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Red Internacional
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OPINIÓN. Secundarias contra el medioevo

Bergoglio salió a comparar a las pibas que peleamos por aborto legal con el nazismo, un salto en el ataque contra el movimiento de mujeres de la máxima autoridad de una institución medieval. Las pibas de No Vamo A Calmarno, le contestamos. Vamos por el aborto, y por mucho más.

Paula Cabral Estudiante secundaria | Ciudad de Buenos Aires

Lunes 18 de junio de 2018 10:17

En el marco del momento histórico que estamos viviendo, Bergoglio no hizo esperar su "punto de vista" sobre la legalización del aborto. La cabeza de una de las instituciones más nefastas de la historia comparó la autonomía de las mujeres sobre sus cuerpos con el nazismo.

Hay que destacar el nivel de hipocresía que contiene esta declaración, ya que en su momento la Iglesia fue cómplice de este mismo régimen. Y sin ir más lejos, eran los curas “pro vida” los que bendecían las torturas y violaciones que ocurrían en la ESMA o Campo de Mayo.

El "papa de los pobres" nos sigue demostrando todos los días que el solo hecho de usar zapatos sencillos no lo hace menos responsable de ser el líder de la misma institución que amenazó a hijos de algunos diputados para que votaran en contra de la ley de interrupción voluntaria del embarazo.

Iglesia y Estado, un sólo corazón

Si la Iglesia parásita sigue en pie, es porque es mantenida por los subsidios millonarios que el Estado argentino le otorga, que fueron decretados por Videla en la dictadura del 76, y todos los gobiernos, incluso el kirchnerismo, mantuvieron. Esa plata que podría ir para educación o salud, va a los bolsillos de curas que ganan 4 veces más que una docente.

Los que ahora son “pro vida”, son parte responsables de la decadencia del país y la dependencia nacional, quieren volver a la Edad Media. Son los que se opusieron al divorcio al matrimonio igualitario, al voto femenino, a la educación laica, y apoyaron todos los golpes de Estado.

Si hoy no hay educación sexual en los colegios, es porque la Iglesia se encarga de impedir que la ley se aplique. En colegios laicos de Jujuy, reparten biblias en los recreos, en Catamarca y Córdoba persiguen a las estudiantes que usan el pañuelo verde. Por eso decimos que para que haya ESI tiene que haber separación de la iglesia del Estado.

No se va a caer, lo vamos a tirar

A Bergoglio le decimos: las estudiantes secundarias no vamos a quedarnos calladas.

Sabemos que a las mujeres nadie nunca nos regaló nada, por eso vamos a seguir luchando en las calles para que la ley del aborto se apruebe en senadores. No podemos cantar victoria ni bajar la guardia con la media sanción, tenemos que redoblar la apuesta en respuesta a la gran influencia eclesiástica sobre la cámara. Porque sin aborto legal, no hay ni una menos.

Entendemos que el capitalismo amplifica y reproduce al patriarcado, porque ellos sacan provecho de la opresión de las mujeres. Porque son las primeras en ser despedidas y las últimas en ser contratadas, las que cobran menos por la misma tarea, tienen las peores condiciones de trabajo y muchas son sostén de familia. Los empresarios se aporvechan del patriarcado para pagar menos salarios y sacar más ganancias. La expresión más brutal de esta relación son las crisis. Cuando los empresarios descargan sus crisis sobre la clase trabajadora y los sectores populares, las primeras en ser golpeadas son las mujeres, las más pobres entre las pobres y las primeras en tener que salir a limpiar casas o cuidar chicos ajenos, por haber perdido su puesto de trabajo.

Desde No Vamo A Calmarno, sabemos que con el derecho al aborto no se consigue la igualdad de género, porque la igualdad ante la ley no es la igualdad ante la vida. Esto es sólo el principio. Queremos terminar con la opresión a la mujer y con todas las opresiones, y no vamos a parar hasta lograrlo. Vamos a pelear junto con nuestras compañeras trabajadoras, porque ellas tienen la fuerza para cambiarlo todo, y compañeros varones, por cada derecho que podamos arrancarle a este sistema, pero a la vez queremos construir una gran agrupación de las y los estudiantes que luche por cambiar esta sociedad de raíz en unidad con la clase trabajadora. Esta es nuestra pelea, te invitamos a sumarte.