La eliminación de un organismo profundamente neoliberal, generado para controlar a las y los profesionales de la educación e introducir la injerencia del empresariado en los lineamientos de la educación pública de un país, debería implicar la desaparición total del concepto que le da vida.
Miércoles 29 de mayo de 2019
Como sabemos, en la administración de Enrique Peña Nieto se echó a andar una reforma educativa tirana, dictada por la OCDE y organismos empresariales, que afectó mucho a los docentes, pero en verdad vino a implantar un nuevo Sistema Educativo Nacional; imprimiendo un retroceso enorme en la educación de las y los mexicanos.
En este proceso, destacó centralmente la evaluación a los docentes que, junto con una perversa manipulación mediático-ideológica, intentaron instalar en la sociedad como el mecanismo para mejorar la educación, pues “el problema” se basaba en que no todos los docentes éramos aptos para ejercer nuestra labor.
Prometiendo conseguir cambios por medio de una evaluación obligatoria y cada cuatro años que definiría quien seguía en servicio y quién no; introduciendo así a la vida magisterial, la inestabilidad laboral y la precarización de una de las tareas más importantes y nobles de un país.
Para esta tarea de estricto control se utilizó el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), organismo encargado de coordinar el Sistema Nacional de Evaluación Educativa (SNEE), de diseñar y realizar las mediciones que correspondieran a componentes, procesos o resultados del sistema; de expedir los lineamientos a los que se sujetarían las autoridades educativas federal y locales para llevar a cabo las funciones de evaluación que les correspondieran, entre otras nefastas tareas que, como sabemos, se impusieron a sangre y fuero.
El INEE, “autónomo” del Estado pero no del Capital, abrió la puerta a la injerencia empresarial en la educación pública, ¿cómo? En el 2014 se incluyeron 11 organismos empresariales a su Consejo Social Consultivo, entre los que encontramos a la Coparmex y Mexicanos Primero.
Estos, gustosos, aportaron a la conformación del tipo de educación que debía impartirse en el país, justificando que el perfil educativo fuese de “calidad”, para garantizar que el futuro de México se adecúe a las necesidades empresariales, sus ganancias y privilegios. Pero esto fue en el sexenio de EPN y el Pacto por México.
Ahora, con la Reforma de la 4T ¿en realidad todo esto desapareció?
Como maestra, creo que no, pues la esencia del INEE prevalece y, peor aún, la 4T avanza con la doctrina neoliberal en sus agregados. En principio, nos lo muestra su artículo tercero fracción IX que dice:
"Para contribuir al cumplimiento de los objetivos de este artículo se crea el Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación, que será coordinado por un organismo público, descentralizado, con autonomía técnica, operativa y presupuestaria, de decisión y de gestión, con personalidad jurídica y patrimonio propios, no sectorizado…”, el Centro Nacional para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación.
Y el artículo prosigue mostrando sus tareas, entre las que destacan:
“a) Realizar estudios, investigaciones especializadas y evaluaciones diagnósticas, formativas e integrales del Sistema Educativo Nacional; b) Determinar indicadores de resultados de la mejora continua de la educación; c) Establecer los criterios que deben cumplir las instancias evaluadoras para los procesos valorativos, cualitativos, continuos y formativos de la mejora continua de la educación; d) Emitir lineamientos relacionados con el desarrollo del magisterio, el desempeño escolar, los resultados de aprendizaje; así como de la mejora de las escuelas, organización y profesionalización de la gestión escolar; e) Proponer mecanismos de coordinación entre las autoridades educativas federal y de las entidades federativas para la atención de las necesidades de las personas en la materia; f) Sugerir elementos que contribuyan a la mejora de los objetivos de la educación inicial, de los planes y programas de estudio de educación básica y media superior, así como para la educación inclusiva y de adultos, y g) Generar y difundir información que contribuya a la mejora continua del Sistema Educativo Nacional”.
