Marcela Cubillos profundiza represión y declara que “Carabineros estará dentro de los locales en donde se rendirá la prueba”. Sus medidas no hacen más que romper el clima de tranquilidad que necesitan los estudiantes para rendir la prueba, demostrando una vez más que este filtro es un proceso ilegitimo y viciado
Viernes 24 de enero de 2020
Luego del “Boicot” que se llevó a cabo en plena rendición de la PSU, el Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional (DEMRE) decidió suspender la prueba en las diferentes sedes donde se desarrollaron manifestaciones por parte de estudiantes y jóvenes que se oponen a que siga existiendo esta prueba segregadora de ingreso universitaria. Una de las alternativas entregadas por el DEMRE fue aplicar nuevamente esta prueba a los estudiantes que no pudieron rendirlas y así también, la eliminación de la prueba de Historia, Geografía y Ciencias Sociales.
Además, siguiendo con la línea represora impuesta por el gobierno de turno, DEMRE informa que 86 estudiantes quedan inhabilitados para rendir la PSU por haber participado de las manifestaciones, siendo también afectados los voceros de la ACES Victor Chanfreau y Ayelén Salgado.
Cuando faltan tres días para que se aplique la “segunda tanda” de la PSU 2020, la Ministra de Educación Marcela Cubillos, manteniendo su misma displicencia hacia los estudiantes, afirma que “es fundamental que los jóvenes puedan ejercer el derecho que se les quitó al rendir la prueba en paz” destacando que “Carabineros estará dentro de los locales en donde se rendirá la prueba, evidentemente ellos por ley pueden actuar cada vez que exista un delito”. Por consecuencia, Carabineros podrán actuar en salas de rendición a petición del DEMRE.
Lo planteado por la ministra es un hecho grave y se contrapone a lo que tanto pregona. Pide que la aplicación de la PSU sea en paz, pero impone la presencia de Carabineros siendo esta una medida totalmente represiva, rompiendo así el clima de tranquilidad que necesitan los estudiantes para rendir la prueba.
Esto es otra muestra de que en Chile estamos viviendo una dictadura. Desde que Cubillos asumió la cartera de educación, solo ha demostrado su incapacidad de dar soluciones a las problemáticas, creando leyes represivas e impulsando una ofensiva hacia los estudiantes que se manifiestan y movilizan en contra de este sistema educativo decadente. La ministra sigue sembrando tempestades.
Es imperante que los actores del sector educativo, especialmente el Colegio
de Profesores quien ha tenido una tibia participación en este proceso, se
manifiesten y trabajen de forma coordinada y desde las bases, para organizar un plan de lucha para terminar con esta prueba segregadora que solo avala la educación de mercado.