Se llevó a cabo una asamblea abierta para discutir la situación de la juventud en el marco de las cifras crecientes de asesinatos narcos y policiales, que llevan las cifras a la friolera de un asesinado por día desde que comenzó 2015, en la ciudad. Luego de diagnósticos y denuncias que salieron como resoluciones convocan a un nuevo encuentro la semana próxima.
Sábado 24 de enero de 2015

El jueves pasado se llevó a cabo una asamblea sobre la situación de la juventud en Rosario. Participaron trabajadores de diferentes dependencias estatales, militantes del PTS en el FIT, de organizaciones como Causa y Patria Grande, entre otras, gremios y ciudadanos independientes. En el encuentro se discutieron diferentes análisis y diagnósticos de la triste realidad por la que se encuentra atravesada la clase trabajadora y la juventud de la ciudad. La Izquierda Diario viene reflejando en notas anteriores el altísimo nivel de violencia y de represión con el que comenzó el año 2015. En los primeros 15 días de enero, hubo 12 muertos de los cuales 7, eran menores de 24 años.
Entre las resoluciones que expresó la Asamblea de Niñez y Juventud luego de la reunión se destaca que los distintos expositores fueron relatando sus vivencias cotidianas, evidenciando la sensación de impotencia -cuando no de bronca- ante las situaciones de desidia y explícita violencia que vivencian en los barrios cotidianamente. De esas intervenciones, fue emergiendo una certeza y una denuncia: la muerte de los jóvenes no es consecuencia de la ausencia, la debilidad o la disfuncionalidad del Estado, sino de un Estado represivo y asesino. Es así que los jóvenes y niños carecen de vínculos regulares con las instituciones o programas estatales, a excepción de su relación cotidiana y problemática con la policía provincial y, hasta hace poco, la Gendarmería.
En la misma línea, se remarcó la necesidad de luchar contra el estigma social que recae sobre los barrios rosarinos, donde habita la clase trabajadora. En este sentido, resulta imprescindible afrontar la estigmatización y criminalización construida a través de los medios de comunicación masiva. Ante el relato mediático que crea en el imaginario social un estereotipo de la juventud de los barrios vinculada estrictamente a actividades delictivas, resulta urgente recuperar y fortalecer la identidad trabajadora de sus habitantes.
En otro aspecto, se destacó la importancia de profundizar la organización junto a familiares de cada uno de los jóvenes asesinados, a fin de fortalecer los lazos para trabajar en la búsqueda de justicia. El lunes a las 19 en San Lorenzo 1879 se convoca a una nueva reunión para armar un documento colectivo donde declararan una política ante la situación diagnosticada, quedará abierta la participación a todos los familiares de víctimas de la violencia que atraviesa hoy la ciudad de Rosario y alrededores. A continuación se volverán a reunir el miércoles donde se resolverán las actividades concretas que llevarán a cabo.