Este nuevo Centro de AMLO es un órgano de igual estructura y cumple con, casi, las mismas funciones, pero va más allá aún que el INEE de EPN, ya que se le otorgan nuevas funciones a través de las que podrá: (c) Establecer los criterios, (d) Emitir lineamientos y (f) Sugerir elementos a los planes y programas de estudio; todo de la mano del empresariado que formará parte de su Consejo Ciudadano, que “contribuirá a la mejora educativa”, imprimiendo sus criterios en los términos de (antes) “calidad”, (hoy) “excelencia”.
Un párrafo aparte: evaluaciones punitivas ¿sí o no?
En la nueva reforma las evaluaciones a docentes, criterios de evaluación, así como los planes y programas educativos, serán pensados por “personal capacitado” y, este “nuevo” Centro, que por ser autónomo puede definir en qué sectores apoyarse para avanzar con su tarea, ha tomado la misma decisión que el viejo INEE, ya que se apoyará en instancias de evaluación privadas, como podría ser el conocido CENEVAL, que sumó suntuosas ganancias en los sexenios anteriores.
Confeccionando y aplicando evaluaciones entre otros servicios prestados, o empresas dedicadas a la evaluación, lo que nuevamente se convierte en un negocio redondo puesto que la iniciativa empresarial será la que manipulará la educación de nuestro país. Como señala en este video el maestro y doctor en pedagogía crítica, Lev Moujahid Velázquez Barriga, “…el carácter punitivo de la evaluación continúa porque sigue siendo hostigante de la labor docente, porque es pensada para el control (…) toda evaluación externa se impulsa desde la heteronomía, desde el ejercicio del poder, desde fuera, (…) con la intención de controlar sus prácticas pedagógicas, eliminar su libertad de cátedra…”.
Pero, ¿por qué el empresariado quiere meter sus manos en la educación?
Como ya hemos constatado los docentes, se ha buscado la transformación del ámbito escolar en función del adoctrinamiento capitalista, sacrificando de los contenidos educativos los factores culturales, sociales y humanísticos, y eliminando de las materias básicas un alto porcentaje de sus contenidos; por ejemplo, en Español sus 29 contenidos en el 2011 pasaron a ser 9 o en Historia se eliminó toda la historia antigua y con ello su carácter científico de concebirla.
Pero, las similitudes estructurales con el viejo INEE y el avance de este Centro en la injerencia sobre los criterios, lineamientos y planes y programas de estudio, me permiten ver que, para este “nuevo” organismo, la OCDE y el empresariado, la educación debe limitarse a lo básico para saber leer, escribir y comprender los manuales de trabajo en el futuro, generando mano de obra calificada y barata, al mismo tiempo que bloquear el acceso de las grandes mayorías al conocimiento crítico y social.
Por lo tanto, no basta con cerrar el INEE y colocar en su lugar un Centro, sino que esta figura debe desaparecer como tal del sistema educativo nacional.
Para las maestras y maestros que como yo, nos organizamos en la Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase, pero también para miles de maestros y maestras más, la educación debe estar al servicio del pueblo y debe ser la comunidad educativa (las escuela normales, universidades públicas, comunidades escolares entre docentes, estudiantes y padres de familia) la responsable de tomar las decisiones en la materia, así como definir el perfil de la educación de las y los mexicanos, y no que las empresas controlen la educación.
La lucha por una educación pública y gratuita debe continuar
Nosotros creemos que es necesario organizarnos escuela por escuela, junto a las madres y padres de familia, porque no podemos esperar que venga algún cambio positivo para las y los maestros o para la educación pública de la mano de quienes continúan con los planes de los organismos financieros internacionales, sino que tenemos que luchar para cambiarlo todo.
Si coincides con esta perspectiva, te invitamos a organizarte con nosotros en la Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase e ir construyendo juntos ese camino.
¡Por una educación al servicio del pueblo trabajador!
¡Defendamos la educación pública y gratuita!
*Luna Pérez es maestra de secundaria de la CDMX e integrante de la Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase
*Marcela Ríos es integrante de la Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase