El informe de la derecha analiza la posibilidad de este pacto electoral con el Partido Republicano, donde RN y Evópoli no tuvieron reacciones positivas, a pesar de eso trabajarán en esa unidad.
Domingo 6 de diciembre de 2020
La derecha posterior al plebiscito, dejó ver la profundidad de la crisis que viven como sector, donde no han terminado de recuperarse del aplastante triunfo del Apruebo, que expresó el ánimo de millones quienes buscaron echar abajo la herencia de la dictadura y que precisamente pone en jaque sus intereses.
Las vergonzosas y miserables cifras de aprobación del gobierno encienden las alertas, evidenciando la dificultad de la derecha para concretar acuerdos dentro de su coalición, sobre todo en medio de este proceso. Aún así, se avecina la elección de constituyentes y buscarán participar por mantener su poder de veto bajo el quórum de los ⅔.
De camino a esto, varias son las posiciones del qué hacer para garantizar el éxito electoral de este sector, donde J.A Kast, no dudó en pronunciarse haciendo un llamado a un frente común de la derecha, aludiendo que había que recuperar el alma de Chile y defender la integridad de la Patria.
A pesar de que el Presidente se suma al llamado de unidad de su coalición e instó a enfrentar el proceso con una única lista, las reacciones en RN y Evópoli, muestran lo contrario, ya que a pesar de que han buscado analizar a través de informes cuál sería el impacto de la alianza electoral con el partido ultraderechista, no logran unificar al sector.
Se encuentran de cara a un gran desafío, si es que su objetivo es mantener lo más posible los aspectos más miserables de la Constitución y todo lo que implica la herencia de la dictadura, se la jugarán usando todas las maniobras posibles con los métodos anti democráticos que rigen este proceso, así como también las alianzas con los viejos sectores de la Concertación buscando puntos de acuerdo.
¿Cuál camino podría seguir la clase trabajadora frente a los ataques de estos sectores?
La derecha de Chile Vamos, en medio de su débil estado, busca aliarse incluso con los sectores de ultraderecha, como el Partido Republicano, de J. Antonio Kast, quien no duda en reivindicar ideas que se oponen totalmente a las demandas del derecho a salud, educación, pensiones y vivienda, que fueron motores claves en la rebelión popular y que buscan perpetuar la herencia de la dictadura.
Las fuerzas ya no se deben seguir depositando en el “camino constitucional”, como lo hacen el PC y el Frente Amplio, que dirigen amplios sectores de trabajadores como la CUT, el Colegio de Profesores, prefieren mantenerlos en tregua con el gobierno, confiando más en la cocina de los partidos del régimen que en la fuerza organizada de las y los trabajadores.
Debemos seguir movilizándonos por las demandas que fueron motor de la rebelión y por la libertad por la y los presos políticos de la revuelta, por el juicio y castigo de los represores, poniendo fin a la impunidad.
A pesar de que denunciamos las trampas y trabas del proceso constituyente, donde los sectores más conservadores y reaccionarios buscarán ganar terreno con sus ideas, creemos que debemos participar con una posición de independencia política, usando ese espacio que le habla a millones, para seguir denunciando las trampas, pero también haciendo un llamado a la movilización de la clase trabajadora, en base a la auto-organización con comités y asamblea que coordinen las acciones que se vayan viendo necesarias para avanzar en la conquistas de nuestras demandas.