos espacios", afirma.
Por otra parte, en el Consejo Ciudadano Gallego, los miembros críticos con la actual dirección, que tienen la mayoría en este órgano llaman a superar las "dinámicas de partido" y supeditarlas "al interés común de la ciudadanía gallega".
Este sector, en el que se integran los diputados Ángela Rodríguez y Antón Gómez-Reino, entre otros, advirtió que cualquier pacto debe cerrarse a través de un partido instrumental en torno a En Marea. “Después de los resultados no tendría sentido", dicen, que las bases de la organización "fueran representadas por quienes nunca han apostado ni defendido la unión con las restantes fuerzas políticas y sociales de este país". Argumentan que tienen que ser ellos, y no la ejecutiva del partido quienes tomen las decisiones, ya que representan mejor la voluntad los inscritos.
En este sentido se hace evidente la fuerte lucha de poder interna en Podemos Galicia. No existen diferencias programáticas, si no solo de forma, “democráticas”. En este caso concreto la principal discrepancia es entre unas primarias únicas, que beneficiarían a las cúpulas de En Marea, o unas dobles primarias (en Podemos y En Marea) que implicarían una posterior negociación que le da más fuerza a la dirección estatal y parte de la autonómica gallega de Podemos para imponer sus nombres. Por el camino quedan aquellos que no apoyaron la confluencia que intentarán capear el temporal y seguir obteniendo cargos de representación.
En el fondo, estas luchas internas responden también a la gran pérdida de votos, unos 70000, también en Galicia de la coalición reformista en las pasadas elecciones. Algo que algunos sectores achacan a la unión con otros partidos en En Marea.
De todas formas, la “crisis” que tiene lugar en Podemos y las confluencias no se puede ni comparar, por su levedad, en comparación a la sufrida desde hace años por el BNG, partido tradicional de la izquierda nacionalista. Si los resultados de las anteriores elecciones generales del 26 de Junio se repitieran en las elecciones autonómicas, el BNG no llegaría al 5% de votos requeridos para obtener representación parlamentaria. Esto sin duda llevaría a profundas crisis internas.
En todo este juego de pactos y luchas internas hay grandes ausencias. No existe ninguna discusión en cuanto a las medidas económicas necesarias para resolver los problemas de la clase trabajadora en Galicia. Tampoco ninguna referencia a la movilización social.

Jacobo A. García
Vigo