En la conferencia de hoy, aseguran que la saturación hospitalaria "es estable" cuando hay gente en los pasillos en espera. Ante el incumplimiento de Pfizer, anuncian la vacuna rusa. AMLO "se recupera bien".

Raúl Dosta @raul_dosta
Miércoles 27 de enero de 2021
En la conferencia de la secretaría de Salud, esta vez atendida por el dr. Alomía, se informó que el número de muertes es de 152,016 al día de hoy mientras que el número de contagios confirmados llegó a 1,778,905.
El índice de positividad ha bajado 4 puntos porcentuales, está en 41%, en comparación con el pico (45%) del domingo pasado. En cuanto a la letalidad, esta se encuentra en 6%, es decir, 6 de cada 100 contagios confirmados termina en defunción.
Mientras los estragos de la pandemia siguen asolando al país, con una tendencia de incremento moderado, por más que Alomía insista en un recorte de del 8% quien se enfoca en un pequeño periodo reciente. El avance se hace notar más en los grandes núcleos de población en cuanto al tema de la saturación hospitalaria que afecta a una decena de estados que oscilan alrededor del límite bajo establecido por las mismas autoridades sanitarias.
Lo preocupante es que algunas de dichas entidades se mantienen al borde del colapso, con porcentajes superiores al 80%. El peor caso es CDMX con 89%, que ha tenido que tomar medidas extraordinarias para no declararse sin camas disponibles.
Así, en cuanto a camas convencionales, se reporta que CDMX tiene 89% de ocupación, seguido de Guanajuato con 85%, Edomex con 84%, Hidalgo con 82% y los estados de Puebla y Nuevo León con 80% de ocupación. En el caso de las camas con ventilador, CDMX, Edomex y Nuevo León, son los más afectados.
Lo que hay que resaltar es que para la secretaría de Salud este problema "se mantiene estable", es decir, tantas semanas al borde del colapso, en vez de preocuparnos hay que normalizarlo y acostumbrarnos a esa estabilidad.
Sin embargo el problema de la saturación hospitalaria ya repercute en los nuevos pacientes que han tenido que esperar horas al interior de una ambulancia hasta que se desocupe una cama, una situación desoladora, pues el nuevo paciente está sufriendo por sus malestares y además porque está a la expectativa de que alguien sea dad de alta o muera.
La respuesta práctica que han dado tanto el gobierno de Claudia Sheinbaum como el IMSS, es que hay que adelantar las declaraciones de alta de los pacientes menos afectados, lo cual es un riesgo que puede ser mortal, pues no se puede establecer a ciencia cierta la evolución del virus en el cuerpo de cada persona en tratamiento. La situación es grave cuando los pasillos de urgencias comienzan a llenarse de gente en espera de atención médica.
Escasez de vacunas
La esperanza de millones de recibir una vacuna que pudiera aminorar el peligro pandémico tiene que esperar por los manejos de la farmacéutica Pfizer hasta fines de marzo, en cuanto se reinicien los embarques con las vacunas prometidas -sólo llegó uno con una cantidad cercana al medio millón de dosis antes de reducirse dramáticamente el suministro-. Las que serán proveídas por Liomont de México, encargada de envasar la vacuna hecha en Argentina, cuando más cerca, estarían disponibles a fines de marzo.
Por ello, ante la ansiedad de la gente por la vacuna, las autoridades de salud tienen que buscar nuevas noticias alentadoras. Por un lado el subsecretario López-Gatell anuncia que Pfizer, entregará a México a través del mecanismo para el reparto equitativo de vacunas en el mundo, Covax, de la Organización Mundial de la Salud, un millón 250 mil vacunas, lo malo es que no se sabe para cuándo.
Otra opción para que la libre López-Gatell ante la desesperación social, amén de los ataques mediáticos y de políticos despistados, es la posible llegada de la vacuna Sputnik-V, creada en Rusia y que estaría disponible en un corto tiempo, sólo le falta la venia de la Cofepris. También se confirma que el presidente AMLO, que muchos lo situaron en el Hospital del Instituto Nacional de Nutrición, está recuperándose en Palacio y goza de cabal salud.