La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados comenzó el debate sobre el proyecto de despenalización de aborto, con la presencia de los Ministros Claudia Pascual, Carmen Castillo, José Antonio Gómez y Ximena Rincón, de la Secretaría General de gobierno.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Miércoles 18 de marzo de 2015
Los miembros de gobierno señalaron los objetivos del proyecto y la posibilidad de avanzar a una legislación que permita a las mujeres decidir. Según la Ministra de Salud Castillo, al año se realizan aproximadamente 32 mil abortos. Las cifras presentadas por la Ministra de Salud contrastan con otros estudios, que hablan al menos de 120 a 160 mil abortos por año en Chile.
También aclaró que la llamada objeción de conciencia es individual y no institucional, respondiendo al rector de la Universidad Católica Ignacio Sánchez, que señaló que en las instituciones de esa red no se realizarían abortos.
Los diputados de la UDI, el partido del Penta-Casta, que reciben financiamiento millonario de grandes empresas y emparentados con la dictadura cívico-militar, indicaron su rechazo y también que el proyecto que quiere “despenalizar el aborto en general” en palabras de Gustavo Hasbún. Algo similar plantearon diputados de la Democracia Cristiana, que cuestionan la causal de violación. Recordemos que hace pocas semanas atrás el diputado Lorenzini acusó a las propias mujeres de “provocar” la situación de violación.
El aborto esconde una realidad de clases, que afecta a las mujeres pobres, trabajadores y de sectores populares, que recurren a métodos que ponen en riesgo su salud y sus vidas. También, la posibilidad de llegar a hospitales y ser denunciadas, enfrentando además los malos tratos que muchas veces se da en esto casos.
La Vocera del Congreso por una Educación No Sexista, Claudia Moreno, señaló que el aborto debe ser libre, seguro, legal y gratuito. Libre, para toda mujer que lo necesite. Seguro y gratuito, para que pueda ser realizado en hospitales y en condiciones seguras, legal porque no alcanza no despenalizar o no castigar a las mujeres, sino con garantizar este derecho.