El exvicepresidente de Obama, acusado de abusos y miembro del establishment del partido demócrata, se lanzó este jueves como candidato presidencial y competirá con Bernie Sanders.

Juan Andrés Gallardo @juanagallardo1
Jueves 25 de abril de 2019 13:32
Joe Biden lanzó este jueves su precandidatura presidencial por el partido demócrata para las elecciones de 2020. Competirá con una veintena de otros candidatos de los cuales el más fuerte oponente es Bernie Sanders, que hasta ahora estaba primero en las encuestas.
Aunque quiera dar una imagen de "outsider" y perfil bajo, el vicepresidente de Barack Obama es en este momento el candidato del estáblishment demócrata, con un historial de disciplina partidaria en las votaciones duras y varias denuncias de acoso, que salieron a la luz las últimas semanas.
The core values of this nation… our standing in the world… our very democracy...everything that has made America — America —is at stake. That’s why today I’m announcing my candidacy for President of the United States. #Joe2020 https://t.co/jzaQbyTEz3
— Joe Biden (@JoeBiden) 25 de abril de 2019
"Los valores fundamentales de esta nación... nuestra posición en el mundo... nuestra democracia... todo lo que ha hecho América -América- está en juego. Es por eso que hoy anuncio mi candidatura para la Presidencia de Estados Unidos", escribió Biden en su cuenta de Twitter.
El tuit del que fuera vicepresidente durante el mandato de Barack Obama (2009-2017) va acompañado de un vídeo titulado: "Joe Biden para presidente: América es una idea".
Con este anuncio, son ya 20 los aspirantes que han confirmado que lucharán por la candidatura demócrata para las elecciones de 2020.
Biden se vio envuelto en un escándalo las últimas semanas cuando salieron a la luz las denuncias de cuatro mujeres que dijeron haber sido acosadas por él en actos públicos. La defensa de Biden fue lo que se podría decir poco ortodoxa, y sin disculparse por los acontecimientos, reconoció que habitualmente tiene "contacto físico" con distintas personas.
En una declaración indefendible dijo que "A lo largo de mi carrera, siempre he tratado de establecer una conexión humana (con la gente), porque creo que esa es mi responsabilidad. Estrecho manos, abrazo a la gente, agarro a hombres y mujeres por los hombros y les digo, ’pueden conseguir esto’", y luego siguió prometiendo que a partir de ahora sería más "respetuoso" y tendría más en cuenta el "espacio personal" de la gente.
Sin embargo, el mayor problema para Biden será el de intentar aparecer como un outsider para competir contra Sanders, que hasta el momento lidera las encuestas. Si bien Biden es un político que aparece como "atípico" a los ojos de muchos de los votantes, y él mismo se da ese perfil, la realidad es que es un personaje del riñón del partido demócrata.
Para dar una idea en 2015, Biden declinó presentarse a las primarias para evitar competir contra la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton, que era la elegida por el establishment del partido.
Por otra parte, Biden presidía el Comité Judicial del Senado en 1991, cuando la afroamericana Anita Hill acusó de acoso sexual al entonces nominado como juez del Tribunal Supremo, Clarence Thomas. En ese momento Biden hizo testificar a Hill ante un panel compuesto exclusivamente por hombres blancos, lo que terminó con la confirmación del juez y la desestimación de la denuncia de acoso.
Con la controvertida confirmación de otro nominado al Supremo -Brett Kavanaugh- todavía reciente, Biden se disculpó en marzo por su gestión del caso de Hill, y lamentó "no haber encontrado una forma de darle la audiencia que merecía" en su comité.
Además, el exsenador ha sido acusado de contribuir, mediante su apoyo a leyes contra el crimen violento y la posesión de drogas, al sistemático sistema de encarcelamiento masivo de afroamericanos y pobres en EE.UU. Esta ley aprobada bajo la presidencia de Bill Clinton es la versión moderna de la segregación racial. También es criticado por haber apoyado en 1986 una ley que abrió la puerta a la venta de armas por correo e Internet.
En su cuenta oficial el reconocido periodista Glenn Greenwald publica un video de Biden de 1989 donde cuestiona a Bush padre por ser blando con el crimen y las drogas, y donde exige más penas y prisión para los "traficantes de drogas y los consumidores". Esta expresión de deseo es la que se hizo efectiva con la ley de Clinton de 1994.
Here's the national 1989 speech Sen. Joe Biden gave where he attacked President Bush 41 for being soft on crime and drugs, & demanded more prosecutions & prison for drug dealers & *users*: led not only to the 1994 Crime Bill but major escalation of the Drug War & Penal State: pic.twitter.com/sg36rV30Zz
— Glenn Greenwald (@ggreenwald) 22 de enero de 2019
Greenwald también muestra a Biden atacando a Bush por recortar la seguridad fronteriza, diciendo que "necesitamos más controles fronterizos y de inmigración para detener las drogas". Un discurso que hoy podría ser tranquilamente el de Trump.
Por último, como parte del establishment demócrata, Biden votó a favor de la guerra de Irak, que terminó con cientos de miles de muertos y millones de desplazados.
Como vicepresidente de Obama fue cómplice de las deportaciones masivas de inmigrantes y del uso indiscriminado de drones en el asesinato de civiles en misiones secretas en medio oriente.
Si bien su presentación formal se realizó este jueves, las encuestadoras empezaron a medirlo desde la semana pasada y lo sitúan inmediatamente detrás de Bernie Sanders, y por arriba del alcalde de South Bend (Indiana), Pete Buttigieg, la senadora Kamala Harris y Beto O’Rourke.

Juan Andrés Gallardo
Editor de la sección internacional de La Izquierda Diario