Un informe de la UCA dice que sólo un 44 % de la población económicamente activa tiene "pleno trabajo". El resto está subocupado, en negro o vive de changas. Mujeres, jóvenes y trabajadores de nivel educativo bajo, los que más sufren esta situación.
Lunes 22 de abril de 2019 21:56
La precariedad del trabajo en Argentina es abrumadora según datos del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.
El informe recientemente publicado, referido al tercer trimestre del 2018, dice que "sólo el 44,1 % de la población económica activa de 18 años y más logró acceder a un empleo pleno de derechos. Mientras que el 9,9% de esta población se encontraba abiertamente desempleado y el 18,6% sometida a un subempleo inestable (realizando changas, trabajos temporarios o no remunerados). Al mismo tiempo,el 27,2% contaba con un empleo regular pero precario(sin aportes)."
El informe, además, sostiene que "se identifica a las mujeres, los jóvenes y los trabajadores de nivel educativo bajo como los que poseen más inconvenientes en la obtención de un empleo pleno de derechos".
Las diferencias también se acentúan en el ingreso que recibe cada sector. Mientras que el año pasado el ingreso mensual promedio de los ocupados fue de $ 17.454, el de los trabajadores precarios fue de $ 10.283, un 41 % menos.
Y mucho menos que los trabajadores ocupados del sector privado, que recibieron en promedio $ 24.985 mientras que el promedio del sector público se ubicó en $ 22.987.
Los datos muestran un crecimiento del empleo precario al calor de la crisis. Probablemente los datos de inflación y desempleo de los últimos meses acentúen aún más estos números en el primer trimestre del año.
Para salir de la crisis la única salida real es romper efectivamente con el régimen del FMI como propone la izquierda.