Hernán Ramírez Rurange se disparó este jueves en la madrugada en su domicilio en Las Condes y murió en el Hospital Militar. Acababa de recibir condena por el secuestro y homicidio del agente de la DINA Eugenio Berrios.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Jueves 13 de agosto de 2015
La semana pasada la Corte Suprema condenó a 14 militares por el asesinato de Eugenio Berrios, quien era un químico y agente de la DINA que fue asesinado. Ramírez Rurange fue condenado a 10 años y un día de prisión por secuestro y asociación ilícita.
Eugenio Berrios nación en Santiago en 1947, fue un bioquímico que durante la dictadura integró la Dirección Nacional de Inteligencia, uno de los principales organismos de represión durante los primeros años de la dictadura, a cargo del represor Manuel Contreras, condenado a más de 500 años de cárcel por sus crímenes.
Berrios estuvo implicado según distintas informaciones, en un proyecto de fabricación de gas sarín, que se usaría contra los opositores políticos a la dictadura y que según el agente Michael Townley, se intentó usar con Orlando Letelier. También se señala que habría estado relacionado con casos de narcotráfico, que servían para financiar la DINA.
Luego de la transición pactada a la democracia, Berrios se fue a Uruguay en el año 1991 ante la posibilidad de ser llamado a declarar en el caso del asesinato de Letelier, junto a otros ex agentes que huían como Carlos Herrera Jiménez, implicado en el asesinato de Tucapel Jiménez.
En ese país vivió un tiempo, amparado en redes de protección de ex agentes, pero fue secuestrado en 1992 y su cuerpo apareció tres años después en una playa cerca de Montevideo, con dos impactos de bala y amarrado.
Ramírez Rurange fue un general cercano a Pinochet, que ocupó distintos cargos durante la dictadura e incluso se señala que estuvo implicado en la salida de Berrios de Chile, como parte de las políticas de protección a ex agentes represores.
Además de Ramírez Rurange, fueron condenados la semana pasada Arturo Silva Valdés a 15 años y un día de presidio, por secuestro y homicidio, además de 5 años y un día por asociación ilícita y sin beneficios. A 10 años y un día de pena efectiva, fueron condenados Eugenio Covarrubias Valenzuela, Jaime Torres Gacitúa, Manuel Provis Carrasco, Pablo Rodríguez Márquez y Raúl Lillo Gutiérrez, Eduardo Radaelli Copolla, Marcelo Sandoval Durán, Nelson Román Vargas, Fernando Torres Silva, Tomás Casella Santos. Y Manuel Pérez Santillán y Wellington Sarli Pose fueron sentenciados a cinco años de presidio por cómplices de secuestro y 60 días por asociación ilícita.