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GÉNERO Y SEXUALIDADES. Senado aprueba cambio de sexo legal exigiendo evaluación psicológica

Este martes, fue ratificado el proyecto de Ley de Identidad de Género, donde se abre la posibilidad a que las personas trans puedan optar a cambiar su sexo, sin embargo, se establecieron ciertas restricciones.

Viernes 9 de junio de 2017

Durante el reciente martes, se dio inicio al debate y votación en el Senado respecto al proyecto de Ley de Identidad de Género, tras el segundo informe sobre la discusión que se generó en la Comisión de DDHH.

Si bien, la iniciativa busca que las personas trans puedan manifestar legalmente su identidad conforme con la que se sienten identificadas, hoy se busca que este proceso sea ratificado previamente por un informe psicológico de la persona afectada; además de otorgarle dicho derecho a niños y niñas solo con el expreso consentimiento y seguimiento de sus padres.

Una de las discusiones y demandas más importante que ha levantado el movimiento de la Diversidad Sexual en el último tiempo, ha sido la necesidad de una Ley de Identidad de Género (LIG), que le permita a personas trans vivir legalmente con el género con el cual ellas se identifican. Toda esta discusión ha surgido en base a la violencia, discriminación y humillaciones que sufren hoy las personas trans en los distintos espacios que habitan y se desenvuelven, principalmente, en aquellos lugares e instancias donde su Identidad Autopercibida no guarda relación con sus documentos identificativos.

Transcurridos ya cuatro años desde que el proceso de discusión se haya iniciado en el parlamento, distintos partidos de la derecha chilena han buscado estancar y obstaculizar el proceso de discusión en el parlamento. ConcretamentE, Andrés Allamand de RN levantó la propuesta en que terceros pudieran oponerse al ejercicio del derecho que plantea la Ley de Identidad de Género, buscando que los sectores más conservadores decidieran sobre la identidad de las personas trans. Asimismo, Juan Antonio Coloma (UDI) manifestó en la última discusión en el parlamento que “aquí se habla de variedad para entender el concepto del género, lo que me parece un error muy grave. Se está reemplazando lo biológico por lo psicológico, y no sé si son sinónimos. No conozco lógica en la cual eso sea permitido. Creo que se está haciendo un cambio sustancial para entender a la persona”, afirmó. Es este mismo último discurso el más fuerte que ha levantado la derecha, planteando la “Biologicidad del Género”, postura fundamentalista que no da cuenta de la precarización de la vida de personas trans, que debido a su condición no se les permite estudiar o trabajar en el esfera de lo público.

Jacqueline Van Rysselberghe, presidenta de la UDI, señaló respecto al proyecto: “Esta propuesta parece desconocer un dato objetivo, que es el sexo biológico de las personas. Esto implica una carga genética, órganos sexuales, diferencias hormonales. Bajo esta ley se tiende a considerar la corporalidad humana como algo accidental, como un mero instrumento de la expresión de la conciencia personal”, manifestó. También señaló que “de la sexualidad se desprenden relaciones básicas que fundan la familia y la sociedad. Se desprenden la maternidad y la paternidad, el vínculo conyugal, elementos que pueden ser difícilmente desconocidos”, lo que dilucida en el fondo la defensa ideológica que realiza la derecha respecto a los valores más conservadores de la sociedad y de la familia.

Debemos reconocer que es un paso importante, el cual no ha estado exento de obstáculos y de “batallas”que hemos dado todos los que aspiramos y promovemos cambios reales profundos en la Sociedad, hacia la conquista de los derechos de personas trans y de toda la diversidad sexual. Sin embargo, se les sigue vulnerando al poner en duda su propia identidad. Se les exige un informe “Psicológico y Psiquiátrico” llevado a cabo por profesionales, patologizando su condición y poniéndola en duda, cuestionando su “Autopercepción” que en definitiva es la única y real prueba para un diagnóstico en personas Transgénero/Transexuales. Las personas trans necesitan no solo una ley que les permita cambiar legalmente su género, sino una también que les permita asegurar la no discriminación laboral y educativa.

La discriminación hoy es una realidad para personas trans. A menores de edad se les niega la posibilidad de estudiar por su condición y a trabajadores se le impone en el trabajo un rol del cual no se sienten parte, violentándolos sistemáticamente. Necesitamos un movimiento de la diversidad sexual que con la fuerza de la movilización en las calles permita a las personas trans imponer su agenda de derechos y para que así los parlamentarios corruptos, fundamentalistas y conservadores no decidan por nosotras y nosotros. Esta es el desafío que tenemos desde la agrupación Pan Y Rosas y el cual seguiremos buscando levantar.

Por Ignacio Ocampo, militante de Vencer, y Daniella Cabrera, militante de Pan Y Rosas