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Sergio Berni felicitó a los que reprimen obreros y persiguen pibes

El ministro de Seguridad de la Provincia junto al intendente tigrense Julio Zamora reconocieron a oficiales de la Policía Bonaerense de la zona norte por su “labor” durante este año. Un homenaje para fortalecer la represión a la protesta y la persecución a la juventud.

Rodrigo Lescano

Rodrigo Lescano Redacción Zona Norte Gran Buenos Aires @lescano559

Viernes 20 de diciembre de 2019 13:44

En el marco del Día de la Policía de la provincia de Buenos Aires, el Municipio de Tigre realizó ayer un acto para reconocer a más de 200 agentes que desempeñan sus labores en el distrito y en los partidos vecinos de San Fernando y San Isidro.

Homenajear a una institución como la bonaerense cómplice de las redes de trata, del narcotráfico, autora de los crímenes por gatillo fácil y especialista en la represión a la protesta obrera y social tiene un solo fin: fortalecerla para que siga haciendo lo recién mencionado.

Un homenaje y una presencia nada casual

Este reconocimiento a los agentes se dan en uno de los centros industriales del país, y en presencia del militar carapintada, xenófobo y represor de obreros Sergio Berni, ahora ministro de Seguridad. El lugar y la visita del ministro no es nada fortuita.

En Tigre se alojan las multinacionales más importantes que trabajan en el país. Mondelez, Volkswagen, Ford, Metalsa conviven con logísticas y pymes. Todas ellas son formadoras de precios y en los últimos años han aplicado con la complicidad de las burocracias sindicales despidos, suspensiones y medidas de flexibilización laboral.

En esta zona también se desarrollaron en ellas los principales conflictos obreros de los últimos años. Kraft Terrabusi (ahora Mondelez Planta Pacheco), Lear, Volkswagen, Metalsa son algunos de los que demostraron que se puede resistir los ataques de las empresas contra sus trabajadores.

Berni tiene experiencia en enfrentar conflictos obreros. Reivindicó haber desalojado “más de 2.500 piquetes en 4 años” cuando era Secretario de Seguridad durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Bien lo saben los trabajadores y las trabajadoras que enfrentaron salvajes represiones a su mando, cuando peleaban contra los despidos en Lear en 2014. En este conflicto laboral, envió infiltrados. Las fotos del famoso “gendarme carancho” y del “canoso con barba” recorrieron el mundo.

La policía es el brazo armado del Estado que los gobiernos no dudan en utilizar para derrotar luchas, reprimir manifestaciones y así, conservar privilegios a costa de la represión. En el reconocimiento el jefe comunal afirmó: “Desde el Municipio seguiremos aportando inversión y herramientas para el desarrollo de nuestro Sistema de Protección Ciudadana, y trabajando en conjunto con el gobierno de la provincia para una mejor prevención de la seguridad en Tigre”. Una clara señal de que fortalecerán estas instituciones en defensa de los intereses de las patronales. Una señal que pone en peligro los derechos humanos, especialmente los de los jóvenes de los barrios humildes.

Vecinos de segunda

“Quiero felicitar a todos los efectivos que diariamente desempeñan con entrega y vocación el trabajo de patrullar nuestras calles y dar respuesta a las demandas de vecinos y vecinas”, señaló Zamora en el acto. Lo que no dijo el intendente es a que vecinos responde sus demandas.

Los vecinos de la localidad tigrense Las Tunas fueron reprimidos en junio por esta fuerza cuando trataban de evitar que un adolescente habitante de allí sufriera un linchamiento por un crimen que no había cometido. Participaron 20 patrulleros y la balacera policial dejó varios heridos.

El pasado 28 de mayo de este año en la localidad vecina de Ricardo Rojas, sin ningún tipo de explicación, amenazaron con sus armas y se llevaron detenido a Emmanuel Aguierre, no sin antes golpearlos a él y a su madre Carina Paiva. Lo hicieron acompañados como siempre por el COT (Centro de Operaciones de Tigre), la policía local diseñada por Sergio Massa. Emmanuel y Carina se encontraban en la vereda de su casa. Ante la indignación de los hechos, algunos vecinos intercedieron. A esto ambas policías respondieron con más represión. Eran nueve los patrulleros en el lugar de los hechos.

En Las Tunas, Ricardo Rojas y Los Troncos del Talar viven obreros, amas de casa, trabajadoras de la limpieza, changarines, trabajadores de oficio y desocupados. Allí el hostigamiento y persecución a los pibes de gorra en la calle, haciendo abuso de poder con total impunidad es una de las principales tareas de los “homenajeados”. Víctimas que prefieren reservar su identidad por seguridad, han dado testimonio de que se los para sin motivos, sumando una nueva modalidad la de fotografiar a los pibes mientras son requisados.

Mujeres contaron que han recibido violencia física en sus partes íntimas y manoseos, por parte de policías mujeres mientras las cacheaban contra el patrullero. Estas escenas no tienen nada que envidiarle a las que se vivían en las razzias de los 90.

En estas localidades es donde la crisis económica y social es más profunda. El acceso a la vivienda, a la salud y a la educación todavía no se ha resuelto allí. Pero esas demandas parecen no importar para el alcalde peronista ni al ministro elegido por Kicillof.

Vecinos de primera

Sin embargo, las demandas de otros vecinos si les interesa. Son las de los empresarios de la zona quienes muchos de ellos viven en Nordelta. Cuando sintieron que sus intereses estaban siendo afectados, la Policía Bonaerense y el COT eran los primeros en acudir a su rescate.

Cuando los trabajadores del Frigorífico Rioplatense cortaron la ex Ruta 9 para denunciar despidos, los primeros en aparecer fueron ellos. Lo mismo ocurrió cuando las trabajadoras domésticas de Nordelta cortaron la entrada al complejo de barrios privados para denunciar el maltrato y discriminación que recibían por parte de la empresa de transporte Mary Go y de sus empleadores.

También estuvieron en las protestas de los trabajadores desocupados que cortaron la ruta 197 para reclamar al municipio aumento de la ayuda alimentaria en los comedores, ayuda para la vivienda y mayor asistencia en los centros de salud. Se los vio en las luchas vecinales para preservar humedales contra los negocios inmobiliarios.

En resumen, en todas las luchas que ha habido en este año los primeros en aparecer fueron la Policía Bonaerense junto a su aliado el COT. Las demandas de los vecinos poderosos sí importan para Zamora y Berni, las otras no tanto.

Un propósito concreto

Mientras se sesiona en el Congreso una ley que profundizará la crisis que vivimos, la elección del lugar del homenaje a la fuerza policial tiene un propósito concreto: cuidar los intereses de las patronales que serán las primeras en aplicar las medidas de ajuste que pida el FMI y los partidos tradicionales. La presencia de Berni, un flamante ministro que sin ningún prurito aseguró que si hubiese sido presidente hubiera recibido a Chocobar, y el compromiso al trabajo en conjunto con el peronista Zamora refuerza este propósito.

“Aprovechen a tomarse las vacaciones porque el año que viene el esfuerzo requerido va ser el doble. Lo vamos a hacer desde la Municipalidad de TIgre y el Ministerio de Seguridad de Buenos Aires para darle las herramientas para que desarrollen su vocación con plena capacidad operativa” dijo el ex carapintada a los oficiales reconocidos. No hay remate.