La población en general tendrá que ajustar sus perspectivas ante una covid que sigue al alza y obliga a extremar precauciones y el retraso de la llegada de las promisorias vacunas hasta por tres semanas.

Raúl Dosta @raul_dosta
Miércoles 20 de enero de 2021
El informe diario del seguimiento estadístico a la pandemia se da en el marco del avance de los contagios del virus, con un moderado 3% pero sigue incrementando los contagios y las muertes por covid-19.
Así la cifra de defunciones por la pandemia ha llegado a 142,832 producto de las 1,584 pérdidas registradas el día de hoy; de acuerdo con la información de la secretaría de Salud en la conferencia vespertina.
Por otra parte, los 18,894 contagios registrados este martes 19 de enero elevan la cantidad de casos acumulados a 1,668,396. Así, el crecimiento moderado de la pandemia de 3% se combina con una reducción del 10% de los casos recuperados lo cual da un margen más reducido a la atención hospitalaria.
En dicho rubro estados como Ciudad de México y Guanajuato son los que más dificultades presentan, al tener 86% de camas ocupadas en sus hospitales. Junto con Estado de México, Hidalgo, Puebla, Nuevo León, Morelos y Nayarit, son las entidades con situaciones más preocupantes, pues esas últimas están por encima del 70% de ocupación. En el caso de las camas con equipo de asistencia respiratoria, Ciudad de México, Estado de México y Nuevo Léon son los más saturados.
Ante este panorama poco halagüeño, las esperanzas puestas en el proceso de vacunación universal sufieron un serio tropiezo con el anuncio de la reconfiguración de los planes de entregas de Pfizer que harán que se atrasen por lo menos tres semanas sus envíos. Las dosis recibidas hasta la fecha (este 19 de enero llegaron 219,385 dosis) apenas alcanzarán para cubrir la vacunación de los trabajadores de la salud.
Los adultos mayores que ya se hacían ilusiones, tendrán que esperar unas semanas, contrario a lo que algunos medios anunciaron de que se les empezaría a vacunar, con fines de proselitismo político este viernes, una versión denunciada y desestimada por López-Gatell respondiendo a una pregunta "a modo".
Malabares ante la escasez
Ante la carencia de dosis suficientes para aplicar la segunda dosis en tiempo y forma, de acuerdo a como nos lo había platicado López-Gatell, es decir, aplicar esa segunda dosis a los 21 días, el funcionario de Salud ha cambiado de parecer.
Ahora nos dice que se puede extender hasta 28 días la distancia entre las dos aplicaciones sin que haya ningún inconveniente. Pero también, para ir preparando el terreno para una situación más difícil, invocó a la Organización Mundial de Salud, la cual, según López-Gatell, permite que el espacio entre dosis se alargue hasta por 42 días.
Esto no suena nada bien toda vez que en fechas próximas no se tienen perspectivas de recibir las vacunas de otros fabricantes. La disponibilidad de dosis de vacunas según los planes de la 4T son como sigue:
- 34.4 millones de Pfizer
- 35.0 millones de Cansino
- 77.4 millones de Astra-Zéneca (a envasarse en México)
- 29 millones de Sputnik V (aún no se concreta el contrato)
- 22 millones de Jansen (tampoco hay contrato)
El volumen es impresionante, pero desafortunadamente no contamos más que con las prometidas con retraso por Pfizer, mientras que las que se fabricarán conjuntamente entre México y Argentina tardarán algo más pues los primeros 5 mil litros del medicamento, correspondiente a un millón de dosis, se terminará de envasar en el mes de marzo.
Para justificar los problemas que la administración sanitaria enfrenta en estos días López-Gatell recurrió al tema de la extrema desigualdad que se viene desarrollando estructuralmente desde los 80’s, refiriéndose sin decirlo, a los gobiernos neoliberales, a quienes su jefe AMLO le encanta, no sin poca razón, echarle la culpa de lo mal que la estamos pasando ahora.
Pero para afrontar las penurias de hoy, entre las crisis pandémica y económica no nos sirve mucho voltear al pasado discursivamente sin cambiar radicalmente las cosas. O dejamos de obedecer las reglas impuestas por el imperialismo dominante, pagando puntualmente la deuda externa, entregándoles casi gratuitamente los recursos naturales y la mano de obra semiesclava y sirviendo como policías migratorios reprimiendo a los migrantes centroamericanos, o la 4T pasará a la historia como continuidad del pasado.
Los de abajo tenemos que tomar nota de ello, porque tarde o temprano tendremos que enfrentar, en forma independiente de los partidos del congreso, de la burocracia sindical y de los empresarios, tareas como desplegar un programa de emergencia ante la actual crisis, que empiece por arrancar un aumento de emergencia al sector salud financiado con el no pago de la deuda externa -con la ayuda imprescindible de los pobres y explotados del otro lado de la frontera-, impuestos progresivos a las grandes fortunas y con la reasignación de las partidas presupuestarias destinadas a las fuerzas armadas para que se apliquen al combate de la pandemia.