A la par que enviaba a la Guardia Nacional a la frontera, exigía cerrar un acuerdo sobre el TLCAN. Su discurso ha cambiado frente a un gobierno mexicano “que se ha portado bien”. ¿Será que se ha alcanzado un nuevo acuerdo para profundizar la dominación económica sobre México?

Gabriel Bagundo México | @g_bagundo
Miércoles 11 de abril de 2018
El presidente Trump anunció este nueve de abril que estamos próximos a alcanzar un acuerdo inicial que lo tenga satisfecho. Los tiempos para la negociación fueron siempre muy apresurados por las elecciones intermedias en Estados Unidos y la presidencial en México. Cada vez estamos más cerca de la hora límite, después de la cual sea políticamente imposible seguir en la negociación.
Los equipos técnicos y el “Cuarto de Junto” han dejado de lado las rondas de negociación pactadas originalmente para trabajar de forma permanente.
Esta semana comenzaría la octava ronda, pero a decir del Secretario de Economía, los equipos están trabajando permanentemente. Además, recién en la última semana de mayo se realizó una reunión ministerial trilateral de alto nivel en donde se han afinado políticamente los detalles para un posible nuevo acuerdo para el TLCAN 2.0.
Idelfonso Guajardo, Secretario de Economía, afirmó en las últimas horas que los equipos negociadores están cerca de alcanzar el acuerdo. Apresuró estimar que existe un “80% de probabilidades” de lograr un “acuerdo de principio” sobre los temas en los que México y Canadá cedieron y en los que Estados Unidos fue “flexible”.
Las reglas de origen, que dictan el contenido mínimo que debe de ser producido en cada país, fue uno de los temas más ríspidos. Ahora existe un plan que implicaría un tiempo establecido para que cada país pueda reorganizar sus pedidos a nuevos productores locales.
En el tema de los salarios, donde EEUU se queja de lo bajos que son en México, se ha barajado la posibilidad que crear zonas de “salario alto” en México. Parece que se siguen discutiendo detalles políticos y técnicos de los puntos más difíciles.
En mayo el límite político
Donald Trump expresó ante los medios de EEUU su deseo de que para el 13 y 14 de abril, durante la Cumbre de las Américas en Lima, Perú, pudiese él anunciar el nuevo acuerdo.
Esto abiertamente no será posible, pero se espera que quizá para la primera semana de mayo se hable de formalizar el TLCAN 2.0.
Algunos medios afirman que un posible acuerdo podría beneficiar electoralmente tanto al partido de Trump como al candidato Meade, oficialista en México, al poder hacer propaganda política planteando al acuerdo como un triunfo para ambas administraciones.
¿Qué concesión se hizo para que Trump estuviese gustoso de firmar?
Las negociaciones formales e informales que realiza tanto el “Cuarto de Junto”, compuesto por empresarios, analistas y consultores, así como las reuniones ministeriales formales, están debatiendo temas de primer orden en el capitalismo del siglo XXI.
Las contradicciones de la dinámica capitalista internacional y los problemas económicos que éstas conllevan en cada nación son los temas que, en el fondo, están discutiendo y debatiendo los involucrados en la renegociación del TLCAN: desequilibrios en la balanza comercial, contradicciones en el flujo del capital financiero, soberanía de los países dependientes sobre sus políticas económicas e industriales, etc.
Existen varias salidas plausibles, pero todas las que se están discutiendo son a favor del gran capital que comercia internacionalmente en las tres naciones involucradas. Las negociaciones no solamente se han desarrollado bajo secreto de Estado (el último informe oficial al Senado mexicano sobre la renegociación fue de julio del 2017) sino que no existen representantes de los sectores más afectados como los trabajadores.
Grandes riesgos en la profundización de la dominación imperialista
Finalmente quisiera resaltar un tema del que se ha hablado poco y solamente cuando se tenga la versión final del texto podremos dilucidar. El gobierno de Trump se propuso siempre entre los objetivos de la renegociación tener mayor injerencia abierto en el control económico de México, y existen señales que demuestran que esto puede seguir siendo así.
Sin duda el control de las variables macroeconómicas alrededor del mundo ha sido un objetivo de los intereses de las clases dominantes.
Larry Kudlow, nuevo responsable económico del gobierno de Trump, no sólo expresó su optimismo, por lo cerca que se está del acuerdo, también exigió al gobierno de México mucha mayor cooperación con el tema del tipo de cambio entre el peso y el dólar.
Kudlow señaló que a EEUU “no le va tan bien en el tema de las divisas” frente a México. ¿Qué estarán negociando en secreto para profundizar la dominación y el control sobre la economía mexicana?