Durante la semana transcurrida se presentó en distintas facultades un procedimiento para el tratamiento en el abordaje de casos de violencia, acoso sexual y discriminación de género. El debate comenzó en las Facultades de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, Humanidades y Artes y Derecho.
Viernes 10 de octubre de 2014
Desde Izquierda Diario entrevistamos a Cristina Viano, consejera docente de Humanidades por la agrupación A Contrapelo, una de las impulsoras de dicho procedimiento. Se trata de un hecho inédito en la universidad pública argentina.
ID: ¿En qué consiste este procedimiento?
CV: Es el producto de un aprendizaje colectivo y de una necesidad que logró visibilizarse. Está naturalizada en la Universidad una violencia simbólica, patriarcal y tenemos que batallar contra la idea que es un espacio donde la reina la igualdad, conquistada entre mujeres y varones, ya que la feminización de los claustros no supone una valorización similar, sino que la palabra del varón se escucha más y no se cuestiona.
Este procedimiento es un instrumento legal que pauta determinadas condiciones de actuación ante situaciones concretas de violencia, acoso y discriminación y creemos que hay grandes posibilidades de que se apruebe en el Consejo Directivo. Junto al avance que fue la concreción de la Comisión de Género y Disidencias Sexuales son pasos que tenemos que dar en esta batalla permanente para desarmar las relaciones patriarcales que son constitutivas en las relaciones entre los distintos claustros.
ID: ¿Cómo actúa la universidad ante los casos de violencia de género y abuso de poder?
CV: En líneas generales en los casos que conocí lo primero que se hizo fue incitar una práctica de ocultamiento. Soy muy crítica del procedimiento en el Politécnico ante el caso de abuso sexual a una estudiante y ante la primera etapa en la Facultad de Psicología con respecto a lo que sucedió con el docente Rodríguez Solano que es algo de antigua data. Insisto, en la medida en que haya colectivos de militantes involucrados, preocupados por combatir y transformar las relaciones dentro de la universidad esto va a cambiar, sino todo marcharía por la vía de la invisibilización.
ID: ¿Cual es la importancia de implementar este procedimiento en las facultades?
CV: Creo que la existencia de un procedimiento legal ante cualquier situación de hostigamiento, discriminación o acoso y que haya quienes puedan ofrecerle atención y protección a la víctima es importantísimo.
No alcanza eso solo, hay que militarlo para hacerle conocer a la compañeras cuáles son sus derechos, sus posibilidades. Es un gran avance y depende de la capacidad que tengamos de acá en adelante en profundizarlo.
El debate que se inicia en Ciencia Política y Humanidades:
El día lunes comenzó la discusión en la Facultad de Ciencia Política. Al respecto Florencia Rovetto, Investigadora del CONICET e integrante del Núcleo Interdisciplinario de Género de la Facultad de Ciencia Política comentó: “La importancia de implementar un procedimiento en cada unidad académica no solo permite tener en cuenta las particularidades de cada espacio sino también ser una referencia cercana y accesible para un primer nivel de consulta o denuncia. Pero a su vez, permite visibilizar esta problemática en los espacios concretos donde se producen para promover acciones de sensibilización, difusión, formación y construcción de prácticas no discriminatorias.”
El día jueves por la mañana el debate comenzó en la Facultad de Humanidades y Artes en el marco de la sesión de la Comisión de Género y Disidencias Sexuales, puesta en pie a comienzos de este año.
En relación a esto, Julia Tessio, Consejera Directiva del Frente de Izquierda, Pan y Rosas e impulsora de la Comisión declaró para La Izquierda Diario: “Desde que pusimos en pie esta comisión ante un caso de abuso sexual, dijimos que las mujeres íbamos a poder tener voz para ser las que resolvamos en contra de la violencia y la violación de nuestros derechos, de manera democrática y abierta a las organizaciones feministas y combativas. Ese fue el primer paso. Ahora estamos avanzando en promover un procedimiento reglamentado para que todas las compañeras que sufren casos violencia puedan denunciarlo con la protección y garantías necesarias. Es otro paso adelante importante en la universidad pública, pero somos conscientes que sólo con la organización de un verdadero movimiento de mujeres y la lucha podremos enfrentar los cotidianos casos de misoginia y violencia machista que hace que una mujer muera cada 30 horas en Argentina. Desde la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas militamos todos los días por esto y también vamos a llevar estas peleas al Encuentro Nacional de Mujeres en Salta.”